viernes, 9 de noviembre de 2012

Curiosidades: La pistola Luger




¿Qué aficionado a las armas en general no ha sentido fascinación por esta pistola? Bueno, esta entrada irá dedicada a dar cuenta de algunas curiosidades sobre la misma tanto en cuanto es un arma mítica, objeto de adoración por parte de los aficionados a las armas cortas, coleccionistas y por las que se pagan verdaderos dinerales cuando se trata de ejemplares raros de la misma. De paso, esta entrada vendrá bien para esclarecer algunas cosillas que, aunque oídas mil veces, en realidad se desconoce su origen. Antes de profundizar en el tema, pongo en antecedentes al personal.

A finales del siglo XIX, los ejércitos europeos empezaron a plantearse la implantación de las nuevas pistolas semiautomáticas. Los revólveres que durante varias décadas habían prestado servicio en los mismos ya adolecían de ciertas obsolescencias, principalmente en lo tocante a la capacidad del tambor, seis disparos por lo general, y en la lentitud de recarga del mismo, circunstancia vital en pleno combate. Un ejemplo lo tenemos en la foto de la derecha. Se trata del Rast Gasser mod. 1898 del ejército austriaco  en calibre 8 mm. Éste revólver, el de más capacidad de su época ya que el tambor era para 8 cartuchos, era un arma fiable y bien construida. Sin embargo, ¿quién se pone a recargar esos 8 cartuchos en plena refriega metiéndolos uno a uno en el tambor rodeado de enemigos muy cabreados?

Así pues, las nuevas armas ofrecían una capacidad de almacenamiento de munición mayor, de entre siete y diez cartuchos según el modelo y, lo más importante, la posibilidad de recargar rápidamente cambiando simplemente de cargador, del cual se podían además llevar varios encima.

Los germanos, como siempre, tomaron la delantera en este tema con la aparición de las pistolas diseñadas por Borchardt y la conocida Mauser C 96. Pero fue un ex militar e ingeniero austriaco llamado Georg Luger, que trabajó en la Mannlicher y la Ludwig Loëwe de Berlín el que, aprovechando el diseño inicial de Borchardt, creó la que quizás sea la pistola más famosa de todos los tiempos. Esta arma, además, también es de las que los "expertos" de turno te salen diciendo que era "la pistola de los nazis". Pero va a ser que no. Los nazis acababan de venir al mundo cuando esta elegante pistola ya estaba en plena producción. Veamos pues algunas cosas curiosas sobre ella...

1. Aunque es una pistola plenamente identificada con el ejército alemán, sus primeros usuarios no fueron estos, sino el ejército suizo. En 1895 se estableció una comisión para buscar un arma que sustituyese al revólver reglamentario, el modelo 1892. Tras varios años dándole vueltas al tema, que ya sabemos que los suizos son harto minuciosos, finalmente, el 23 de noviembre de 1898 quedaron finalistas las siguientes armas: La Mauser 1896 en calibre 7,63 mm. Mauser, la Roth Steyr en calibre 8 mm. Roth Steyr, la Bergmann nº 3 en calibre 6,5 mmm Bergmann, la Mannlicher mod. 1896 calibre 7,8 mm. Mannlicher y, finalmente, la Borchardt-Luger en calibre 7,65 mm. Borchardt. La ganadora fue ésta última, si bien tuvieron que cambiarle el calibre por considerar la comisión que el 7,65 mm. Borchardt era demasiado potente, surgiendo así el 7,65 mm. Parabellum. Arma y cartucho pueden verlo en la foto de la izquierda. La fabricación fue encomendada a la DWM alemana que, en noviembre de 1899, hizo entrega de 20 pistolas a la comisión para su evaluación final, siendo aprobada finalmente el 4 de mayo de 1900. Recibió la denominación oficial de Ordonnanz Pistole 1900, estando en servicio en el ejército suizo durante 50 años nada menos. 

2. El término "Parabellum". Tristemente famoso en España por obra y gracia de las hienas y alimañas de ETA, este término procede del conocido aforismo latino SI VIS PACEM PARA BELLVM (Si quieres la paz, prepara la guerra). De ahí que muchos crean que 9 mm. Parabellum quiere decir "9 mm. para la guerra". Pero no es así. En realidad, Parabellum era el código telegráfico del creador de esta munición, la DWM alemana.

3. El ejército alemán fue el siguiente usuario de esta pistola. En 1901, el Ministerio de la Guerra decidió buscar un sustituto al revólver reglamentario en calibre 10,6 mm. Tras el concurso de turno contra la Mauser 1896 (foto de la izquierda), la ganadora fue nuevamente la pistola diseñada por Luger si bien hubo que cambiarle de nuevo el calibre ya que los alemanes consideraban el 7,65 Parabellum poco potente. Así pues, la vaina abotellada de éste calibre pasó a ser cilíndrica para poder alojar una bala ojival de 125 grains de peso y 9 mm. de diámetro. Así nació este cartucho mundialmente famoso y que sigue en uso y lo que te rondaré morena. Por cierto que en USA es conocido como 9 mm. Luger, y su denominación oficial eran en realidad 9x19, siguiendo la norma europea de dar el calibre de la bala y el largo de la vaina, en éste caso de 19 mm.

4. Pero tampoco fue el ejército alemán el primero que la adoptó, sino la Armada, dando lugar al modelo 1904-06. Era básicamente la misma presentada al concurso, pero con cañones de 100 y 150 mm. de longitud y fabricada en ambos calibres, 7,65 y 9 mm. Parabellum. Finalmente, el ejército la adoptó en 1908 con la denominación oficial de Pistole 1908 o, como es más conocida, P-08, en calibre 9 mm. Parabellum. Era una pistola que, como las anteriores, disponía de un cargador de 8 cartuchos. Su acabado, y puedo dar fe porque he manejado muchas de estas pistolas, es primoroso, con unos mecanizados de primera clase, ajustada a mano y con todas y cada una de sus piezas numeradas con los dos últimos números de serie del arma. Eso hace que, hoy día, sean especialmente valiosas las pistolas que conservan todas sus piezas originales, identificables por este detalle. Hablamos que te pueden pedir por una 3.000 euros o incluso el doble dependiendo de su estado de conservación. Era una pistola tan pija que hasta los tacones de los cargadores estaban inicialmente fabricados de madera. 

5. Pero precisamente, este primoroso acabado era un inconveniente a la hora de usarla en combate. Su perfecto ajuste se convertía en un problema cuando el barro, el polvo y la suciedad propias del campo de batalla hacían acto de presencia, produciendo multitud de interrupciones. De hecho, solo intercambiar uno de los cargadores originales servidos con cada pistola por otro de otra arma podía suponer un escasquillamiento tras otro ( y de esto también puedo dar fe ). En la foto de la izquierda podemos ver a un oficial y un soldado del ejército imperial empuñando cada uno una P-17, el modelo reglamentario para artillería que aparece más abajo en el párrafo 8.



6. Se hizo una versión en calibre .45 ACP para concursar por el arma de dotación del ejército americano, si bien aquí se llevo la palma la también archifamosa Colt 1911, un arma de una robustez, facilidad de construcción y manejo que aún hoy día sigue vigente (de esto también sigo dando fe porque he tenido tres armas de este tipo).



7. Además de los ejércitos suizos y alemán, fue reglamentaria en el holandés, brasileño, portugués y turco. Se vendieron también partidas reducidas a Rusia, Suecia y varios países más y, por supuesto, fue profusamente comercializada en el mercado civil.


8. En 1917 se introdujo un modelo para artillería con un cañón de 20 cm. de longitud, alza regulable hasta los 800 metros y posibilidad de adaptarle un culatín para usar la pistola como una carabina. Además del cargador normal de 8 cartuchos, se fabricó uno de caracol para 32 cartuchos. Este tipo de cargador era bastante apreciado para las Sturmtrüppen alemanas  durante la Gran Guerra para sus golpes de mano contra las trincheras enemigas, ya que permitía a su portador disponer de bastante potencia de fuego sin tener que recargar en momentos tan críticos.

9. Lo costoso de su fabricación por las gran cantidad de horas de mecanizado que precisaban, así como su escasa capacidad para tolerar las penurias del campo de batalla, hicieron que fuera sustituida por la Walther P-38 (foto de la izquierda), un arma mucho más robusta y fiable en ese sentido. Las P-08 fueron así relegadas a unidades de segundo escalón, conductores, policía y, especialmente, a los SS de los campos de concentración. De ahí que el malvado SS de turno de las pelis siempre liquide al pobre judío con una de estas pistolas.

10. La munición original para ésta pistola iba provista de una bala troncocónica, en vez de las ojivales convencionales. Se servían en cajas de 16 cartuchos, 8 por cargador: el que iba en el arma más el de respeto en la funda. En la foto podemos ver una muestra tanto de la caja como de la munición comparada con un cartucho con bala ojival.

Bueno, creo que con esto quedan aclaradas algunas cosillas curiosas sobre esta peculiar pistola que, por cierto, también combatió en España durante la guerra civil. Y no solo en manos de los miembros de la Legión Cóndor, sino de partidas de las mismas enviadas por el gobierno alemán. Con todo, el personal hispano prefería las Astra mod. 400, armas de una robustez y fiabilidad a toda prueba o las copias de la Mauser 96 construidas por la misma firma, bastante más prácticas que las originales tanto en cuanto disponían de cargadores y no era preciso recargarlas con peines de 10 cartuchos, como ocurría con las Mauser originales.

Ah, un detalle más: la difusión de la denominación Luger para ésta pistola se debe principalmente a los americanos. Los alemanes no la nombraban jamás de esa forma. Para ellos era una P-08 o, más comúnmente, una Parabellum. Si a un alemán que la hubiese usado en su vida militar le preguntaban por su pistola reglamentaria, nunca decía que una Luger. La respuesta sería "una Parabellum".

En fin, si alguien quiere ver como funciona éste chisme, pues que pique en el vídeo. 

Hale, he dicho


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