Bueno, tras tanta fortificación encalada, hoy vamos a restaurar una cuya fábrica es de sillarejo, por lo que no requería de ningún tipo de revestimiento para su conservación. Se trata del castillo de la Estrella, que corona un elevado cerro junto a la población malagueña de Teba. Se trata de un castillo de proporciones gigantescas, con un albácar que podría triplicar al del ejemplo que vimos ayer. Tiene nada menos que 2,2 Ha. de superficie, y un perímetro de unos 625 metros sin contar con la falsabraga. Por ello, la zona elegida para ser reconstruida es la torre del homenaje con la camisa que la rodeaba, formando así el último reducto defensivo en caso de ver desbordadas sus defensas. La foto elegida la tenemos abajo. Como vemos, el sillarejo de los paramentos ha sufrido un expolio bestial. La sillería de las ventanas de la torre han desaparecido, y seguramente decorarán alguna casa del pueblo desde vete a saber cuándo. El almenado y el parapeto de la torre han desaparecido y sólo el patín, restaurado recientemente, se encuentra en perfecto estado.
Así pues, visto lo visto, comencemos las obras. Primero se recortó la imagen para pegarla en un lienzo de mayor altura a fin de dar cabida al nuevo almenado. Por otro lado, se eliminó el montón de escombros situado al comienzo del patín y se clonó la parte que faltaba del mismo. Además, se eliminaron los desperfectos de la torre y se le añadieron las ventanas, elegidas por la forma interior del hueco de cada una de ellas. Al nuevo fondo se le aplicó un color amarillo para facilitar el visionado de posteriores añadidos. Esta primera fase dejó la imagen como la vemos abajo:
A continuación se fabricó el nuevo almenado de la torre, hecho todo con sillería similar a la esquinera. Se le añadió además un friso decorativo, como solía ser habitual en las torres principales de las fortificaciones. He aquí el resultado:
Con esto, ya tenemos terminada la torre del homenaje. Ahora toca el resto del recinto. Si observamos la primera foto, vemos que el enorme hueco del paramento del extremo derecho de la imagen delata un detalle curioso, y es la existencia de un pasadizo en su interior, el cual debía comunicar el reducto con la zona palaciega situado junto al mismo. La existencia de unos mechinales sobre el hueco hacen pensar que la puerta del pasadizo no estaba en la muralla, sino que poseía una pequeña dependencia adosada a ella que permitía el paso al mismo. Dicha dependencia, de la que apenas restan algunos cimientos, permiten suponer que tenía una morfología similar a la representada en la imagen de abajo. Por otro lado, se ha completado la parte superior del paramento. He aquí el resultado:
Ahora toca el muro izquierdo de la camisa. El acceso a la misma se encuentra a las espaldas del que hace la foto, defendido por dos pequeños tambores. El hueco que se ve en el paramento es consecuencia del expolio. Para la restauración se usaron hiladas de sillarejo del mismo castillo sacadas de otra foto con una perspectiva similar, concretamente de la falsabraga que tiene en su parte delantera. El resultado lo vemos aquí:
Para completar la parte pétrea ya sólo nos resta colocar los almenados de la camisa, de sillería similar al de la torre del homenaje. Se hizo usando el mismo trozo sacado de una foto, duplicando capa y adaptando cada una a la perspectiva de cada zona de la muralla. Así quedó:
Ya va quedando poco. En el siguiente paso se ha provisto de una puerta de estilo similar a la de la torre del homenaje en la pequeña dependencia aneja, y se ha envejecido el muro encalado. Como se ha terminado el trabajo de las almenas, se ha suprimido el fondo amarillo a la espera de dotarlo de un cielo adecuado.
En este paso ya podemos ver el cielo, con la parte iluminada en la zona de donde proviene la luz. También se ha eliminado el suelo lleno de escombros y maleza por uno más limpio. Ojo con los afloramientos rocosos como el que aparece a la derecha de la imagen. Esos no se deben suprimir, ya que siempre han estado ahí. Al final, el resultado podemos verlo a continuación:
Y ya tenemos la restauración completada. Se han repasado las uniones, se han sombreado las zonas indicadas, igualado colores, un poco de hierba al pie de los muros y, para darle un matiz siniestrillo al entorno se han añadido esos tres cuervos revoloteando en busca de ojos de ejecutados en la horca, que al parecer esos animalitos se pirran por ellos. Qué asco, ¿no? Desde que me enteré dejé de comer cuervos en escabeche, puag... Bueno, ahí tenemos el resultado final. Mola una burrada, lo sé, jeje...
Y como colofón, el toque de plugin de siempre, en este caso un Topaz Portait Drama que queda estupendamente sin recargar en exceso los colores. Helo ahí:
Bueno, ya tenemos otra restauración concluida, sin subvenciones ni "expertos" perpetrando las venerables piedras de nuestro castillo de hoy. Ah, una observación antes de terminar. Si alguien piensa que este trabajo ha sido más fácil que los anteriores por aquello de mucha piedra revuelta, que sepa de nada de eso. Casar las hiladas ha sido tremebundo, lo juro. Es mucho más fácil plantar una capa de blanco y envejecerla, pero el resultado ha merecido la pena, ¿no?
En fin, ya seguiremos.
Hale, he dicho...










4 comentarios:
A esto me refería, gracias.
El muro de la izquierda ¿no debería tener un entramado de madera o una superficie sobre la que pudieran situarse los soldados en el almenado?
Buen detalle el de la caseta adosada a la muralla...
Por el ángulo de la foto puede parecer que el parapeto es una continuación del muro pero, si se fija en la unión de éste con la torre, apreciará que dicho parapeto queda más alejado, luego hay un adarve sobre el muro en cuestión. De hecho, pensé incluso en ponerle la escalera con sube al adarve para eliminar ese efecto óptico, pero como en ese tramo de muro no la había, pues por respetar la fidelidad histórica del sitio opté por no incluirla en la foto.
Un saludo y gracias por el comentario
Por cierto, para mandarle un par de fotos, ¿donde?
Puede hacerlo a amodelcastillo@gmail.com
Es importante que sean grandes y si es posible, algún dato reseñable sobre los posibles elementos que le falten al edificio.
Un saludo
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