Proseguimos con la recreación del castillo de Monforte. Ayer vimos el aspecto que tendría parte del patio de armas, y hoy completaremos dicha visión con una perspectiva del lado opuesto, o sea, mirando desde la torre del homenaje.
La siguiente foto es la que se ha tomado como base. En la misma, podemos ver al fondo los restos de tres dependencias que ocupaban todo el paño de muralla. La de la izquierda, según se ve en la hilera de mechinales más pequeños cercana al adarve, debía tener dos plantas. Antes de continuar quiero concretar una cosa para evitar confusiones. En las fotos de muestra, tanto de ayer como hoy, se observan claramente como varios tramos de escaleras que subían al adarve fueron cortados para dar cabida a las dependencias que se muestran en las recreaciones. No es posible saber en qué momento de su historia fue acometida esta reforma, pero es más que evidente que su apariencia última fue con las dependencias que aparecen en las reconstrucciones. Dicho esto, veamos la foto de marras:
Como decía más arriba, se ven perfectamente los cimientos de las tres dependencias, así como uno de los tramos de escalera eliminados. De hecho, de las cuatro que tenía el castillo solo perduró la que aparece en la cortina derecha. A la izquierda de la imagen tenemos los cimientos de la cuadra que recreamos ayer, los restos del brocal del pozo y, despiste mío aunque no se perciben en esta foto, una hilera de mechinales similar en longitud a los de la cuadra. Así pues, comencemos las "obras".
Lo primero que se hizo fue reconstruir el almenado, recurriendo para ello al del castillo de Arnoia, como en el caso de ayer. Se ha rebajado el suelo del fondo añadiendo tramos de sillería y he plantado el brocal del pozo en su sitio. Éste es el resultado:
A continuación se ha rehecho la cuadra, que la vemos en la perspectiva opuesta a la entrada de ayer, así como la otra dependencia similar que queda frente a ella y que por despiste omití. Aunque no se observan restos de cimientos, la presencia de la hilera de mechinales habla por sí sola. Al igual que la cuadra, a esta también se la ha provisto de una techumbre de brezo. He aquí el resultado:
Ya solo nos falta "edificar" las dependencias del fondo para completar el trabajo. Para ello, se recurrió a una textura similar a la de la cuadra para simular los paramentos, y se añadieron puertas y ventanas. En la dependencia de dos plantas se ha hecho una cubierta con teja romana, y la puerta y las ventanas más, digamos, lujosas, que las de las dos dependencias anejas. Supongo que podría ser una pequeña vivienda para alguien de cierta relevancia dentro del castillo, que vivía separado del resto del personal de servicio y la guarnición. Las otras dos las he representado como simples almacenes con el techo de brezo. Tras completar el trabajo, quedó esta fermosura de reconstrucción:
Que nadie ose negarme que ha quedado abrumadoramente chula. También se le añadió un cielo similar al de ayer tras lo cual se fusionaron todas las capas y se procedió al repasillo de uniones, sombreados, etc. Una vez rematada la faena, plugin al canto y he aquí el resultado final:
Como podemos ver, los hoy día desolados patios de armas no estaban ni remotamente tan vacíos como podemos verlos actualmente. Bien porque en su día las dependencias fueron construidas con madera, bien porque el tiempo y la mano del hombre se encargaron de arrasarlo todo, la cosa es que no estaban vacíos. Antes al contrario, albergaban varias dependencias para todos los usos necesarios. No sólo la torre del homenaje servía de vivienda, sino que el resto del personal de la fortaleza tenía su sitio asignado, aparte de las necesarias para cocinas, horno de pan, cuadras, almacenes, etc.
Supongo que con esto más de uno y más de dos se habrán desprendido de ciertos tópicos muy extendidos, más que nada por simple desconocimiento de la materia. En fin, espero que el visionado de estas reconstrucciones les haga ver las cosas con más realismo.
Por lo demás, si para mañana estoy inspirado podremos ver el interior de la torre del homenaje, que también es bastante interesante.
Hale, he dicho...









