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| KV-1 Modelo 1941 "s ekranami" (con blindaje adicional) en la torreta, formado por planchas de entre 20 y 35 mm. de espesor fijadas mediante tornillos de los gordos. Los KV-1 fueron una muy desagradable sorpresa para los tedescos, que ni en sueños podían imaginar que, para destruir uno de ellos, podían hacer falta 15 o 20 disparos, y a veces ni así |
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Probos homicidas tedescos reamunicionando su Pz.Kpfw. IV armado con el KwK 37 de 75 mm. Esto era lo más potente que tenían para enfrentarse a los KV-1 hasta la llegada del Tiger |
Los tedescos invadieron Rusia el 22 de junio de 1941. El susto fue de tal envergadura que hasta el padrecido Iósif se negó a aceptar la traición del ciudadano Adolf, con quien hacía menos de dos años se había repartido Polonia como si fuera un bocata de mortadela con aceitunas. Las arrolladoras Panzerdivisionen daban por sentado que, si habían aplastado al ejército gabacho (Dios maldiga al enano corso), considerado el más potente de la época, en menos que un muniqués se ventila seis litros de zumo de cebada, en Rusia pasaría lo mismo. Los carros que formaban el grueso de su ejército eran carros ligeros, como los Pz.Kpfw. II y los Panzer 38 (t) fagocitados a los checos, carros medios que eran más bien casi ligeros como el Pz.Kpfw. III y, en menor cuantía, Pz.Kpfw. IV armados con el KwK 37 L/24 de 75 mm. Pero el susto cambió de bando cuando se toparon con los KV-1, unos chismes inquietantemente incombustibles a los que los proyectiles de 37 mm. ni les sacudían el polvo, y los de 75 mm. lograban dañarlos solo si les disparaban a menos de medio kilómetro. Por cierto que, y esto es una meditación mía, nunca he entendido como el Abwehr no fue consciente del verdadero poder del arma acorazada soviética, ni de la existencia de estas máquinas que pusieron en un brete a la todopoderosa Wehrmacht. Pero la cosa es que, en efecto, los hijos del padrecito Iósif disponían de carros más poderosos que los T-26 y los BT-5 que ya tuvieron ocasión de testar en España. En fin, se equivocaron de medio a medio. Pero para conocer como se pergeñó la creación de la bestia, debemos de llevar a cabo el obligado
INTROITO
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T-26 y BT-5, ambos armados con un cañón de 45 mm. |
Durante los años 20 y la primera mitad de los 30, los hijos del padrecito Iósif tenían una doctrina sobre el arma acorazada basada en usar carros ligeros para labores de exploración y ofensivas de poca relevancia, mientras que los carros pesados tendrían la misión de llevar a cabo ataques en masa para romper las líneas enemigas arrollándolas literalmente. Para lo primero disponían de vehículos bien concebidos y bien armados, como el BT-5 y el T-26, ambos probados en la Guerra Civil española y en la que se mostraron muy superiores a los Pz.Kpfw. I o a los CV-33 enviados por el inefable Benito. Sus cañones de 45 mm. vulneraban sin problemas a cualquier medio acorazado del ejército Nacional, si bien hay que tener en cuenta que estos no dispusieron en ningún momento de vehículos comparables salvo los T-26 que capturaron a los republicanos a los que, ciertamente, sacaron muy buen partido. En aquella época, y considerando el blindaje habitual de los carros de combate al uso, los cañones de 37 y 45 mm. bastaban para dejar fuera de combate a cualquier cosa que se moviera sobre ruedas o cadenas por un campo de batalla. En resumen, en lo referente a carros ligeros, el Ejército Colorao estaba bien pertrechado pero, y de esto también tomaron buena nota, para enfrentarse a carros armados con cañones de hasta 45 mm. había que diseñar carros invulnerables a los proyectiles de 45 mm. Era una obviedad palmaria, pero había primates que aún no lo captaban.
Sin embargo, en lo tocante a carros medios y pesados disponían de dos modelos cuyo diseño estaba un poco bastante muy superado. Hablamos del T-28 y el T-35. El T-28 (foto de la derecha) era un carro medio que había entrado en servicio en 1932. Estaba armado con tres torretas: una central, armada con un cañón KT-28 de 76'2 mm. y, según la variante, con tres ametralladoras DT-27 de calibre 7'62 x 54R, una coaxial, otra situada en la parte trasera y otra en un afuste antiaéreo en el techo de la torreta. En la parte delantera, a ambos lados del puesto de conducción, tenía dos pequeñas torretas armadas cada una con una ametralladora DT. Su peso era de 28 Tm., y su blindaje máximo de 30 mm. Su tripulación era de cinco hombres, pero luego añadió uno más en la torreta principal para que el mandamás no tuviera que dedicarse a otros menesteres que no fueran dirigir el vehículo. En sí, el T-28 no era un vehículo malo, pero sus dos torrecitas eran prescindibles para poder aumentar su blindaje y mejorar sus prestaciones en general.
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T-35 mostrándose en plan poderoso. La barandilla que vemos en la torreta principal era en realidad una antena |
En cuanto al T-35, era el típico tipo de monstruo que se conocía en aquellos tiempos como acorazado terrestre. Era un trasto de casi 10 metros de largo y un peso de 45 Tm., aunque su blindaje era similar al anterior, 30 mm. máximo, por lo que podía ser puesto fuera de combate sin prisa pero sin pausa con los anticarros al uso. Su armamento consistía en un cañón M-27/32 de 76'2 mm. emplazado en la torreta principal, más tres ametralladoras DT en la misma disposición que la del T-28. Y alrededor de la torreta principal había otras cuatro, dos hacia delante y dos hacia atrás. Cada pareja estaba armada con un cañón anticarro 20K-HV de 45 mm. y una DT. Este chisme, que entró en servicio en 1935, tenía una tripulación de nada menos que once primates, con lo que podían incluso formar un equipo de balompié. Se construyeron solo 61 unidades.
Bien, así estaba el patio en la Santa Madre Rusia. Los carros que debían ser la punta de lanza y aplastar las líneas enemigas eran vulnerables y, a pesar de su imponente aspecto, torpes y con menos maniobrabilidad que un galápago panza arriba. El panorama, tal como se estaba poniendo desde que el ciudadano Adolf llegó al poder, se estaba poniendo chungo, de modo que había que buscar soluciones. Fin del INTROITO
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Nikólai Vsevolodovich Barykov (1900-1967) y Iósif Yákovlevich Kotin (1908-1979) |
En 1937, la Dirección Principal de Vehículos Blindados (Glavnoye Avtobronetankovoye Upravleniye, GABTU) emitió una orden para presentar el diseño de un carro capaz de resistir el disparo de un cañón anticarro de hasta 45 mm. a bocajarro, y de 75 mm. hasta 1.200 metros pero, eso sí, con la misma configuración del T-35, uséase, cinco torretas. El proyecto se puso en manos de dos fábricas: la Factoría Bolchevique, dirigida por Nikólai Vsevolodovich Barykov, y la Oficina Especial de Proyectos 2, dirigida por Iósif Yákovlevich Kotin. Como era evidente que el diseño del T-35 era una birria, antes de empezar convencieron a los mandamases de la GABTU de que mantener esa tipología era absurdo, de modo que se conformaron eliminando las dos torrecitas para ametralladoras, dejando así tres, armadas con el cañón principal y dos de 45 mm. respectivamente. Los diseños fueron llamados respectivamente como T-100 y SMK, en honor de Serguéi Mirónovich Kírov, un picatoste comunista al que liquidaron en 1934 y que nunca se supo de quién partió la orden, como es habitual en Rusia, aunque el candidato principal era el padrecito Iósif, que se ponía un poco tenso cuando algún picatoste podía hacerle sombra.
En mayo de 1938 se presentaron los proyectos al Consejo Estatal de Defensa (Gosudarstvennyi Komitet Oboron, GKO) en presencia del padrecito Iósif. Kotin, que parece ser que se podía tomar ciertas libertades por ser yerno del Ministro de Defensa y quizás el hombre más fiel a Stalin, Kliment Efrémovich Voroshílov, sugirió que eso de las tres torretas seguía siendo una gilipollez, y que era preferible reducir peso para aumentar el blindaje en vez de tanta artillería. El padrecito Iósif se mostró de acuerdo, de modo que se mandó al personal de vuelta a las mesas de diseño a rehacer los proyectos con carros de dos torretas. El resultado lo vemos en la foto de la izquierda. Pertenecen a una serie de dos prototipos de cada modelo que se ordenaron una vez que se dio el visto bueno de ambos proyectos en febrero de 1939 y que, como vemos, son muy similares: dos torretas en tándem armadas con calibres similares y que, como sus predecesores, seguían adoleciendo un blindaje escasito para no disparar el peso y convertirlos en moles inmanejables. Los de las fotos pesaban 58 Tm. el T-100 y 55 el SMK, y estaban tripulados por siete primates. Ambos diseños fueron presentados el 9 de diciembre de 1938 al Consejo de Comisarios del Pueblo y al Comité Central del PCUS, usése, los mandamases que mandaban más que nadie.
Con todo, Kotin insistió en que el concepto ideal era el de un carro pesado con una sola torreta y con un blindaje decente, sin que por ello aumentase el peso y tuviera mejor movilidad que sus cuñados de dos torretas. En febrero de 1939, el Consejo Estatal de Defensa, imagino que con el plácet del padrecito Iósif, autorizó la construcción de un prototipo para ser probado junto con los dos monstruos. El prototipo inicial recibió el nombre de U-O (foto de la derecha), pesaba 40 Tm. y contaba con un peculiar armamento: un cañón L-11 de 76,2 mm. y, en vez de ametralladora coaxial, un cañón 20-K de 45 mm. Obviamente, llevar dos cañones cuando el de mayor calibre valía para todo era una chorrada, de modo que el de 45 mm. se eliminó rápidamente, siendo sustituido por una ametralladora que era más útil si se veían rodeados por infantería.
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Una de las primera unidades del KV-1 que, como vemos, aún no lleva la ametralladora de proa |
El vehículo resultante fue bautizado como KV, obviamente en honor al suegro de Kotin. El modelo inicial estaba armado con un cañón L-11 de 76'2 mm. y tres ametralladoras DT: dos en la torreta- una coaxial y otra en la parte trasera- y otra en el casco, si bien en los ejemplares iniciales no la llevaba y, posteriormente, solo disponía de un portillo para disparar un subfusil por el operador de radio. Era unos tres metros más corto que el SMK, eliminando así dos ruedas del tren de rodaje, y con un blindaje frontal de 75 mm. su peso era muy inferior a los otros dos, solo 43'5 Tm. Las pruebas se llevaron a cabo en el mes de septiembre de 1939 en el campo de pruebas de Kubinka ante una comisión encabezada por Voroshílov, y quedaron claras varias cosas. La primera, que tanto el T-100 como el SMK eran dos mamotretos lentos y torpes. Por otro lado, el mandamás de cada carro se las veía y las deseaba para impartir órdenes a los ocupantes de cada torreta, cada cual con un blanco distinto asignado. Entre el ruido, los nervios y el miedo a cagarla, acabaron todos dándose cabezazos contra una esquina. Sin embargo, el KV se mostró ágil y funcional, si bien mostró serios problemas tanto en el motor como en la transmisión, claramente insuficientes para un vehículo de más de 40 Tm. Pero un motor y una transmisión se pueden cambiar por otros más eficientes. La madre del cordero era que el KV era una máquina mejor concebida, y que con las modificaciones oportunas sería un carro pesado estupendo.
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| Voroshílov hijo y Voroshílov padre |
Y mientras el comité de turno se entretenía valorando los tres prototipos, los hijos del padrecito Iósif fueron enviados a palmarla a Finlandia. El amado líder, ávido de ampliar sus extensos dominios y quizás un poco envidioso del ciudadano Adolf, decidió invadir el país vecino que, antaño, había formado parte del imperio ruso. El 30 de noviembre de 1939 empezó la fiesta, dando por sentado que aquello sería un paseo militar. Pero lo que no podían imaginar era que el pequeño pero aguerrido ejército finés se las iba a hacer pasar putas. Y, mira por donde, a los fulanos de la comisión no se les ocurrió nada mejor que, en vez de tantas pruebas en Kubinka, el mejor sitio donde testar los nuevos carros era un campo de batalla de verdad, de modo que los enviaron al frente. Fueron asignados a la 20ª Brigada Acorazada, que estaba al mando de Piotr Klimentyevich Voroshílov, hijo adoptivo de su padre. Para asegurarse de que las cosas funcionasen bien, el KV iba tripulado por seis fulanos, añadiendo un mecánico que viajaba en la torreta para, con la ayuda del conductor- que también era mecánico-, llevar a cabo las reparaciones que se terciasen. En realidad, todos los tripulantes eran personal de las fábricas, que siempre era mejor llevar personal especializado para no llevarse sustos.
Pero, a pesar de tanta precaución, el desempeño de los tres carros no fue especialmente brillante. El más perjudicado fue el SMK, que pisó una mina de las gordas y le reventó una oruga, además de hundirle hacia dentro el suelo. En la foto de la izquierda lo vemos, todo maltrecho. El KV y el T-100 intentaron protegerlo mientras que un T-28 intentaba remolcarlo, pero no hubo forma, y se tuvieron que largar abandonando el SMK. No obstante, pudo ser recuperado en la primavera siguiente, para lo cual tuvieron que trocearlo porque no había forma de mover el chisme aquel. El KV, siendo un único ejemplar, no pudo mostrar enteramente su eficacia. Sin embargo, lo que sí quedó clarísimo fue la robustez del KV. Tras la fiesta se contaron nada menos que 43 impactos repartidos por el casco y la torreta, los cuales no habían logrado penetrar su blindaje.
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KV-2 A, un chisme que, aunque con un aspecto bastante intimidante, no era tan eficaz como se pueda pensar. No era ni un carro ni un obús autopropulsado, y su elevada silueta lo convertía en un blanco perfecto |
En diciembre, apenas un mes después de su llegada al frente, el T-100 y el KV fueron enviados a Leningrado, donde el GKO lo tuvo clarísimo. El T-100 y el SMK eran totalmente prescindibles, y el que había que poner en producción era el KV que, al fin y al cabo, fue el que dio mejores resultados. Kotin se apuntó el tanto, y la Planta Kirov de Leningrado recibió el encargo de fabricar 50 unidades para ser entregadas en 1940. Y, como añadido, en vista de que el cañón de 76,2 mm. se mostró ineficaz contra las fortificaciones finesas, se planteó usar el casco del KV para instalar una torreta capaz de contener un enorme obús de 152'4 mm. Por ese motivo, el KV pasó a denominarse KV-1, mientras que el del obús gordo fue bautizado como KV-2. De ahí el añadido numérico al vehículo.
Bueno, queridos lectores, así fue el origen del KV-1, que sin prisa pero sin pausa logró desbancar el trasnochado concepto de los carros pesados multi-torretas. El siguiente articulillo lo dedicaremos a bichear en sus tripas y a estudiar los distintos modelos que fueron puestos en producción.
Hora de merendar. Pírome.
Hale, he dicho
CETERVM CENSEO PETRVM SANCHODICI ESSE DELENDAM
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| KV modelo 1939 del primer lote de producción. Lo más característico es la ausencia de ametralladora frontal y el cañón L-11 con su mantelete en forma de hocico. Obsérvese el portillo circular para disparar con un subfusil, situado a la derecha de la mirilla del conductor, justo en la sombra proyectada por el cañón |
6 comentarios:
Interesantísimo, como siempre. No dejo de aprender visitando esta página, es apasionante. Gracias por su trabajo.
Celebro mucho que le resulte interesante, Sr. Manuel. Un saludo y gracias por su comentario
Felicidades, esperando la continuación.
Agradecido, caballero legionario. Un saludo
Buenas , el KV este , está adelantado por lo menos 5 años en el momento de su construción , ni los "Grreeengoos " (nos deben su indepedencia y no pagaron nuestra ayuda ) . Tenian algo tan bien concebido como este monstruo --- Su motor Diesel es inaudito---- , y según he leido recientemente , es un motor de aviación -- diesilizado-- Un hispano Suiza de los aviones Spad de la primera guerra mundial , que volaron por Rusia .. Son clonicos ..
Un saludo
Pd. Estupenda entrada como siempre , llena de datos , exactos y estilo divertido de texto ...
Los yankees son unos carajotes, somo todos los anglosajones, que no se pusieron las pilas hasta que se enteraron, al final de la guerra, que perder tres de cada cuatro Sherman para acabar con un Tiger no era precisamente rentable.
Respecto al motor, no sé dónde ha leído eso, Sr. Pe. El V-2 fue diseñado por un fulano de la Fábrica de Locomotoras de Járkov, y del que se llevan fabricadas decenas de versiones hasta el día de hoy. No añado más para no hacerme un "auto-destripamiento", pero ya hablaremos del tema.
Por lo demás, le agradezco sus halagos, que siempre viene bien que el ego se fortalezca 😁😁
Un saludo y gracias por su comentario
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