Leyendo hoy las tenebrosas noticias que suelen dar los periódicos a diario, veo que en una de ellas se comenta que una serie, aún no estrenada, sobre la reina católica no tendrá segunda parte al parecer por falta de presupuesto. Pero viendo las pocas imágenes que hay de la misma, así como un trailer colgado en la web de RTVE, me temo que, como siempre, es mejor que se quede solo en la primera parte. Bueno, ahí pongo el enlace de la noticia, por si alguien quiere echarle un vistazo:
http://www.abc.es/20120416/tvyradio/abcp-serie-isabel-queda-segunda-20120416.html
http://www.abc.es/20120416/tvyradio/abcp-serie-isabel-queda-segunda-20120416.html
Al no disponer más que de fotos, y pocas, podría decirse que aún es pronto para emitir un juicio imparcial sobre la serie en cuestión. Pero lo deplorable es que con apenas cuatro fotos ya de uno por sentado que será el enésimo bodrio con que, en este caso, el feminismo imperante nos pondrá a la primera Isabel como una avanzada a su tiempo, una luchadora por los derechos de la mujer contra los malvados hombres, etc. Curiosamente, esta soberana ha sido por lo general un tanto denostada por la progresía debido a su resolutivo carácter, su desmedida fe y por ser impulsora del Santo Oficio para limpiar de herejes e infieles su reino. Por otro lado, obviamente, no se han acordado de la reina Berenguela, reina propietaria de Castilla y madre de Fernando III. O de María de Molina, reina regente durante la minoría de edad de Fernando IV. Ambas fueron notables mujeres que desempeñaron sus responsabilidades con acierto y decisión, en una sociedad igual de patriarcal como la que vivió Isabel, la última de la estirpe bastarda de los Trastámara.
En fin, ciñéndonos a las fotillos que he podido pescar en la red, tenemos lo mismo de siempre: una ambientación propia de feria medieval de esas que están ahora tan de moda. Vean, vean...
Alabardas modelo Juan Carlos I, guardias con chupa de cuero llenas de remaches gordos, sin yelmo. Rey y reina con cabezas descubiertas. Y si la escena recrea (la verdad, no lo sé a ciencia cierta) el bodorrio entre Isabel y Fernando, estos se casaron en secreto en Valladolid, de modo que no irían muchos invitados... En fin, todo muy real, como suele ser habitual.
Y esas botas tan molonas, especialmente las que luce el señor que está sentado, que además lleva pantalones de cuero modelo macho-man medieval. Y esa anacrónica falda con miriñaque de la morena sabrosona. Y esa especie de abrigo de cuero de la Gestapo del señor con barba. Y esa espadita toledana modelo "Carlos V"... ¿Tan complicado es simplemente copiar la indumentaria que vemos en las pinturas de la época o, más fácil aún, recurrir a cualquier web bien documentada sobre moda medieval? Por cierto, el señor de morado se supone que es Enrique IV, el hermano de Isabel, el cual era 26 años mayor que ella. Según la foto, parece que no se llevan tanta edad, ¿no? Y cuando Isabel y Fernando se casaron, ella tenía 18 años, y él apenas 17. El señor sentado aparenta unos cuantos más, la verdad... Y el segundo por la izquierda se supone que es Gonzalo Fernández de Córdoba, el cual era dos años y medio más joven que su reina. O sea, que no cuadran mucho las edades de los personajes con las de los actores, salvo la que representa a Isabel, que puede dar el pego en un momento dado.
En fin... nunca entenderé como un país con la extensa y movida historia que tenemos no sea capaz de hacer una película histórica como Dios manda. Basta echar un vistazo a los tropocientos mil retablos, pinturas, esculturas, etc. de cada época para tener información de primera mano sobre atuendo, costumbres, armas, modas capilares e incluso botas de macarra como las que luce el señor sentado. ¿Cómo es posible que el producto de tan pésima calidad sea la norma, en vez de la excepción? Ah, lo olvidaba. Hasta han incluido sesión de destape en la que la morena sabrosona de la foto aparece en el trailer luciendo sus incuestionables encantos mamarios que, todo hay que decirlo, son una verdadera maravilla, las cosas como son. Ya sabemos que desde que el mundo es mundo, la gente ha dedicado al fornicio una especial atención, y ninguno nos vamos a asustar de nada a estas alturas. Pero la verdad, esa insistencia inquebrantable en algo tan obvio me resulta cansina, chabacana y fuera de lugar. El que quiera ver tetas frondosas que se baje una peli porno, digo yo...
Bueno, que me apunto para no verla en caso de que la estrenen.
Hale, he dicho...

