sábado, 30 de abril de 2011

Castillo de Sortelha


Distrito de Guarda
Coordenadas: 40º 19' 42" N // 7º 12' 55" O
Acceso desde España: Desde Ciudad Rodrigo, ir hacia Guarda. Allí, bajar hacia el sur por la A23 y tomar la salida de Caria, y avanzar por la N18-3.

A pesar de su reducido tamaño, el castillo de Sortelha no deja de resultar impresionante. Se encuentra situado al oeste de la antigua villa medieval, aún rodeada por sus murallas y con el caserío de la época. La población moderna se encuentra a extramuros, en dirección NE. Sortelha fue, según parece, fundada por don Sancho I hacia 1210, a fin de reforzar la comarca de Riba-Cõa, objeto de frecuentes conflictos armados entre la joven nación y el reino de León. Durante muchos años fue objeto de especial atención por parte de los monarcas lusitanos por su importancia estratégica, poniendo buen cuidado en mantener sus defensas en estado operativo.
Por sus dimensiones, cabe pensar que la guarnición debía vivir en el pueblo, ya que su mínimo patio de armas da para poco más que alguna cuadra pequeña y un almacén. O sea, debió ser más bien la residencia del alcaide de la villa fortificada, así como el último reducto de defensa en caso de ver al enemigo desbordar la cerca urbana.
Está enclavada sobre una masa granítica en la zona más alta del risco donde se ubica la población, y, como se puede ver en la imagen, rodeada por empinadas laderas por todas partes menos por un mínimo espacio donde se abre la puerta de acceso. Esta situación impedía, además de la imposibilidad de adosar a sus muros máquinas de asedio, el minado de la muralla. Para su defensa solo contaba con su peculiar torre del homenaje, erigida sobre un enorme peñasco de granito que emerge dentro del recinto. Para acceder hasta ella debían usar una escala de mano, ya que no hay restos de patines de fábrica, ni siquiera de posibles escaleras de madera adosadas a la torre. Además, servía como atalaya por su amplísimo campo de visión de 360º de toda la comarca.
Su trazado es irregular, adaptándose al terreno sobre el que se asienta, y su fábrica, de sillería de granito, muy abundante en la zona, le garantizaba una resistencia de primera clase contra los bolaños lanzados por manganas o fundíbulos. Pasemos al interior del recinto.

En la imagen izquierda se puede ver la puerta de acceso, defendida por una pequeña barbacana y un matacán sobre la misma. En la muralla oeste, dando a un abismo, disponía de una poterna de escape. Los portugueses llaman a este tipo de postigos porta da traição, lo que da que pensar que solía ser el coladero de posible atacantes con la complicidad de alguien de la guarnición. Como se ve, las murallas emergen literalmente de los afloramientos rocosos del terreno, aprovechando de esa forma la orografía en beneficio propio no solo como defensa, sino para ahorrar materiales y contar con una cimentación literalmente indestructible.


Así pues, la pequeña puerta románica da paso al interior de la fortaleza, en cuyo patio de armas podemos ver el brocal del aljibe, excavado en la roca, y el enorme peñasco granítico donde se asienta la torre del homenaje. En honor a la verdad, y teniendo en cuenta sus reducidas dimensiones, así como lo complicado de su acceso, pienso que el alcaide, al igual que la guarnición, residía en alguna casa de la villa, quedando la torre relegada a un mero papel defensivo y, como dije antes, de vigía.
En la imagen derecha puede verse el patio de armas. La poterna, a la que se accede por una pequeña escalera, el brocal del aljibe, y el arco que da acceso al matacán que defiende la entrada principal. Hacia el fondo se extiende la cerca urbana, unida a la muralla del castillo. Como se puede ver, tanto los paramentos como el relleno de los mismos es a base de sillería bien labrada, y no con relleno de tierra colmatada con cantería o restos cerámicos, mucho menos resistente si bien más barato.


Finalmente, en esta otra imagen, puede verse la torre, edificada sobre un risco bastante difícil de escalar. De hecho, yo no pude, y eso que suelo darme buena maña para trepar por donde sea a pesar de mi corpulencia. Así mismo, se puede ver como la puerta de acceso está separada unos dos metros del nivel del suelo, lo que hacía aún más complicado poder invadirla. Al no poder acceder a su interior, no pude comprobar lo que suele ser habitual en este tipo de torres con la puerta elevada, y es que no solo estaban a esa altura para dificultar las cosas al enemigo, sino porque la planta baja, en realidad, era un aljibe para disponer de agua en caso de extrema necesidad.
Así pues, nuestra torre contaría con solo una cámara habitable y una azotea, siendo la planta inferior el aljibe mencionado.
Como dato curioso, mencionar la picota que, como casi en todas las poblaciones lusitanas, se levanta ante la puerta del castillo o casa consistorial. La picota o, como la llaman ellos, pelourinho, es donde se exponían a vergüenza pública y eran castigados los criminales, así como expuestas sus cabezas o trozos de cuerpo para general escarmiento. Las había de varios tipos y merecen una entrada aparte, ya que algunas son verdaderas obras de arte de la cantería medieval. 
Merece la pena visitar Sortelha. Su único edificio moderno es una casita prefabricada que alberga la oficina de turismo. El resto del caserío lleva allí prácticamente el mismo tiempo que su castillo: 800 años, y en la villa intramuros habitan menos de 200 personas. Para amantes de la paz y el sosiego dudo que haya muchos sitios que se le igualen.

MAS INFORMACIÓN Y MOGOLLÓN DE FOTOS EN WWW.CASTILLOSNET.ORG