06:14 horas. 30º de temperatura ambiente . Sentado en su piltra, el Amo del Castillo maldice al destino por enésima vez por no haber nacido en Laponia. El aire acondicionado echa agua hacia dentro, formando un generoso charco en el suelo del dormitorio, lo que le obliga a pasar la noche con un ventilador a secas. Así pues, tras una gratificante ducha fría, el Amo del Castillo se larga a la puñetera calle a ver como la añeja Spal despierta tras una sofocante noche.
Tras pasar satisfactoriamente un control de alcoholemia, me interno en la recalentada urbe perplejo por la incombustibilidad de la chavalería noctámbula, que se alivian del calimocho y los cubatas del botellón en el puesto de churros del puente de Triana, mientras que con la mano libre no paran de mensajearse con el Wasap ese que está tan de moda y que parece que les va la vida en ello. Y, mira por donde, me topo con lo que hoy son los protagonistas de esta entrada: indigentes roncando apaciblemente que, por dormir a la intemperie, posiblemente hayan pasado menos calor que muchos ciudadanos. Aquí tenemos a uno de ellos, apalancado en lo que era la antigua sede de la Asociación Sevillana de Caridad y hoy propiedad de no sé qué banco o similar:
Ni una salva de 21 cañonazos despertaría a nuestro hombre, ayudado a conciliar su sueño beatífico por las botellitas de licor que, exprimidas hasta la última gota, deben haber contribuido además a desempolvarle el hígado de forma contundente. La paloma no sé qué buscaría ahí, salvo que fuese un buitre disfrazado dispuesto para el desayuno. Ahí tenemos un detalle de la jeta del durmiente:
Los amantes del retrato, como supongo harán muchos, buscan afanosamente jetas arrugadas y curtidas, las cuales se prestan de maravilla a impactantes retoques. En este caso, como media cara estaba oculta y demasiado oscura, me he limitado a aplicar un filtro de paso alto con una máscara de capa para, con la fusión en luz fuerte, resaltar las partes más interesantes: pliegues de la ropa, cabello y las botellitas. Las facciones de nuestro hombre han sido resaltadas con un poco de paciencia, aplicando la herramienta de sobreexponer o subexponer y un pincel muy fino. De ese modo, remarcamos más las arrugas y las zonas con más volumen de la cara y la mano. El fin de este retoque es aumentar el dramatismo de la imagen. Veamos otro durmiente:
Como éste estaba mejor iluminado, no me he resistido y lo he draganizado por completo. En una entrada anterior ya comentaba de qué iba eso del efecto Dragan, pero por si alguno no lo leyó lo recuerdo: es un retoque que permite dar a los retratos una apariencia demoledora, resaltando sin piedad cada defecto, arruga, mancha en la piel, etc. Como cabe suponer, no vale para críos. Para la parienta tampoco porque os puede costar el divorcio. Y ni se os ocurra hacerlo con el abuelo so pena de veros desheredados porque le echaréis de golpe 20 años encima. O si se lo hacéis, pues que no lo vea jamás de los jamases por si acaso. Aparte del draganizado del durmiente, he aplicado un filtro de paso alto con una máscara de capa en modo de fusión luz fuerte para resaltar el relieve del banco que sirve de piltra a nuestro hombre, de forma que se resalten más las soldaduras, rebabas, etc., así como el pelo, la barba y el macuto que le sirve de almohada
Hay muchos tutoriales de Youtube para lograr este efecto, pero os dejo el enlace del que me ha parecido más completo:
Bueno, criaturas, voy a comprar una barra de hielo para ponérmela en el cogote. En las noticias de esta mañana aparecía el valle del Guadalquivir, no de rojo, sino color berenjena, así que nos espera un día calcinante. Sit tibi levis.
Hale, he dicho...



2 comentarios:
ME alegra ver que ha vuelto a publicar en su afamado blog, que sepa que tiene un lector incondicional, amante de los temas historicos, pero que aprecia y se alegra ver que un "compañero" amante del belicismo historico, goza de tanta humanidad como la demostrada en las ultimas entradas, vamos que me siento identificado con buesa merced,(en esta particular situación, yo me considero una persona muy empatica, y pacifista, pero a la vez amante "culturalmente de todo lo que huela a polvorilla y espadazos", es muy incomprensible verdad, me gustaría que me diese su punto de vista para entender esta dualidad) yo particularmente cuando me cru
zo con uno de estos desheredados, no me cabe mas que mirarlos con lastima, y compadecerme de mi situación como algo privilegiada aunque esté sin trabajar y sin paro, pero gozando de la manutencion parental.
Sin mas mencionarle que también me gusta el tema del photoshop y que gracias a su señoria estoy mejorando..jep
atentamente:ivan
Dilecto contertulio, es para mi un orgullo contar con lectores tan entregados, que siempre es una razón de peso para proseguir elaborando entradas blogueras.
En lo tocante a las dualidades, para entrar en los entresijos del alma de cada cual habría que llamar a Freud a que nos contara de qué va la cosa, porque cada persona es un profundo enigma lleno de contradicciones, yo el primero. Es de todos sabido que la mayor dualidad del humano es que somos capaces de las mayores monstruosidades y, al mismo tiempo, de los actos de más puro desinterés, hasta incluso dar la vida por los demás.
Respecto a los protagonistas de la entrada en cuestión, a mí me asalta siempre una pregunta: ¿qué es lo que hace que una persona acabe así? Habría que preguntar a cada uno de ellos y, posiblemente, nos llevaríamos más de una sorpresa. Siempre viene a mi mente el caso de una indigente que, hace pocos años, fue quemada viva por tres monstruos como diversión mientras dormía en un cajero automático de una oficina bancaria. Cuando se supo quién era la mendiga en cuestión, resulta que tenía familia, y que incluso pertenecía a un estrato social alto. Hasta apareció una foto de ella en la prensa en que se la veía en un velero de la familia. ¿Qué hizo pues que una mujer de cuarenta y pocos años bien situada tanto económica como socialmente acabara así? Misterio... Quizás si alguno de estos dos de las fotos nos contaran su vida nos quedaríamos un tanto perplejos, vaya a saber...
No me queda sino desear a vuecé que pueda encontrar un laboro adecuado, que hoy día ganar el pan con el sudor de la frente es, más que una maldición divina, una bendición del cielo.
Un saludo y gracias por el comentario
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