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| PzKpfw. III Ausf. A en un campo de maniobras. Como es de suponer, estas pruebas se alejaban un poco de los obstáculos que podían surgir en el campo de batalla |
SALVETE, BELLATORES
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| Algo tan chorra como cambiar una cadena o ponerla en su sitio ya era motivo para inmovilizar un carro un laaargo rato y la intervención de personal especializado |
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| PzKpfw. IV Ausf. E en plena avería de las gordas, que eran mucho más frecuentes de lo que la gente imagina |
INTROITO
Waffen Prüfen 6 consideraron que el parto del Zugführerwagen era por fin el parto de la criatura, lo cierto es que tras el parto viene la lactancia, uséase, que aún quedaba camino por delante. En primer lugar, había que decidir el armamento principal, tema que llevaba tiempo trayendo cola El debate era 37 mm. Vs. 50 mm. En aquella época se consideraba que, en base a los blindajes al uso, con un cañón entre 37 mm. a 54 mm. sobraba para vulnerar el de cualquier carro enemigo. Por ejemplo, el cañón estándar de los british (Dios maldiga a Nelson) era el OQF de 3 libras, uséase, 47 mm. El de los bolcheviques, el 20-K de 45 mm. y el de los gabachos (Dios maldiga al enano corso) el SA35 de 47 mm. Ciertamente, el cañón estándar del ejército tedesco, el KwK 36 de 37 mm., pero con el proyectil perforante PzGr. 18 podía penetrar 29 mm. a 500 metros y 34 mm. a 100 metros. Por lo tanto, podría dejar fuera de combate a cualquier carro de los años 30 sin problema. El T-26 de los bolcheviques tenía un blindaje máximo de 15 mm., y el Hotchkiss H35 gabacho 40 mm. Con estos argumentos, los artilleros insistían en que el Zugführerwagen debía armar el KwK 36 ya que, además, siendo el estándar de la infantería, facilitaría tanto la logística como la producción. Los del bando de Guderian acabaron cediendo a pesar de que incluso el ciudadano Adolf abogaba por el cañón de 50 mm., pero con la condición de que el tamaño y el anillo de giro de la torreta debía ser apto para albergar una pieza de ese calibre si más adelante era necesario. Como sabemos, a los pocos meses de empezar la fiesta ya quedó claro que el KwK 36 se había quedado corto. Carros como el Matilda II, con un blindaje frontal de 78 mm. podía pasearse a medio metro de un KwK36 impunemente, y los carros gabachos se mostraron más duros de roer de lo que habían pensado, especialmente el Char B1 bis, con su blindaje de 60 mm.
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| PzKpfw. III Ausf. A sumergiéndose en una zanja llena de fango pútrido para comprobar si es inmute al tétanos |
Fin del INTROITO
ALGUNAS ACLARACIONES PREVIAS
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| Maqueta de madera a escala 1:1 del Z.W.1 fabricada por la Krupp |
Así, el espermatozoide de carro de combate siguió recibiendo la designación de Z.W., añadiendo un número para identificar cada nuevo proyecto y de los que se llegaron a crear hasta ocho. Del mismo modo, la denominación táctica del vehículo en sí también fue cambiando con el tiempo hasta que llegó la hora de arrancarse las caretas y mostrar al universo que, sin prisa pero sin pausa, habían creado un auténtico carro de combate. Colijo que más de un espía se llevó una bronca de antología por no haberse enterado de nada. Fueron nada menos que cinco, a saber:
- Gefechtskampfwagen (vehículo de combate), en junio de 1934.
- 3,7 cm Geschütz-Kampfwagen (vehículo de combate con cañón de 3'7 cm.) el 12 de octubre de 1934.
- 3,7 cm Geschütz-Panzerwagen (vehículo blindado con cañón de 3'7 cm.) el 28 de mayo de 1935
- 3,7 cm. Geschütz-Panzerkampfwagen (vehículo blindado de combate con cañón de 3'7 cm.) el 29 de noviembre de 1935.
- 3'7 cm. Panzerkampfwagen (fuera caretas, carajo) el 16 de enero de 1936.
Hay que hacer tres concreciones más por si alguno de sus cuñados viene con la lección aprendida y hay que tener material de reserva para darles la puntilla, a saber:
1. Todos los proyectos que se fueron realizando hasta que se pudo fabricar el primer ejemplar de pre-producción no tenían asignado el número de código del ejército, el conocido "Sd.Kfz." que todos conocemos. En su lugar, se les asignaba un código alfanumérico, que en este caso era Vskfz. 619, acrónimo de Versuchskraftfahrzeug 619 (Vehículo Experimental 619).
2. Los tedescos daban la categoría a los carros de combate, no por su peso, como hace todo el mundo, sino por el calibre del arma principal. Así pues, los carros ligeros, medios y pesados recibían esa asignación en base a los siguientes baremos:
A. Leichte
Panzerkampfwagen. Carro ligero, armado con un cañón de hasta 75 mm.
B. Mittlere
Panzerkampfwagen. Carro medio, armado con un cañón entre 75 y 105 mm.
C. Schwere
Panzerkampfwagen. Carro pesado, armado con un cañón de 105 mm. en adelante.
Obviamente, esta clasificación fue modificada al cabo de no mucho tiempo, ya que un Phanter o un Tiger, armados con cañones de 75 y 88 mm. respectivamente, serían carros medios, pero el peso de cada uno de ellos era de 45 y 58 Tm. Basándose en ese baremo, solo el Maus habría sido considerado como un carro pesado con su cañón principal de 128 mm. y sus 188 Tm. de nada.
3. Del mismo modo, el Inspektorat 6 daba a cada tipo de vehículo un nombre en función a su cometido. Eran solo tres.
A. Panzerkampfwagen (vehículo blindado de combate)
B. Panzerspähwagen (vehículo blindado de reconocimiento)
C. Panzertransportwagen (vehículo blindado de transporte)
Bien, la cosa es que, con tanto nombre y tanto código, el PzKpfw. III acabó siendo denominado por el personal como Panzer III a secas, léase Panzer drei (drei = tres en alemán). Son cuadriculados los fulanos estos, qué les gusta ponerle nombres y siglas a todo, carajo... Bueno, ahora sí, vamos al asunto:
PzKpfw. III Ausf. A Sd.Kfz. 141
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| PzKpfw. III Ausf. A de la 1ª Panzerdivision durante la campaña de Polonia. La fajina que lleva sobre la cubierta del motor era para ayudar a sacar el vehículo del barro |
El blindaje no era precisamente poderoso. El frontal, al igual que el resto del vehículo, estaba fabricado con acero laminado de 16 mm. con un ángulo de 15º, lo que se traduce en un grosor real de 17 mm. a los que hay que sumar los 16 mm. del mantelete. En total, el frontal presentaba un blindaje de 33 mm. En los laterales y la parte trasera, 14'5 mm. con un ángulo de 25º, por lo que se convertían en 18 mm. El del techo era de 10 mm., y el de la cúpula de 14'5 mm. En la foto A vemos su aspecto exterior. En el centro del mantelete asoma el KwK 36 L/46'5 de 37 mm. con una corrección vertical de -10º a +20º. A la izquierda, dos ametralladoras MG-34 que, en caso de necesidad, podían moverse en vertical independientemente del cañón. El visor del artillero, que lo vemos al fondo, era un TZF 5a de 2'5 aumentos y un campo de visión de 25º graduado punto en blanco a 1.200 metros para el cañón y 800 para la ametralladora. Esta angulación se traducía en una extensión de 444 metros a un kilómetro de distancia. La pequeña ventana de la derecha del frontal era un visor de puntería directa Zielschiene con posibilidad de graduación a 200, 400, 600 y 800 metros. Se cerraba con una placa deslizante. En cuanto a la cúpula, estaba provista de una escotilla de dos hojas y ocho visores protegidos por bloques de vidrio de 12 mm. de espesor que no resistían un impacto directo de una bala o una esquirla de metralla. A ambos lados de la misma había sendas aberturas circulares con tapas abisagradas para la pistola de señales. En cuanto a la dotación de proyectiles, era de 121 unidades de PzGr.18 y de 4.500 cartuchos de 8x57 para las ametralladoras distribuidos en 60 cargadores de tambor de 75 proyectiles perforantes SmK alternados con SmK Lichtspur, trazadores perforantes, en proporción de 4 a 1. La foto B nos permite ver el interior de la torreta. En primer término aparecen las dos máquinas, y a continuación la culata del cañón. Al fondo, el visor Zielschiene. El giro de la torreta se efectuaba a mano, con un volante que permitía dos velocidades: la posición de giro rápido la movía 4º por vuelta, y la de giro lento para ajuste fino 2'75º. A la derecha del cargador había un segundo volante para echar una mano, pudiendo girar ambos al mismo tiempo si había un poco de prisa, ya saben...
Pasemos al casco, donde habitaban el conductor y el operador de radio y ametrallador si había que homicidiar enemigos peligrosamente cercanos. El blindaje era de 14'5 mm. en todo su contorno, y de 10 mm. en el techo. Para acceder al interior no tenían las típicas escotillas situadas encima de ellos, sino en el glacis. Estas escotillas permitían además bichear en la transmisión si era necesario, al igual que las dos placas cuadradas que vemos en el frontal en la foto de la derecha. El conductor disponía de una mirilla de visión directa sumamente básica. Era una simple abertura rectangular protegida por un bloque de vidrio de 12 mm. que, si la cosa se ponía tensa, cerraba con una tapa abisagrada, teniendo que recurrir al periscopio binocular KFF I con un aumento de 1'5º y un campo visual de 50º. Los mandos eran los convencionales: embrague, freno, acelerador, las dos palancas y una caja de cambios de 5 velocidades p'alante y una p'atrá.
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| Vista superior del Maybach HL 108 en un Pz.Bf.Wg III Ausf. D1 |
Terminamos lo más relevante de este modelo con su peculiar suspensión, que solo duró lo que duró el modelo A. Como vemos, estaba compuesta por cinco parejas de ruedas con llantas de goma suspendidas por brazos oscilantes con muelles helicoidales, diseño que no daba precisamente buenos resultados en el momento en el que carro se salía de la carretera. Delante vemos la rueda tractora con 21 dientes, y atrás la rueda tensora. Este modelo solo usaba dos rodillos de retorno, también con llantas de goma. La cadena, de una anchura de 36 cm., estaba compuesta de 96 eslabones provistos de pestañas en V de 10 cm. para actuar como guías en el tren de rodaje e impedir que se saliera cuando se acumulaba el barro. No obstante, la cadena era de tipo esqueleto para facilitar la autolimpieza y, además, cada eslabón tenía una barra de agarre para mejorar la tracción. Y por último, el peso: 15 Tm. en orden de combate, uséase, con los depósitos y niveles a tope, los pañoles de munición a tope y los probos homicidas de a bordo recién desayunados.
PzKpfw. III Ausf. B Sd.Kfz. 141
El modelo A resultó satisfactorio en líneas generales, siendo considerado como un buen punto de partida de cara al futuro vehículo para ser producido en masa. De ahí que se considerasen necesarias pocas modificaciones excepto la suspensión, que en modo alguno dio el resultado deseado. En lo tocante a los cambios menores, a la derecha tenemos dos de ellos. La flecha colorá señala el nuevo tipo de portillo para inspeccionar o reparar la transmisión, que pasaron de ser tapas circulares provistas de bisagras en vez de las cuadradas y atornilladas que vimos en el modelo anterior. El otro lo vemos en el óvalo blanco. Se trata de un soporte pivotante anclado en el costado izquierdo de la superestructura y que estaba destinado a la defensa antiaérea. Para ello, había que desmontar una de las máquinas de a bordo y colocarla en dicho soporte. Para abrir fuego, el tirador permanecía de pie junto al carro el cual, como es obvio, tendría que permanecer detenido, lo que no era precisamente recomendable cuando eran atacados por un caza enemigo atiborrado de ametralladoras.
En cuanto a la suspensión, no se modificó, se diseñó una nueva que podemos ver en el gráfico de la izquierda. Los cinco pares de ruedas se sustituyeron por ocho de menor tamaño, concretamente de 40 cm. de diámetro con llantas de goma. Cada
par de ruedas estaba montado sobre un eje oscilante doble que, a su vez, pivotaba sobre el extremo de un brazo oscilante. Dos bogies de cuatro pares de ruedas compartían un conjunto de ballestas, y cada conjunto de dos pares empleaba además un amortiguador Fichtel
& Sachs, destinado en teoría a mitigar las oscilaciones provocadas por terrenos
irregulares. Un poco bastante complejo, ¿no? Por lo demás, se añadió un rodillo de retorno. Lo que sí supuso una mejora importante fue el hecho de que esta suspensión aumentaba la
longitud de contacto de la cadena con el suelo a 322'4 cm. contra los 292 cm. del modelo A, por lo que la presión específica disminuía de 0'68 kg/cm² a 0'65 kg/cm². ¿Qué es una birria de disminución? No tanto, ya que la nueva suspensión supuso un aumento de 1 Tm. respecto al modelo A. En cuanto al resto del vehículo, solo se hicieron mejoras en el sistema de refrigeración y se cambió la cubierta del motor, colocando rejillas que permitían una mayor entrada de aire. Prosigamos...
PzKpfw. III Ausf. C Sd.Kfz. 141
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| Vista lateral de un modelo C que nos permite apreciar los cambios efectuados en la maldita suspensión |
Y en cuanto a la suspensión, a la izquierda podemos ver las modificaciones llevadas a cabo. Se mantuvo el mismo número de ruedas, pero se cambió la distribución. En el centro quedó un bogie con cuatro pares de ruedas y un conjunto de ballestas, mientras que en los extremos se redujeron a dos pares con medio conjunto de ballestas y un amortiguador Fichtel & Sachs. El resto permaneció invariable: tres rodillos de retorno, misma cadena con mismos eslabones y, por citar un cambio menor, se modificaron los soportes de las ruedas tensoras.
PzKpfw. III Ausf. D Sd.Kfz. 141
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| Pzkpfw. III Ausf. D durante la campaña de Polonia |
Y, como no podía ser menos, la odiosa transmisión no acababa de funcionar como Odín manda. Básicamente era la misma que la del modelo C. Pero, si nos fijamos, las ballestas de los bogies de los extremos son más largas y se colocaron diagonalmente. Lo mismo hicieron con los amortiguadores. Está de más decir que tampoco dio el resultado que se esperaba, por lo que en el modelo siguiente se volvió a cambiar, esta vez por una que, esta vez sí, funcionaba adecuadamente y que ya se mantuvo en el resto de modelos de la serie.
Bien, eximios lectores, con esto concluimos. Como han visto, se tomaron con calma el proceso para iniciar la producción en masa, pero hay que reconocer que acertaron. Si se hubieran puesto a fabricar cientos de carros con el churro de suspensión, el fracaso habría sido antológico. En próximos artículos ya daremos cuenta de estos modelos que, a lo tonto a lo tonto, dieron bastante guerra. De hecho, los modelos de pre-producción que fueron enviados al frente tuvieron un comportamiento bastante aceptable. Varios de ellos resultaron dañados durante las campañas de Polonia y Francia, pero fueron recuperados, reparados y, finalmente, enviados a retaguardia para ser usados como vehículos de adiestramiento para las nuevas tripulaciones. En la foto de la derecha tenemos un ejemplo bastante elocuente: se trata de un modelo C un poco perjudicado que, como vemos en los círculos coloraos, fue alcanzado por dos proyectiles perforantes obsequio de artilleros polacos que, intuyo, debieron dejar al conductor en un estado lamentable. Pues a pesar de ello, y de tener ambos trenes de rodaje bastante deteriorados, lo mandaron de vuelta a casa para ponerlo bonito y darle uso.
Bueno, me piro a merendar.
Hale, he dicho
PETRVS SANCHODICI DELETVS EST



















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