viernes, 4 de agosto de 2017

Los primeros silenciadores


Pistola HFD Welrod diseñada por los british (Dios maldiga a Nelson) en 1939 como arma de asesinato para unidades de operaciones especiales. Ese extraño chisme lograba disminuir el sonido de un disparo de calibre .32 ACP hasta los 120 dB aproximadamente. ¿Que eso es mucho ruido? No, de eso nada, lo que pasa es que las pelis nos han hecho creer otra cosa

Para un arma de ese tipo un silenciador no serviría de
gran cosa
Como es de todos sabido, las armas de fuego revolucionaron el arte de la guerra tanto en cuanto mataban con más eficacia y a más distancia que las armas convencionales al uso hasta la proliferación de los añejos truenos de mano, bombardas, culebrinas y demás artefactos diabólicos. Pero estos chismes tenían un inconveniente notable: mientras que uno podía apiolar a un enemigo de forma silenciosa con la ayuda de un arma blanca, un disparo ponían sobre aviso hasta a los cuñados del occiso que estaban a un kilómetro a retaguardia, así que había que dar con alguna forma de silenciar las armas de fuego. Esto, como es lógico, no se planteó hasta la época en que los primeros francotiradores se vieron en la necesidad de que el sonido del disparo no delatase su posición, que bastante complicado lo tenían aún cuando se inventaron las pólvoras de base nitrocelulósica que mandaron al baúl de los recuerdos a la pólvora negra, cuya densa humareda blancuzca era visible a cientos de metros.

Pero antes de entrar en materia conviene aclarar una serie de conceptos que, por lo general, son desconocidos para la mayoría del público que, como anticipaba en el pie de la foto de cabecera, suele dar por sentado que los silenciadores- o supresores, como también se les denomina- permiten disparar reduciendo el estampido a poco menos que a un escupitajo inaudible a más de 8 ó 10 metros de distancia. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Dependiendo del tipo de munición y del largo del cañón, un disparo de un cartucho calibre 9 mm. Parabellum viene a producir unos 160 dB, los cuales solo se verán reducidos unos 30 ó 40 dB con un supresor normal, o sea, un sonido con una intensidad equiparable al producido por la sirena de una ambulancia o un camión de bomberos. Ojo, eso no quiere decir que todo el barrio escuche el tiro ya que el sonido que sale del silenciador es diferente al de un disparo y, por ello, es más difícil de identificar y más fácil de confundir gracias al ruido ambiental. Como vemos, es más potente que el típico escupitajo peliculero, y superior en intensidad al de una ciudad atestada de tráfico rodado o incluso el cd de "Los Chunguitos" con que el vecino nos intensifica nuestras ansias homicidas poniéndolo a todo volumen a horas intempestivas  ¿Que por qué son entonces tan complicados de localizar sin no son tan silenciosos como pensaba? Ahora lo veremos.

La foto muestra los gases ya apagados que precedían al proyectil, y tras
la pequeña humareda de los mismos asoma la bala seguida del resto de los
gases incandescentes producidos por la combustión de la pólvora. Ahí se
han producido cuatro sonidos diferentes en una fracción de segundo
Cuando se produce un disparo se juntan varios sonidos, o sea, que el típico "¡bang!" es en realidad la suma de varios sonidos que se producen de forma cuasi simultánea pero que, si somos capaces de separarlos unos de otros, nos permitirán, si no silenciarlo por completo, sí reducirlo. Aparte del sonido que produce el pistón cuando detona y deflagra la pólvora contenida en el cartucho (ojo, que solo en esa chorrada ya hablamos del orden de entre 90-110 dB), cuando la bala avanza por el ánima desplaza el aire que contiene y que se une a los gases producidos por la combustión de la pólvora que se cuelan por las estrías debido a las tolerancias entre el diámetro del cañón y el calibre de la bala, adelantando al proyectil. En ese caso se produce un efecto de compresión denominado onda precursora la cual produce un fuerte sonido cuando sale por la boca de fuego. Dichos gases mezclados con el aire que contenía el cañón se vuelven a inflamar al entrar en contacto con el oxígeno del aire alcanzando una velocidad supersónica que produce un fuerte estampido. Es la llamada onda de boca. Luego, cuando tiene lugar la salida de la bala por la boca del cañón seguida por los gases de la pólvora, tendrá lugar una onda de irrupción cuya intensidad será mayor cuando más rápido y más grande sea el proyectil e, inmediatamente, se produce la onda de choque al impactar la bala contra el aire, produciéndose el sonido más potente de todos los que tienen lugar durante un disparo. 

Croquis que señala las diferentes áreas de
localización de un tirador provisto de supresor
Para hacernos una idea, es el mismo efecto que produce la tralla de un látigo: al viajar a velocidad supersónica golpea el aire, y ese es el chasquido característico de esos chismes tan desagradables. Y el motivo por el que es difícil localizar a un tirador equipado con un supresor es simplemente debido a que, desde la zona situada frente al mismo, no se puede situar en qué lugar el proyectil rompe la barrera del sonido porque se desplazará muchos metros hasta que su velocidad se reduzca lo suficiente, cosa que sí es posible si el que escucha está situado detrás. Para comprendernos: cuando un avión supersónico rompe la barrera del sonido produciendo un tremendo estampido miramos al cielo buscando el aparato, pero este no está porque ya pasó por encima nuestro varios segundos antes. Hemos oído el sonido, pero no somos capaces de saber de donde procede ni a qué distancia se encuentra el avión. Lo mismo le ocurre al que está frente al tirador: escucha el sonido, pero no es capaz de saber de donde viene ni a qué distancia está. Por esa razón, el tirador debe permanecer inmóvil como un pedrusco ya que si no lo delata su movimiento o algún destello es imposible localizarlo. El enemigo sabrá que ante él hay un tirador, pero no tiene ni puñetera idea de donde está y, lo más inquietante, tampoco sabe cuando sonará el siguiente disparo, el cual ni siquiera llegará a escuchar porque la bala se incrustará en su cráneo antes de que el estampido producido por la bala al romper la barrera del sonido llegue a él. Por eso los francotiradores provistos con supresores ejercen una terrible presión psicológica aún mayor en el enemigo. Saben que están, pero no pueden localizarlos y menos aún eliminarlos salvo que cometan un error y delaten su posición.

Bien, esos son grosso modo los principales sonidos que se producen durante un disparo y, como vemos, menos el producido por la velocidad del proyectil son todos consecuencia del impacto de los gases de la pólvora y el aire contenido en el interior del cañón, así que en lo primero que pensaron fue en como contener dichos gases para impedir que salieran al exterior. Así comenzaron a proyectarse los primeros silenciadores.

El primer supresor que funcionaba, al menos en teoría, fue desarrollado en 1900 por un tal Josef Hutfless, un probo ciudadano austriaco que desarrolló un diseño basado precisamente en la eliminación de los gases producidos por el disparo, algo muy similar al sistema que años más tarde usó el Dispositivo Bramit empleado por los revólveres Nagant que ya vimos en su día. El invento fue patentado en Viena el 1 de junio del año siguiente con el número de patente 5478, y la intención del inventor no era que su diseño sirviera para asesinar cuñados de forma taimada y sutil sino para, simplemente, poder practicar el tiro sin molestar al vecindario. O sea, que el uso primigenio de estos chismes no era bélico, sino deportivo. El silenciador de Hutfless consistía en un proyectil impulsado por un pistón obturador (fig. A) que, una vez alcanzada la boca del cañón, se detenía gracias al estrangulamiento situado al final de la misma (fig. B). La bala se desprendía del pistón y salía disparada produciendo, según Hutfless, apenas un leve silbido. Los gases de la pólvora eran evacuados hacia dos cilindros colocados bajo el cañón (fig. C), impidiendo de ese modo cualquier fuga de los mismos. A continuación había que extraer el pistón con la ayuda de una baqueta sacándolo por la recámara del arma, por lo que el uso de este supresor obligaba a efectuar los disparos de uno en uno. O sea, válido en plan lúdico, pero ni pensar usarlo en combate. Además, el silenciador requería el uso de una munición especial que, como hemos visto, estaba formada por el pistón obturador y la bala sub-calibrada. En definitiva, un coñazo.

En 1902 un tedesco por nombre Hugo Baudisch diseñó otro silenciador que, en este caso, no requería el uso de munición especial. El arma podía usar la suya normal, y la supresión del sonido se lograba, en teoría, mediante una válvula que obturaba la boca del silenciador en cuanto el proyectil lo abandonaba. En la figura A vemos como la bala llega al final del cañón y se dispone a entrar en el cuerpo del silenciador. Dentro del mismo se aprecian dos deflectores que ayudarán a retener los gases, y en la parte inferior tenemos el pistón y la leva que accionarán el obturador. En la figura B tenemos la bala que acaba de pasar por el primer deflector. Los gases empiezan a empujar hacia abajo el pistón que, a su vez acciona la leva haciendo subir el obturador. En la figura C la bala acaba de salir por la boca del silenciador mientras que el obturador lo ha sellado por completo. Tras el disparo, el muelle plano situado en la parte inferior del mecanismo empujará la leva y el pistón devolviéndolos a su posición inicial, abriendo el obturador y dejando que los gases salgan, pero ya sin emitir ningún ruido porque se han apagado y carecen de velocidad. Pero, como ya hemos comentado, el aire contenido en el cañón y los gases que adelantan a la bala ya son parte del estampido, y eso no lo evitaba el sistema de Baudisch a pesar de los dos deflectores. En definitiva, este sistema permitía la fuga de una parte de los gases por lo que la supresión del sonido no era tan definitiva como su inventor pretendía. Total, una birria de sistema si bien lo de la obturación no cayó en el olvido y otros inventores procuraron mejorarlo más adelante.

El más relevante de todos fue Hiram Percy Maxim, retoño del conocido inventor de las devastadoras ametralladoras que tanta guerra dieron y tantos cuñados mandaron a la fosa común a lo largo de la historia, el cual intentó perfeccionar tanto los diseños de Hutfless como Baudisch. En 1907 patentó un par de modelos que, sin embargo, no acabaron de dar el resultado deseado, que no era otro que poder usar un supresor sin mecanismos raros, que resultara fiable y que, aunque no suprimiera al 100% el estampido del disparo, permitiera reducirlo lo suficiente como para poder pegar tiros sin darle el coñazo a nadie. En el gráfico superior tenemos ambos diseños. La figura A presenta presenta el modelo con válvula obturadora inspirado en el modelo de Baudisch que, en este caso, tras la salida de la bala permitía la expulsión lenta de los gases de la deflagración, lo que no supondría ningún ruido ya que parte de los mismos empujarían la cámara de retención hacia arriba, obturando la boca de fuego, mientras que el resto quedaban en dicha cámara y en el cañón. Al bajar la cámara por la acción del muelle helicoidal que se ve en la parte superior se liberaban los dichosos gases. La figura B muestra el modelo basado en el de Hutfless que lograba la obturación mediante un pistón dilatable que impedía por completo cualquier tipo de fuga de gases que adelantasen al proyectil, quedando dichos gases retenidos en la cámara situada al final del cañón. La cámara era obturada por el pistón mientras que la bala salía por la boca del silenciador, quedando el pistón obturador almacenado en el interior de dicha cámara que, posteriormente, se abría para vaciarla de los pistones servidos. Este sistema permitía hacer fuego varias veces sin necesidad de sacar dichos pistones tras cada disparo con la ayuda de una baqueta, como ocurría con el diseño de Hutfless, pero obligaba también a usar una munición especial.

Maxim, a la izquierda de la foto, sujetando un Winchester de calibre 30-30
equipado con uno de sus primeros silenciadores. La foto fue tomada en
abril de 1908, cuando aún andaba intentando perfeccionar sus modelos
derivados de los de Hutfless y Baudisch. El hombre de la derecha es
Simeon Britt, el mecánico que los fabricó.
Pero estos diseños tampoco eran ni funcionales ni daban el resultado apetecido ya que su funcionamiento era poco práctico, así que el sesudo Maxim se entretuvo en estrujarse las neuronas hasta dar con el que sería el primer silenciador verdaderamente eficaz y que, a la postre, fue el padre de todos los silenciadores que en el mundo han sido. Hablamos del modelo 1909 y su inmediato sucesor, el modelo 1910, con el que dio un pelotazo de antología. Pero de eso hablaremos en la próxima entrada que en esta ya me he enrollado bastante y no quiero abusar de la musa, no sea que se me cabree y se largue otros dos meses la muy...

Hale, he dicho


26 comentarios:

FURTIVO dijo...

Una puntualizacion :
Según mi modesta opinión se ha dejado en el tintero que para que un proyectil sea silenciado eficazmente, tiene que ser subsónico, ya que el estampido que se produce al romper la barrera del sonido, ocurre en el exterior, y por lo tanto no puede ser silenciado.
Por eso no me explico su uso en caza mayor, porque una bala subsónica cae una burrada y no expande, o sea que se comporta como una bala de pistola, muy poco recomendable para abatir una pieza de caza "gorda".
En un .22 LR con supresor, las balas subsónicas se oyen como un chasquido, pero las de alta velocidad no disminuye en nada su estampido.

Amo del castillo dijo...

Veamos, Sr. Furtivo. Precisamente especifico que la velocidad del proyectil es uno de los sonidos que se producen durante el disparo precisamente porque rompen la barrera del sonido. Obviamente, si se usa un proyectil subsónico ese estampido es eliminado.

Respecto a su uso en armas de caza mayor, en España está terminantemente prohibido y, por otro lado, no conozco ningún calibre para esa modalidad que emplee munición subsónica salvo que se obtenga mediante recarga manual, en cuyo caso, como bien dice, las prestaciones del cartucho se verán muy mermadas en todos los sentidos, especialmente en la precisión. Pero, como digo, aquí están tan prohibidísimos los puñeteros silenciadores que solo el hecho de presentar una carabina del .22 a la revista de armas con la boca de fuego roscada, cosa habitual en modelos fabricados en Francia como Unique, donde sí es legal para ese calibre, supone estar dos horas dando explicaciones y jurando que la rosca venía de fábrica.

Así pues, ya me contará qué tipo de munición de caza mayor es subsónica de origen. Ahora bien, si como su nombre indica vuecé lleva a cabo ciertas prácticas venatorias de forma un tanto... irregular, un supresor montado en un arma de pequeño calibre y alta velocidad como un .222 Rem. Mg. o un .243 Win. reducirán notablemente el estampido del disparo si se usa un supresor. Pero la realidad es que estos artefactos tienen su verdadera utilidad en el ejército, donde se usan fusiles de precisión de calibre .308 Win. y similares provistos de silenciadores que cumplen su misión sin problema, y no es otra que impedir que el tirador sea localizado aunque el estampido que produce la bala al superar la velocidad del sonido sea audible.

Por cierto que una bala subsónica sí se deforma. Basta fabricarla con un material lo suficientemente dúctil como para que la energía que desarrolle sea lo bastante potente para ello. Y ya que cita el .22 LR, la firma Eley fabrica desde hace la torta de años una munición subsónica de punta hueca con la que algunos ciudadanos han abatido incluso venados con un disparo bien colocado durante alevosos e ilegales recechos nocturnos.

En fin, ignoro si vuecé me lee en España y si hace uso de uno de estos chismes, pero si es así le recomendaría que lo guarde en el baúl de los recuerdos porque si el Seprona pilla a alguien en pleno uso de uno de ellos la que le cae es monumental, lo que supongo sabrá sobradamente.

Un saludo y gracias por su comentario

dani dijo...

Tantos días sin artículos y de repente dos tan buenos. Muchas gracias, y que la musa no le avandone.

Amo del castillo dijo...

Gracias a vuecé por su interés, Sr. Dani

Un saludo

Unknown dijo...

Sr.Amo, sus entradas son magníficas. Me he agenciado uno de sus libros, y me gustaría agradecerle la lectura de tamaña obra. También quiero aprovechar el comentario, y preguntarle si le parece realista el videojuego Battlefied 1, ambientado en la Primera Guerra Mundial. Perdone si la pregunta no viene al caso, comprendería que la obvie.

En fin, espero silenciosamente su proxima perla de sabiduría.

Amo del castillo dijo...

Ante todo, Sr. desconocido, mi agradecimiento por adquirir una de mis obras que espero le proporcione largas horas de gratificante lectura. Cuando la termine me gustaría saber su opinión sobre la misma y, naturalmente, le invito a que compre las otras tres, jeje... Si tiene un cuñado especialmente abominable le recomendaría la de "Yago, el asesino", la encontrará de lo más estimulante.

Respecto a su pregunta me temo no poder serle de ninguna ayuda ya que jamás he jugado con esos videojuegos. A lo más que llegué hace la torta de años fue cuando le regalé a mis retoños una video-consola cuyo nombre no recuerdo pero que me costó un pastizal y que traía un cd con un juego consistente en pilotar un helicóptero tipo Apache con el que uno podía masacrar bonitamente a mogollón de ciudadanos, pero nada más. Por cierto que me producía unas cefaleas de antología, por lo que opté por no jugar más. Supongo que mi generación no está debidamente programada para esos chismes.

No obstante, varios de mis lectores habituales sí son aficionados a esos juegos, de modo que si leen su mensaje podrán orientarle mejor que yo.

Un saludo y gracias por su comentario

Amo del castillo dijo...

A todo esto, Sr. Furtivo, muchas armas semiautomáticas y, sobre todo, automáticas llevan los cañones con una serie de perforaciones que no son más que un freno de boca para hacer el arma más controlable cuando se dispara en secuencias rápidas o a ráfagas.

Un saludo

Fantasma de la Opera dijo...

Quizá la musa esté asustada por los temas que le inspira a Vd. y que desarrolla con tanta gracia, municiosidad y resolución en sus textos. Tanta sabiduría sobre el arte de matar cohíbe a cualquiera...

Por si acaso, aclaro que el tono es de ironía amistosa, y en absoluto un reproche.

Un saludo.

Amo del castillo dijo...

Imposible, Sr. Fantasma. La que me inspira es Miseralia, la musa de los temas desagradables. Lo que pasa es que a veces le da por escaquearse unos días, y ante eso no puedo hacer nada para impedirlo.

Un saludo

nathan hale smith patton dijo...

Lol tal vez algun dia le enseñe un gameplay del videojuego metro donde el sigilo es importante y si no le pones el silenciador a tu arma (por no perder potencia de disparo) te puedes cargar al cuñado con cuchillos lanzadores...
Soy el unico que ve que los tedescos han tienen un talento para crear armas para matar? Digo en su lista tienen el rifle de cerrojo, la municion del panzerfaust que tiene hueco el interior, el rifle de asalto y ahora el silenciador?

nathan hale smith patton dijo...

Por cierto hoy es el aniversario de la bomba atomica en hiroshima y para el que pregunto sobre battlefield 1 humm es debatible sobre el realismo del juego ya que abusan mucho de los subfusiles cuando estos solo estaban reservados a tropas especiales y ademas de que ponen a los alemanes como una bola de tontos que mueren en 1 segundo y aunandoque la campaña tiene puro tommie y ningun frances o aleman...

Saludos

Mr. Gatsby dijo...

Pues se lo digo yo ahora mismo Mr. Unknown: realismo cero. Hablamos de un juego de la IGM en el cual, para mantener el ritmo frenético de los anteriores ambientados en el presente, se han dedicado a rebañar todos los prototipos y armas bizarras automáticas y semiautomáticas de la época, pues se ve que hoy en día para el gran público un rifle de cerrojo ya es demasiado lento. Luego hay locuras varias, por ejemplo poder llevar nada menos que un Tankgewehr como si fuera un simple rifle de francotirador, o manejar un único jugador artillería costera de lo menos 233 mm, con unas velocidades de traverse y elevación tan aceleradas que hacen daño a la vista y una cadencia de fuego que más parece un PaK 40. También mezclan sin rubor vehículos y armamento de ambos bandos, los cazas monoplaza tienen una carga de bombas que parecen más un B-17, y bueno, podría enumerar muchos más ejemplos pero ya se hace una idea. Es simplemente un arcade para pasárselo pipa pegando tiros sin muchas complicaciones, yo jugué a la beta pública cuando salió hace un año y me quedó claro que no era mi tipo de juego.

Sr. Amo, me alegro enormemente de su vuelta. Ya empezaba a pensar que se le habría venido abajo el suelo de su torre del homenaje y hubiera terminado mal remendado por algún barbero incompetente, o habría sido víctima del último brote de la plaga o alguna cosa así. En fin, un placer leerle de nuevo.

Amo del castillo dijo...

Muy agradecido, ilustre ilustrador. Como ya sabe, bicho razonablemente malo no palma así como así. ¿Qué tal van sus proyectos de video juegos y tal? Ya me dirá...

Un saludo y gracias por su comentario

nathan hale smith patton dijo...

Si buscan algo mas realista jueguen verdun

nathan hale smith patton dijo...

Gatsby lo unico bueno de aquel juego fue la beta porque el producto final el multiplayer es una porqueria de optimizacion

Mr. Gatsby dijo...

Cierto, se me olvidó mencionarlo antes, el Verdun es mucho más realista, sin llegar a ser tampoco un simulador. Sigues llevando el Tankgewehr con mucha ligereza pero al menos te obligan a clavarlo en el suelo para poder disparar, jaja.

Pues bien Amo, si tiene curiosidad aquí le dejo mi página de ArtStation donde he subido mis últimas ocurrencias:

https://www.artstation.com/artist/edwardthygee

Esta noche leeré su última entrada, que tiene una pinta curiosa.

Saludos.

Amo del castillo dijo...

Sr. Gatsby, indudablemente es vuecé poseedor de un talento inigualable, y además dibuja unas señoritas la más de monas en pelota picada. A todo esto, ¿por qué pone la web en la abominable lengua de los anglo-sajones (Dios maldiga a Nelson)?

Un saludo y que no le decaiga la creatividad

Mr. Gatsby dijo...

Eso está fuera de mi alcance Amo, ArtStation es la web más concurrida por profesionales para subir sus trabajos, bichear los de otros y también buscar empleo, así que ya viene en inglés de serie. Si le escuece un poco la parla hereje aquí le dejo mi página de Facebook, tiene lo mismo que la otra pero al menos está en español:

https://www.facebook.com/edwardthygeeart/

Y ya de paso sírvase de darme un fermoso "Me gusta", jeje.

Un saludo.

Amo del castillo dijo...

Qué cabrones lo de la ArtStation esa, carajo. Les enviaré una queja formal para que incluyan el español, que para eso es el segundo idioma más hablado del planeta, sangre de Cristo. En cuanto a lo del Feisbú, jurovos que le daría mil veces seguidas al "me gusta" ese, pero no tengo cuenta en esa red social. Bueno, ni en esa ni en ninguna, estoy menos socializado que una iguana viuda en un terrario. Quizá recuerde que hace un par de años o tres más o menos abrí una para el blog, pero a la vista de que no me suponía un incremento del número de visitas ni ninguna ventaja manifiesta, la eliminé. Igual no supe gestionarla adecuadamente, no lo sé, pero la cosa es que tenía allí prácticamente los mismos seguidores que aquí, así que no le veía la utilidad y, por otro lado, me cae fatal el niñato ese de la camiseta gris. No obstante, si alguno de mis retoños o cualquier conocido accede al dichoso Feisbú cuente con los "me gusta" de todos ellos, juro a Dios.

Un saludo

Mr. Gatsby dijo...

Nah, lo que pasa es que en este mundillo artístico mío, igual que en otros, el inglés es actualmente lo que era el latín entre los sabios en tiempos pasados. Recordaba su Facebook si, por eso se lo pasé, pero no se preocupe, sus bendiciones son tan válidas o más que los likes, jaja.

Un saludo.

nathan hale smith patton dijo...

Sabe hablar otro idioma sr del castillo? No se, tommie o gabacho?

Amo del castillo dijo...

Pues nada, ya sabe que tiene bendiciones, indulgencias e incluso bulas benéficas a porrillo.

Un saludo

Amo del castillo dijo...

Hablar, lo que se dice hablar, solo español. Pero leo la abominable lengua de los anglosajones con razonable soltura

Un saludo

La PLebe dijo...

Efectivamente los juegos estan muy desbalanceados igual que el cine... siempre va a haber "buenos" y "malos", "policias y ladrones"... en fin que su ukica finalidad es entretener.

La PLebe dijo...

(Dios maldiga a Nelson) le falto poner... jeje saludos desde Mexico

Amo del castillo dijo...

Cierto, pero como ya tachaba de abominable dicho idioma, por no resultar redundante, ya sabe...

Un saludo y gracias por sus comentarios