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| Foto bucólica y pastoril de un StuG. III Ausf. A perteneciente a la Sturmbatterie 660. Esta fue una de las cuatro primeras unidades de artillería de asalto. Combatió en Francia durante la primavera de 1940 al mando del primer teniente Ottheinrich Tolckmitt, asignada a la 3º División de Infantería. El 16 de mayo de ese mismo año fue trasladada a la 8ª División Acorazada |
De los StuG. III fabricados entre 1940 y 1942 se fabricaron cinco series, de la A a la E. El número de identificación asignado a estos vehículos fue el 142, por lo que su denominación completa sería Sturmgeschütz III Ausfürung A (B, C, etc.) Sonderkampffahrzeug 142, que abreviado para no quedarnos dormidos mientras lo leemos sería StuG. III Ausf. A (B, C, etc.) La bestezuela no experimentó grandes variaciones de un modelo a otro, ni tampoco se diseñaron modelos específicos para una misión concreta, como vimos en la extensísima lista del Sd.Kfz. 251. En este caso, simplemente se llevaron a cabo reformas para mejorar el rendimiento del vehículo. La primera hornada de StuG. III no sufrió cambios relevantes. Lo más importante, el cañón, se mantuvo durante todo el tiempo que duró la producción. El KwK. 37 se mostró fiable y lo suficientemente dañino como para proporcionar el apoyo artillero necesario. Sin embargo, y como ya comentamos en el articulillo anterior, cuando fueron de visita al territorio del padrecito Iósif sí mostró sus carencias ante el potente blindaje del T-34 y el KV-1, siendo sustituido por el StuK. 40 L/43 en el modelo F. De estos chismes ya hablaremos en su momento. Bueno, no me enrollo más y vamos al grano, que para luego es tarde.
StuG. III Ausf. A Sd.Kfz. 142

Tras la fabricación de los cinco primero prototipos sobre chasis del Pz.Kpfw. III B, la primera serie de 30 unidades se construyeron sobre el chasis del modelo F. La planta motriz era un Maybach HL 120 TRM de gasofa con 12 cilindros y 265 HP a 2.600 rpm. Este motor no daba precisamente unas prestaciones fastuosas, sino que se limitaba a proporcionar una velocidad máxima teórica de 40 km/h por carretera que, en realidad, siempre era algo menos, y una autonomía de 155 km. en condiciones óptimas, autonomía que se veía dramáticamente reducida cuando se salía de la carretera. Disponía de dos depósitos de combustible con una capacidad total de 310 litros. Su peso en orden de combate era de 20.700 kilos y, lo más importante, su altura total era de apenas 195 cm. Un vehículo de esa altura situado a medio kilómetro o más del enemigo era bastante difícil de acertar, y si estaba bien camuflado era simplemente invisible. En la foto de la derecha podemos ver uno de estos vehículos rodando por una carretera de Holanda en los comienzos de la fiesta. Compárese su altura con la de los fulanos situados al fondo de la imagen.

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Vista en tres cuartos de un modelo A. Obsérvense las luces con las tapas cerradas |
Veamos el casco. Ante todo, debemos reparar en un detalle: En los perfiles de arriba vemos, a la izquierda, el modelo A con el chasis del Panzer III F, pero se fabricaron también 20 unidades sobre el chasis del modelo G. Básicamente era iguales salvo que, como vemos en el perfil, este modelo tenía los portillos de escape en los laterales, sobre el tren de rodaje, y al blindaje frontal, que en el casco del modelo G era de solo 30 mm., se añadió una plancha de 20 mm. atornillada para alcanzar el espesor necesario. En el gráfico de la planta podemos ver las cuatro escotillas del vehículo. En rojo tenemos la del tirador, y en amarillo la pequeña abertura para los elementos de puntería. En azul la del mandamás, y en verde la del periscopio de tijera. En gris la del cargador. El conductor podía salir por la del tirador, o bien por la marcada de naranja, situada en el glacis. En la del chasis G, pues también podía escurrirse por la escotilla lateral si era canijillo y tal. En cuanto al tren de rodaje, al poco de empezar la producción hubo que aumentar la anchura de las ruedas, que originariamente era de 75 mm., lo que provocaba un desgaste prematuro de las llantas de goma que las cubrían. Estas ruedas permitían el uso de cadenas de 36 cm. de ancho. Para solventar el problema, se añadieron aros de 10 mm. a cada lado de cada rueda, pasando a usar llantas de 95 mm., y la cadena aumentó hasta los 40 cm. de ancho, disminuyendo así la presión específica sobre el terreno. En cuanto a las luces, a la derecha tenemos el detalle de las mismas. Iban dentro de una carcasa que, si se cerraba, la tapa estaba provista de una rendija para que la luz no fuera visible desde el aire. Obviamente, su manipulación había que hacerla a mano. Para no complicarse la vida se instalaron faros Notek, que llevaban una capucha en la parte superior.
Una de las partes más peculiares del casco la tenemos a la derecha. La flecha colorá señala el portillo tras el que se encuentra el periscopio Sfl.ZF. del tirador. Dicho portillo solo se abría cuando empezaba la fiesta, y solo para efectuar tiro directo. Si había que disparar hacia objetivos lejanos o en desenfilaba, se sacaba por la escotilla superior para hacer la puntería con los típicos postes artilleros. Para aumentar el campo de visión vemos en la techumbre del conductor una abertura triangular en cuyas paredes y suelo se aprecian nervaduras cuya misión era deflectar proyectiles de armas ligeras o esquirlas de metralla. Justo debajo, dentro del óvalo colorao, vemos los orificios del periscopio KFF. 2, al que el conductor recurría cuando tenía que cerrar por completo el visor de vidrio Fahrersehklappe 50, el cual tenía delante un deflector (flecha azul). Por cierto, entre el escudo del cañón y el casco no había cobertura metálica, por lo que había que cubrir esa parte con una lona impermeabilizada para impedir que entrase agua cuando llovía. Esta se fijaba al casco mediante tornillos.
En cuanto al blindaje, se consideraba lo suficientemente grueso para resistir los proyectiles de los carros y los cañones anticarro del momento. El frontal del casco tenía un espesor de 50 mm. con un ángulo de 20º (53 mm. reales); la plancha situada ante el conductor tenía el mismo espesor con un ángulo de 9º. Los laterales del casco y la parte trasera, 30 mm. ; el techo de la cámara de combate, 10 mm., las cubierta del motor, 16 mm. y el suelo del casco, 15 mm. El mantelete del cañón tenía 50 mm. Y si observamos la foto, podemos ver un saliente sombreado de rojo con un asa. Bien, no era ningún cofre de estibado, sino una plancha de 8 mm. con una angulación de 30º a modo de blindaje espaciado y como refuerzo a los 30 mm. de blindaje lateral. Este fue un añadido de última hora, y no para proteger el vehículo de cargas huecas, sino de la munición perforante con núcleo de tungsteno del que habían tenido noticia que ya disponía el ejército gabacho (Dios maldiga al enano corso). Y aprovecho la foto para que reparen en el faro Notek (flecha colorá) sobre el guardabarros, así como la mínima mirilla lateral del conductor (flecha blanca).
StuG. III Ausf. B Sd.Kfz. 142
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StuG. III Ausf. B perteneciente al StuGAbt. 184 durante unas maniobras. Tras él vemos otro vehículo similar, y al fondo se atisban tres Sd.Kfz. 253 |
Este nuevo modelo entró en servicio en el otoño de 1940. Básicamente, el modelo B era igual al anterior, y no es raro confundirlos salvo por un detallito que comentaré ahora para que puedan chinchar a sus cuñados. Se puede decir que el modelo B era un vehículo que ya traía de origen todas las modificaciones que se hicieron en el A, que tuvo un papel, por decirlo de alguna forma, de vehículo de pruebas. No obstante, se hicieron algunos cambios menores como la eliminación de los grandes cofres de estibado que el A llevaba sobre los guardabarros traseros, alguna chorradita en el tamaño de las escotillas y poco más. Lo más relevante a nivel mecánico fue la sustitución de la caja de cambios Maybach, demasiado compleja, por una SSG7 de 6 velocidades sincronizadas p'alante y 1 pa'trá fabricada por la Zahnradfabrik Friedrichshafen.
Y lo que nos permitirá identificar rápidamente si el vehículo es un modelo A o un B lo vemos en el gráfico de la izquierda: las ruedas tractoras y tensoras. La tractora del modelo B, aparte de su diseño, se obtenía por fundición, mientras que la del A se fabricaba mediante estampación. Por cierto que este modelo ya salía de fábrica con las ruedas más anchas y las orugas de 40 cm., modificación que ya se hizo en el modelo A para disminuir la presión sobre el suelo. Del modelo B se fabricaron un total de 250 unidades.
StuG. III Ausf. C y D Sd.Kfz. 142
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StuG. III Ausf. D. El soporte del frontal fue añadido en diciembre de 1941 para permitir el transporte de 11 eslabones de cadena que, además, aumentaban la protección del carro |
El modelo C se introdujo a principios de 1941. En este caso se llevaron a cabo algunas modificaciones en la parte superior del casco, algunas de las cuales podemos apreciar en la foto de la derecha. Como vemos, el pequeño portillo para el periscopio del tirador fue eliminado, y la abertura para darle más campo visual también se suprimió, siguiendo las formas del casco. Obviamente, el ribeteado destinado a deflectar proyectiles que pudieran dañar el periscopio también se suprimieron. Esto mejoró de algún modo la resistencia del casco ante los proyectiles enemigos.
La otra modificación la tenemos en la escotilla del tirador, que era de mayor tamaño, y se suprimió la pequeña escotilla que permitía sacar el periscopio. En este caso, dicho periscopio quedaba fuera permanentemente, unido al cañón y asomando por la abertura que vemos en el gráfico. En azul se aprecia el deflector que se añadió para protegerlo de algún balazo o cachito metralla. El periscopio Sfl. FZ se cambió por el Sfl. FZ 1, una versión mejorada del anterior. Del modelo C se fabricaron 50 unidades.
En cuanto al D, pues estamos ante un caso parecido a los dos primeros: era básicamente igual que el C salvo cuatro chorraditas. Lo único relevante es que los chasis se fabricaron con un acero de más resistencia, se añadió un timbre situado a la derecha de la cabeza del conductor para que el mandamás pudiera avisarlo de lo que fuera y que las unidades enviadas a África se modificaron los ventiladores para que tuvieran más revoluciones por razones obvias. En África hace un poco de más calor que en Rusia en el mes de diciembre. Del modelo D se produjeron 150 unidades.
StuG. III Ausf. E Sd.Kfz. 142
Este fue el último modelo armado con el KwK 37. Introducido en septiembre de 1941, sufrió una serie de modificaciones en el casco, derivadas por la necesidad de destinar carros de asalto a los jefes de las baterías. Los Sd.Kfz. 253 usados como vehículos de mando se mostraron inadecuados para pasearse por primera línea por su escaso blindaje, por lo que se decidió que los mandamases ocuparan un StuG. III. Para ello hubo que realizar cambios para dar cabida a los aparatos de radio que necesitaban, que eran más que los FuG. 16 que equipaban todos los vehículos para comunicarse entre ellos y que eran manejados por el cargador. Estas radios iban instaladas en un saliente del lateral derecho, a la espalda del mismo. Sin embargo, los StuG. III que pudiesen ser usados como vehículos de mando precisaban un par de chismes más: por un lado estaba un receptor de onda ultracorta FuG. 15 con su correspondiente transformador que se alojaría en el costado izquierdo, junto al mandamás, y por otro lado un transmisor-receptor FuG. 16 de 10 vatios instalado a la derecha, junto al equipo convencional del vehículo. Para ello, se instalaron dos antenas, una a cada lado del casco, que iban plegadas sobre sendos soportes y que obviamente había que levantar para usar las radios. Al ser el alojamiento izquierdo lo suficientemente espacioso, el espacio sobrante se destinó como pañol con cabida para seis proyectiles extra. Se añadió también un altavoz junto al cargador para recibir órdenes del jefe. ¿Qué ruido infernal no reinaría dentro de esos chismes para que cuatro hombres separados menos de un metro precisasen de esos aditamentos para hacerse oír?
En la foto de la izquierda tenemos una vista superior del modelo E que nos permitirá ver mejor los cambios efectuados, que también implicaron la eliminación de las placas en ángulo de 8 mm. y que dejaban un espacio hueco entre las mismas y el casco. Es más que probable que este añadido no se mostrase muy eficaz cuando el StuG. III empezó a enfrentarse con artillería anticarro más potente que la de los gabachos, así que los quitaron y santas pascuas. Por lo demás, para colocar las nuevas estructuras hubo que modificar también los guardabarros, que fueron ensanchados para darles cabida. En cuanto a la zona que vemos sombreada de rojo y que ya surgió a partir del modelo C, muchas tripulaciones optaban por rellenarlas con hormigón, reforzando esos puntos débiles y facilitando que los proyectiles enemigos fuesen deflectados en caso de impactar en esa zona. Y como añadido final, se autorizó que cada StuG. III llevase a bordo una MG-34 con una dotación de 600 cartuchos en cargadores de tambor de 75 cartuchos. Pero ojo, la máquina carecía de soporte exterior y se llevaba dentro, y si había que usarla el cargador la sacaba, apoyaba el bípode en el techo y disparaba sin la protección de un escudo ni nada similar. Ese defectillo de nada fue eliminado en modelos posteriores, pero intuyo que le costó el pellejo a más de uno. Del modelo E se produjeron 284 unidades de un pedido inicial de 500. La producción cesó en febrero de 1942 ya que el ciudadano Adolf ordenó que se instalara un cañón más potente, dando lugar a los modelos F y G de los que ya hablaremos.
Bueno, criaturas, con esto concluimos. Ya tienen lectura para un ratito.
Hale, he dicho
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