domingo, 20 de septiembre de 2026

STURMHAUBITZE 42 Sd.Kfz. 142/2

 

Prototipo del Sturmhaubitze 42 construido sobre un SutG. III Ausf. E por la Alkett en marzo de 1942. Está armado con un le.FH. 18 (leichte Feldhaubitze 18, obús ligero de campaña mod. 18) L/28 de 105 mm. Un chisme bastante persuasivo

StuG. III F/8 perteneciente al StuGAbt. 901. Como vemos,
está equipado con las Winterketten para poder moverse con
razonable facilidad en la inmensidad de una estepa nevada.
Sin los StuG. III, la invasión a la Santa Madre Rusia habría
sido mucho más breve de lo que fue

Como hemos ido viendo en los tres últimos artículos dedicados al StuG. III, estos chismes sufrieron una serie de modificaciones tanto en su armamento como en su uso táctico. Desde su entrada en servicio en 1940 hasta 1942, los modelos A al E estaban armados con el cañón KwK 37 L/24 de 75 mm. con la misión de dar apoyo artillero cercano a las unidades de infantería. Sin embargo, cuando llegó la hora de hacer frente a los carros del padrecito Iósif las cosas variaron. Los bolcheviques, a pesar de las enormes pérdidas que sufrieron al comienzo de la Operación Barbarroja, no paraban de fabricar T-34 y KV-1 y, lo que era peor, sus tripulaciones pésimamente entrenadas estaban aprendiendo a una velocidad inquietante. Mientras tanto, los tedescos disponían solo de los Pz.Kpfw. III y IV para hacerles frente, y de los dos, solo el IV tenía opciones de salir airoso de un encuentro salvo que se encontrasen con los torpes del batallón. El tiempo apremiaba, la industria tedesca estaba a tope, y hacía falta algo verdaderamente eficaz para contener a los bolcheviques mientras que el Tiger y el Panther salieran de la cocina, por lo que echaron mano del sufrido, barato y bien blindado StuG. III, le pusieron un cañón más potente y cubrieron el expediente con los modelos F, F/8 y G, que estuvieron batiéndose el cobre hasta que el ciudadano Adolf se voló los sesos mientras mordía una cápsula de cianuro cuando celebraba su noche de bodas con frau Eva Hitler, de soltera Braun, en el bunker de la Cancillería.

Sin embargo, los tedescos ya habían previsto tiempo antes reforzar el armamento del StuG. III. Y no para enfrentarse a los bolcheviques, ni pensando en que la industria y el material del padrecito Iósif podría superarlos, sino por una mera cuestión de evolución propia de cualquier ejército con un mínimo de sentido común. Lo que vale para hoy quedará obsoleto mañana, por lo que desde hoy ya debemos ir preparando el sustituto para pasado mañana. Así surgió el Sturmhaubitze 42 (obús de asalto 42), al que se le asignó el código de armamento Sd.Kfz. 142/2. Veamos como se gestó este chisme...

Le.F.H. 18 en el frente ruso. Obsérvese la plataforma de
madera del emplazamiento para evitar que se hunda en
el barro
A mediados de 1941, cuando la Wehrmacht había iniciado la Operación Barbarroja, el Waffen Prüfen 6 (Oficina de Diseño Automotriz) publicó una lista de proyectos pendientes. Ojo, esto no implicaba el diseño urgente de nuevos modelos, sino un mero proceso por el que se estudiaban, sin prisa pero sin pausa, los distintos artefactos que sustituirían en un plazo de tiempo más o menos corto a los que ya estaban en funcionamiento. Entre ellos figuraba un vehículo denominado Sturmgeschütz Leichte Feldhaubitze (cañón de asalto con obús de campaña ligero) que, en teoría, debería sustituir al Stug. III armado con el L/24. Su misión sería la misma: dar apoyo cercano a la infantería, destruir búnkeres, posiciones fortificadas, edificios, etc., pero armado con un cañón más potente. El arma elegida fue el leichte Feldhaubitze 18 (le.FH. 18) de 105 mm., un obús ligero de campaña fabricado por la Rheinmetall-Borsig que entró en servicio en 1935, mostrándose como un arma muy eficaz, fiable y de la que se construyeron miles de unidades.

El le.FH. 18 se mostró increíblemente versátil. En la foto vemos
uno de ellos como cañón autopropulsado montado sobre el
chasis de un carro Hotchkiss H35 capturado a los gabachos
En diciembre de 1941, el 
Waffen Prüfen 6 encargó a la Rheinmetall-Borsig la adaptación para instalarlo en un vehículo, mientras que la Daimler-Benz se hizo cargo del diseño de dicho vehículo. Los de la Daimler no se devanaron mucho los magines. Ya que el StuG. III estaba más que probado, se limitaron a acoplar el obús modificado por la Rheinmetall y santas pascuas. Total, lo único que había que hacer era replantear la capacidad de los pañoles y plantar en el suelo del vehículo el obús con su cuna sobre su nueva cureña. Para ello, se echó mano inicialmente de un SutG. III mod. E que ni siquiera era nuevo, sino un chasis reutilizado de los que se enviaban a Alemania para su puesta a punto. Una vez terminado el diseño del nuevo obús se ordenó la construcción de 12 unidades de prueba que debían entregarse más tardar en febrero de 1942, mientras que los de la Daimler terminaban de rehacer el vehículo. La entrega, como está mandado, se demoró un poco.

Vista lateral trasera del primer prototipo
A medida que la Rheinmetall iba terminando los obuses y la Daimler los chasis, eran entregados a la Alkett, que se encargaría del montaje. En marzo tuvieron terminado el primer ejemplar, que es el que aparece en la foto de cabecera. Como vemos, aún no tiene instaladas las planchas de 30 mm. extra en el frontal, por lo que el blindaje que lleva es el original de 50 mm. Se desconoce el motivo, aunque cabe suponer que la Alkett estaría un poco bastante desbordada por las demandas del frente, porque en mayo solo se habían completado otras cuatro unidades, y no fue hasta el 2 de octubre cuando, finalmente, se pudo presentar al ciudadano Adolf una de las seis unidades que se habían podido entregar por esa fecha. Previamente, en un 
Führerprotokoll fechado el 22 de septiembre, el ciudadano Speer, Ministro de Armamento además de arquitecto preferido del régimen, había mantenido un parlamento con el amado líder en el que éste, haciendo gala de su habitual sagacidad, comentó que, en vista de cómo se estaba desarrollando la guerra en Stalingrado, era necesario poner en liza antes de dos semanas un vehículo provisto de un arma capaz de derribar un edificio en un pispás, siendo lo de menos su movilidad o el alcance del arma. Lo importante era que estuviera bien blindado, y que tuviera un cañón bien gordo. Propuso, mira por donde, que lo ideal sería un StuG. III. No tengo pruebas, pero tampoco dudas, de que el ciudadano Adolf ya tenía noticia de los prototipos fabricados por la Alkett, porque semejante mamerto no era precisamente clarividente.

Uno de los nueve StuH. 42 enviados al frente ruso. Como
vemos, ya incluía el blindaje de 80 mm., soldado en este caso,
así como las Winterketten
Así pues, cuando el 2 de octubre se presentó el vehículo, el amado líder se mostró entusiasmado. Se le veía poderoso, con una reducida silueta que colocaba la boca de fuego a apenas 155 cm. de altura sobre el suelo, y su obús de 105 mm., archiprobado en combate, lo suficientemente potente como para mandar al paraíso bolchevique a todos los hijos del padrecito Iósif que, ocultos entre los escombros y edificios en ruinas de Stalingrado, impedían a sus valerosos homicidas apoderarse de aquel significativo enclave de una puñetera vez. Por lo tanto, ordenó que el 10'5 cm. leichte Feldhaubitze auf Sturmgeschützwagen 42, Sturmhaubitze 42 para los amigos o, más cortito aún, StuH. 42, entrase en producción ya, y añadió que se debían fabricar como mínimo 24 unidades al mes. Por cierto que la Alkett optó por hacer uso de chasis del StuG. III modelo G, mucho más adecuado que el E, que ya estaba bastante obsoleto. Una orden del ciudadano Adolf era ley si no se quería acabar colgado de un gancho en Plötzensee, de modo que el personal se puso las pilas. A finales de mes se entregaron tres unidades más, y las tres restantes en noviembre. El mismo mes de octubre, las nueve unidades disponibles se enviaron echando leches a la 3ª batería del StuGAbt. 185, entrando en combate al sur de Leningrado sin dar tiempo de decir ni hola.

Bien, así fue la gestación y el parto del StuH. 42, que dio bastante guerra. De hecho, la Alkett entregó un total de 1.299 unidades más la docena de prototipos, una cifra no precisamente desdeñable, y muy superior a la de otros modelos del StuG. III salvo el G. El vehículo no sufrió prácticamente ninguna modificación: mismo motor, misma transmisión, mismo todo, salvo la cureña del obús y el pañol de munición. Porque un problema que tenía el arma era que, como muchas piezas de artillería, usaba munición separada, uséase, se cargaba primero el proyectil y luego se introducía una vaina reutilizable que contenía saquetes con distintas cargas. Se usaba una u otra en función del alcance deseado, lo que era bastante práctico para la artillería convencional, pero no para un vehículo que, la mayor parte de las veces, efectuaba tiro directo, retrasaba y complicaba el proceso de carga y requería más espacio para estibar la munición. En la foto vemos a varios probos homicidas reamunicionando su carro con proyectiles Sprenggranate 38, una munición rompedora de alto explosivo que pesaba 14'81 kg., de los que 1'38 eran trinitrotolueno. Era, porcentualmente, el tipo de proyectil más usado por el StuH.42. En el detalle vemos las vainas de acero, que se servían en cajas de cuatro unidades con una determinada carga. Se suministraban seis Ladung (carga) distintas, con capacidad para alcanzar desde 4.000 a 10.600 metros. La dotación total de proyectiles era de 36 unidades, independientemente de que las tripulaciones siempre procurasen hacer sitio para dar cabida a algunos más.

En cuanto al cañón, su capacidad de giro horizontal era de 10º a cada lado, y el vertical iba desde -6ºa +20º. Para el tiro directo se usaba un periscopio Sfl.ZF 1a, mientras que para el tiro indirecto se recurría a una mira panorámica Rundblickfernrohr 36 (Rbl.F. 36). El cañón se suministró con hasta tres tipos de freno de boca distintos hasta que, a partir de septiembre de 1944, se eliminaron definitivamente. Al parecer, no se debió a problemas de suministro, sino ante la perspectiva de emplear munición subcalibrada. En la foto tenemos un ejemplo con todo tipo de extras, incluyendo tramos de cadena de refuerzo, el Schürzen y un detalle importante: hasta el final de la producción se alternaron manteletes convencionales o el Potblende de fundición. Así mismo, la Alkett fue entregando al principio vehículos con chasis de recuperación y, en menor grado, nuevos. Las tripulaciones echaban pestes cuando recibían los chasis reciclados ya que, al cabo, eran unidades que habían retornado a Alemania más o menos perjudicadas, y en muchos casos habían reparado, por ejemplo, el tren de rodaje pero el motor, aunque revisado, tenía mogollón de horas de funcionamiento, por lo que las posibilidades de fallar eran más elevadas. Posteriormente se fueron enviando vehículos con chasis y componentes
 nuevecitos y todos contentos.

StuH. 42 petado de probos homicidas en algún lugar del
frente ruso
En fin, criaturas, con esto concluimos la saga del StuG. III, aunque el que hemos mostrado hoy era una variante del modelo original. Añadir solo que a principios de 1943 se añadieron tres StuH. 42 en cada batería, que originariamente estaban formadas por seis StuG. III más el del mandamás de la unidad. Así pues, cada Sturmgeschütz Abteilung (batallón) estaba formado por siete StuG. III y tres StuH. 42. Por lo tanto, el batallón contaba con un total de 30 vehículos más el del comandante de la unidad. Total, 31 carros. Ojo, estos batallones dependían del arma de artillería, y eran asignados en su totalidad o en parte a la unidad que se terciase en cualquier momento, ya fuera de infantería, ingenieros o acorazada. Y añado: cualquier lector que haya aterrizado en este artículo sin haber leído los referentes al Stug. III, le recomiendo que se de un rato y les eche un vistazo ya que se han omitido detalles importantes en lo referente a los chasis por no repetirlos, sobre todo en lo referente al StuG. III Ausf. G del que surgió el Sturmhaubitze 42 Sd.Kfz. 142/2.

Bueno, ya'tá.

Hale, he dicho

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Surmhaubitze 42 de pre-producción fabricado sobre un chasis del StuG. III Ausf. G. Lleva el blindaje extra de 30 mm. atornillado en el frontal, escudo para la ametralladora y el faro Notek en el centro del glacis. Es chulo a rabiar, ¿qué no?

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