viernes, 14 de septiembre de 2012

Sitios pelín inquietantes


Dilectos contertulios, la musa no retorna y ni siquiera me devuelve las llamadas. Igual ha dado con un jeque árabe que la tiene como una reina, la muy canalla. Bueno, como tampoco es plan de dejar esto de la mano de Dios, esta entrada irá de lugares peculiares o con cierto matiz siniestrillo.

En mis múltiples andanzas he tenido ocasión de ver ciertos sitios que, de alguna forma, llaman la atención, y no precisamente por su belleza o armonía constructiva. A algunos ya les he dedicado una entrada en exclusiva, como la capilla de los Huesos de Évora, o fortificaciones especialmente siniestras, como las de Peniche, el fuerte de Gracia, etc. Otros, sin embargo, son más anónimos, pero no por ello dejan de tener su interés. En fin, son sitios que de una u otra forma me sobrecogieron cuando los contemplé. No quiero decir con ello que se escucharan voces del Más Allá, gritos de almas atormentadas ni chorradas semejantes sino, simplemente, son fotos de determinadas zonas de castillos, etc. que daban un poco de yu-yu. 

Bueno, helas ahí:




Un sitio rarito, ¿no? Está en un castillo, pero no digo cual para mantener la intriga, jeje...




Por aquí no apetece pasearse a ciertas horas del día, ¿eh? Puede que algunos lo recuerden, porque fue el fondo de una portada del blog durante una temporada.




Túneles, ventanales vacíos, oscuridad... Vivir ahí tenía que dar una alegría acojonante, ¿que no?




Humedad, yerbajos y escaleras que se hunden en el suelo. ¿A dónde dará? Al infierno no, desde luego...




Que sitio más acogedor, ¿verdad? Sobre la puerta, una cañonera para dar la bienvenida a las visitas molestas.




Lo que queda de un aljibe. Lo que parece el tiro de una chimenea es en realidad la abertura para sacar agua desde arriba.




No es la escalera que baja desde una torre. Es la escalera que baja hacia el subsuelo de una fortaleza. 

A ver si alguno los identifica. El ganador será premiado con la Gran Orden del Sitio Raro, distintivo negro. Bueno, ya iré poniendo más.

Hale, he dicho...