miércoles, 3 de octubre de 2012

Recreación de un castillo paso a paso 2ª parte



Proseguimos con la recreación del castillo de Monforte. Ayer vimos el aspecto que tendría parte del patio de armas, y hoy completaremos dicha visión con una perspectiva del lado opuesto, o sea, mirando desde la torre del homenaje.

La siguiente foto es la que se ha tomado como base. En la misma, podemos ver al fondo los restos de tres dependencias que ocupaban todo el paño de muralla. La de la izquierda, según se ve en la hilera de mechinales más pequeños cercana al adarve, debía tener dos plantas. Antes de continuar quiero concretar una cosa para evitar confusiones. En las fotos de muestra, tanto de ayer como hoy, se observan claramente como varios tramos de escaleras que subían al adarve fueron cortados para dar cabida a las dependencias que se muestran en las recreaciones. No es posible saber en qué momento de su historia fue acometida esta reforma, pero es más que evidente que su apariencia última fue con las dependencias que aparecen en las reconstrucciones. Dicho esto, veamos la foto de marras:






Como decía más arriba, se ven perfectamente los cimientos de las tres dependencias, así como uno de los tramos de escalera eliminados. De hecho, de las cuatro que tenía el castillo solo perduró la que aparece en la cortina derecha. A la izquierda de la imagen tenemos los cimientos de la cuadra que recreamos ayer, los restos del brocal del pozo y, despiste mío aunque no se perciben en esta foto, una hilera de mechinales similar en longitud a los de la cuadra. Así pues, comencemos las "obras".

Lo primero que se  hizo fue reconstruir el almenado, recurriendo para ello al del castillo de Arnoia, como en el caso de ayer. Se ha rebajado el suelo del fondo añadiendo tramos de sillería y he plantado el brocal del pozo en su sitio. Éste es el resultado:







A continuación se ha rehecho la cuadra, que la vemos en la perspectiva opuesta a la entrada de ayer, así como la otra dependencia similar que queda frente a ella y que por despiste omití. Aunque no se observan restos de cimientos, la presencia de la hilera de mechinales habla por sí sola. Al igual que la cuadra, a esta también se la ha provisto de una techumbre de brezo. He aquí el resultado:







Ya solo nos falta "edificar" las dependencias del fondo para completar el trabajo. Para ello, se recurrió a una textura similar a la de la cuadra para simular los paramentos, y se añadieron puertas y ventanas. En la dependencia de dos plantas se ha hecho una cubierta con teja romana, y la puerta y las ventanas más, digamos, lujosas, que las de las dos dependencias anejas. Supongo que podría ser una pequeña vivienda para alguien de cierta relevancia dentro del castillo, que vivía separado del resto del personal de servicio y la guarnición. Las otras dos las he representado como simples almacenes con el techo de brezo. Tras completar el trabajo, quedó esta fermosura de reconstrucción:







Que nadie ose negarme que ha quedado abrumadoramente chula. También se le añadió un cielo similar al de ayer tras lo cual se fusionaron todas las capas y se procedió al repasillo de uniones, sombreados, etc. Una vez rematada la faena, plugin al canto y he aquí el resultado final:







Como podemos ver, los hoy día desolados patios de armas no estaban ni remotamente tan vacíos como podemos verlos actualmente. Bien porque en su día las dependencias fueron construidas con madera, bien porque el tiempo y la mano del hombre se encargaron de arrasarlo todo, la cosa es que no estaban vacíos. Antes al contrario, albergaban varias dependencias para todos los usos necesarios. No sólo la torre del homenaje servía de vivienda, sino que el resto del personal de la fortaleza tenía su sitio asignado, aparte de las necesarias para cocinas, horno de pan, cuadras, almacenes, etc. 

Supongo que con esto más de uno y más de dos se habrán desprendido de ciertos tópicos muy extendidos, más que nada por simple desconocimiento de la materia. En fin, espero que el visionado de estas reconstrucciones les haga ver las cosas con más realismo. 

Por lo demás, si para mañana estoy inspirado podremos ver el interior de la torre del homenaje, que también es bastante interesante.

Hale, he dicho...





Recreación de un castillo paso a paso 1ª parte




Bueno, dilectos lectores, como ya se han hecho diferentes reconstrucciones virtuales de, digamos, "piezas sueltas", es momento de dedicar una serie de entradas a lo que será la reconstrucción completa de un castillo. Obviamente, dicha reconstrucción será por partes a fin de poder recrear cada zona del mismo. Así, podremos ver con detalle el patio de armas en diferentes tomas, e incluso el interior de la torre del homenaje. Para ello he preferido, como es lógico, empezar por una fortificación pequeña, que no es plan de meterle mano a un alcázar de 18 hectáreas. Tiempo habrá de empresas de más envergadura, así que mejor paso a paso, vísteme despacio que tengo prisa, y esas cosas que se dicen.

La fortaleza elegida para este trabajo es el castillo de Monforte, situado en el distrito de Vila Real, al norte de Portugal. Es la típica fortificación de origen románico con añadidos góticos, fabricada enteramente con sillería. Nos centraremos en el reducto principal ya que una serie de obras exteriores que se pueden observar están tan arruinadas que más bien poco se pudo sacar de ellas, salvo que debía tratarse de un albácar construido en fecha posterior al castillo. Así pues, como digo, el trabajo se realizará sobre lo que fue la obra original. Vamos a ello:

Ahí tenemos la foto en la que me he basado para esta reconstrucción. Conviene aclarar antes de nada que, como puede verse, ese día la niebla lo cubría todo, así que el contraste de la imagen no es lo bueno que sería deseable, pero merece la pena haber escogido esta fortaleza porque muestra claramente lo que fueron sus dependencias interiores. He marcado las zonas más reseñables, sobre las que se ha hecho la recreación. En la torre tenemos una cornisa que impedía que el agua se filtrara por un pequeño porche ya desaparecido, el cual no tenía otra misión que evitar que el agua y la nieve combatieran contra la puerta de la misma. Ya en el patio, observamos una hilada de mechinales que albergaban el vigamen de una dependencia que, a todas luces, debía ser una cuadra por los restos de lo que bien pudo ser el pesebre. Finalmente, tenemos lo que queda del brocal de un aljibe o pozo situado en el patio de armas. Por lo demás, faltan todos los parapetos, los cuales deberemos reconstruir. 







Empecemos pues: lo primero que hemos hecho ha sido reconstruir el almenado. Para ello, hemos tomado prestado el del castillo de Arnoia, de hechura muy similar y de la misma época, con la típica merlatura ovalada. Se han añadido fragmentos en las zonas de los paramentos en que era preciso rebajar el nivel del suelo a la altura original y se ha puesto un brocal de piedra. Aparte de esto, se le ha cambiado el cielo por uno nublado, pero menos soso, se han rellenado huecos en la sillería y se ha contrastado un poco la imagen para eliminar en parte el efecto de la niebla. Así quedó:






A continuación, se ha reconstruido el pequeño porche de la torre. Para ello se han usado fragmentos de techumbres, jácenas y ménsulas sacadas de la red. No tiene más complicación, si bien es un trabajo un poco pesado por constar de varias piezas que hay que adaptar en tamaño y perspectiva. Este fue el resultado:






Va quedando chulo, ¿eh? Pues más chulo queda con lo que viene ahora. Ahí tenemos la cuadra en cuestión. La he recreado con una techumbre de brezo, material muy usado en todas las épocas entre otras cosas por su bajo coste. El portón y las ventanas son fragmentos extraídos de San Google de la Imagen Preclara. Se le añadió una tenue sombra, considerando que el día estaba nublado, y con esto quedó concluido nuestra recreación de hoy. Conviene aclarar que esta cuadra serviría también como granero, almacén de paja y útiles de construcción. En cuanto al suelo, he preferido dejarlo como está ya que, en esas latitudes, la humedad hace que el verdor sea la constante prácticamente todo el año (afortunados ellos). Ah, la puerta de la derecha la he dejado abierta para que se oree un poco el ambiente, jeje...








Y como siempre, concluyo la entrada con la foto pasada por un plugin, para los que gustan de efectos más espectaculares. 







Chulo pa reventá. Bueno, mañana proseguiremos Dios mediante, amén.

Hale, he dicho...