No creo haber comentado anteriormente que me encanta el cine. Soy de esos especímenes capaces de pasar un domingo entero con el culo pegado a la butaca (del sofá, no del cine, establecimientos estos que no piso hace años y años porque me producen jaqueca) viendo pelis. Y, como ya podrá suponerse, siento especial predilección por el cine histórico.
Se han hecho cientos de películas históricas, la mayoría, por desgracia, poco o nada fieles a la realidad en todos los aspectos. Sin embargo, hoy día parece que hay una nueva corriente que está por la labor de, "licencias históricas" aparte, contarnos lo que suceció con más verosimilitud y con unos atrezzos más fieles a la realidad de la época. Hoy día vemos casi infantiles películas como Ivanhoe (1952), dirigida por Thorpe, o la inolvidable Robin Hood protagonizada por Errol Flynn en 1938, y bastante alejadas del como era en realidad aquella Europa oscura, dominada por la ignoracia, el miedo y la guerra.
No voy a hacer críticas cinematográficas por dos motivos: uno, porque ya hay tropocientas páginas que se dedican a eso. Y dos, porque las críticas a nivel interpretativo siempre me han sido indiferentes. Una película puede gustar o no y punto, diga lo que diga el crítico de turno, generalmente untado por la productora. Películas que son verdaderos monumentos a la mentira histórica han sido récords de taquilla, y otras mucho más fieles a los hechos prácticamente han pasado desapercibidas. Por lo tanto, estas entradas irán destinadas a contrastar la fidelidad histórica y ambiental de determinadas películas, independientemente de que sus interpretaciones sean buenas o no.
Inicio pues esta serie de entradas con una peli que vi ayer en V.O. porque aún no está en la red doblada al español. Puede verse subtitulada, pero se ve que el artista que lo hizo recurrió al Worldlingo sin más. Se trata, como indico en el título de la entrada, de Ironclad, que puede traducirse como Ropa de hierro. Alguien la ha rebautizado como Templario al español, no sé por qué, siguiendo la inveterada costumbre de cambiar los títulos originales por otros que no tienen nada que ver.
El subtítulo ya nos indica que no se han cortado un pelo a la hora de hacer gasto en plasma sanguíneo: Blood will run (Va a correr la sangre). Y, ciertamente, corre en abundancia. En esta cinta no veremos espadas salir del cuerpo del enemigo limpias de sangre. De hecho, sus escenas son de una crudeza poco o nada vistas hasta ahora en este tipo de películas. Me recordaron a las cruentas imágenes de la Biblia Maciejowski, en la que deben haberse inspirado a base de bien (en los créditos iniciales aparecen varias ilustraciones de dicha obra), con miembros cortados y hombres partidos en dos de un espadazo.
La película narra el asedio sufrido por el castillo de Rochester, en Kent, a manos del ejército de Juan I de Inglaterra, más conocido como Juan Sin Tierra, proverbial malvado en todas y cada una de las películas en las que aparece este personaje. Este asedio tuvo lugar en 1215 como consecuencia de la revuelta de los barones contra este monarca que, cabreado el hombre al ver cercenados muchos de sus regios privilegios por la firma de la Carta Magna, se empeñó en meterlos en cintura. La fidelidad histórica es bastante aceptable salvo en algunos episodios que luego detallaré pero, si algo me sorprendió de esta película, fue el minucioso seguimiento que han hecho del asedio, en algunos casos llegando a detalles sorprendentes si tenemos en cuenta que los guionistas suelen reescribir la historia como les da la gana para "mejorar" el relato con meros fines mercantilistas.
Salvo en la forma "abreviada" de contarlo, ya que el asedio duró siete semanas, cada episodio del mismo está bastante bien reflejado. Se usaron cinco ingenios, si bien en la cinta aparecen solo cuatro: tres fundíbulos y una torre de asalto. Se minó la torre del homenaje del castillo, para lo cual se recurrió a la grasa de 40 cerdos. Curioso, pero totalmente cierto. El 25 de noviembre de 1215, el rey Juan envió un mensaje a sus prebostes para que le fueran enviados 40 gorrinos bien gordos, tanto para alimentar a su gente como para, con su grasa, hacer arder el entibado de la mina con más fuerza.
Las diferentes fases del asedio están bastante bien reflejadas. El asalto, el intento por parte de los asaltantes de abrir las puertas, las cruentísimas escenas de combate sin piedad, la resistencia a ultranza dentro de la torre hasta que esta cae por efecto del minado... en definitiva, si alguien quiere tener una idea clara de como era este tipo de combates, en esa película podrá ilustrarse largo y tendido.
Las incorrecciones:
La Orden del Temple no intervino en la revuelta de los barones. Al inicio de la trama, como supongo que tenían que buscarle "sitio" al protagonista, los incluyen en las tropas de los veinticinco barones que obligaron al rey Juan a firmar la Carta Magna. De hecho, la controvertida orden estaba muy vinculada con la corona, especialmente con el hermano y antecesor de Juan I, Ricardo Corazón de León.
El ejército del rey Juan aparece como una mesnada de daneses a sueldo. Que yo sepa, el asedio se llevó a cabo con tropas regias.
La guarnición es de apenas 20 hombres. Nada de eso, eran alrededor de un centenar.
El ejército del rey se retira con la aparición de una hueste procedente de Francia. Falso, el castillo se rindió por hambre tras siete semanas de duro asedio. El edificio quedó bastante averiado tras el cerco (a Enrique III, hijo y sucesor de Juan I, le costó 1.000 libras esterlinas repararlo, una fortuna en aquella época), por lo que pudo ser ocupado sin más cuando, un año más tarde, sí hizo aparición un ejército al mando del delfín de Francia.
William de Albany, comandante de la guarnición, muere tras serle cortados pies y manos y lanzado luego contra la muralla con un fundíbulo (véase Guerra Psicológica). Falso. William d'Aubigny,o D'Aubeney, o d'Albini, lord de Belvoir, fue apresado tras el cerco. Estuvo a punto de ser ahorcado, pero uno de los comandantes del ejército del rey Juan lo convenció para que no lo matara. Tras la muerte del rey fue rehabilitado y murió 20 años más tarde, el 1 de mayo de 1236.
Reginald de Cornhill, condestable de Rochester, se suicida antes de terminar el cerco. No tengo constancia de su final. Cornhill no era un noble, sino un mero funcionario que había ostentado anteriormente el cargo de sheriff en Kent y Surrey. En la época en que transcurre la película era, como digo, condestable de Rochester, castillo este cuya tenencia ostentaba el arzobispo de Canterbury, Stephen Langton.
Thomas Marshall, el templario protagonista que, encima, se lía con la mujer de Cornhill, la cual no se llamaba Isabella, como aparece en la película, sino Maud. Este personaje, como ya se puede suponer, es ficticio. Está de moda meter un templario hasta en la sopa, y más si es un templario que renuncia a sus votos para enredarse con una chica mona. No fue, junto al supuesto escudero de lord Belvoir, los únicos que quedaron vivos. No se conoce exactamente cuantos miembros de la guarnción sobrevivieron, pero sí se sabe que la intención del rey Juan fue ahorcarlos a todos como escarmiento, cosa que le quitó de la cabeza Savaury de Mauléon, vizconde de Thouars, un gabacho al servicio de la corona inglesa.
El armamento que aparece es bastante fiel a la época. Solo el mandoble que esgrime el templario está fuera de contexto. Ese tipo de espadas aún no se habían creado en el siglo XIII. Eso sí, mola mogollón.
Daneses pintados de azul. Que yo sepa, esta costumbre era propia de los pueblos celtas. Los daneses, de raza eslava, no de pintaban de ningún color. Si alguien sabe algo al respecto, que lo diga.
Bueno, amantes de las batallitas, no os la perdáis. Ahí dejo el enlace del trailer en español, para ir poniendo los dientes largos al personal, y una imagen del castillo de Rochester, el que aparece en la peli:


7 comentarios:
Para ser bastante fiel a la epoca y al vestuario, costumbres, etc.....has encontrado bastantes fallos....si es que no se te escapa una....Primalejana.
PD, me gusta mucho el post, incluido el video promocional; has tenido otro acierto para que el blog resulte entretenidisimo, a la par que didactico. Vale, ya esta bien de peloteo.
Vale, estoy de acuerdo en ver, buscar fallos en lo que vemos, pero no olvides que el cine es un arte además de una fábrica de sueños, donde hay varias cosas importantes, la interpretación, la música, el vesturario, fotografía, puede que hasta la imaginación.....y cómo no, la historia, todo ello puede hacer una buena o una mala película, pero te digo una cosa, a veces aunque sólo una de ellas este bien, puede merecer la pena, siempre se puede aprender. Pero también entiendo tu postura, tu visión técnica de lo que te gusta te hace ser crítico con aquello que disfrutas.
Uy, cuanto comentario, jejeje... Respondo por partes:
A Pilarita: Ya sabes que me tienes de asesor a full time, jeje...
A Prima: Malegro que te guste la idea. Ya te dije que te iba a molar. Además, así puedes vacilarle al personal cuando veas la peli, jojojo...
A Obexa: Ten en cuenta que la inmensa mayoría de la gente toman como artículo de fe lo que ven en el cine, y nunca se plantean que están dando por cierto falsedades monumentales, y eso que la peli de esta entrada es más rigurosa que muchas otras, como podrás ver en entradas sucesivas. Entiendo que el cine histórico debe ceñirse a la historia, y si el señor guionista no quiere hacerlo, que ponga un aviso al comienzo que diga el típico "basados en hechos reales", con lo que dejas claro que lo que se va a ver es ficción en una parte. Puedes incluso tomar un personaje real para crear una historia ficticia, o hacer un guión de historia-ficción. Pero avisando al personal, que no todo el mundo tiene el suficiente nivel para darse cuenta de que le están dando gato por liebre. El cine, a mi entender, debe tener una misión didáctica, y no confundir a la gente con tergiversaciones.
Un saludo
magnifica entrada, y blog mola MOGOLLON PERO JODIO ME HAS REVENTAO LA PELICULA JEJEJEJE
Vaya por Dios.... Pero,¿y lo que vas a presumir cuando vayas a verla, desvelando los gazapos históricos que ha cometido el guionista?
No estoy muy seguro de esto, pero el arquero lleva un arco largo y lo tensa como ocho mil veces en unos diez segundos, y aunque los arqueros ingleses eran muy rápidos tensando el arco matar a cuatro tíos en nada de tiempo no se si era posible.
Sí, es como el bueno de las pelis del oeste, que nunca se le acaban las balas...
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