jueves, 8 de noviembre de 2012

Mitos y leyendas: los "símbolos nazis"





La ideología nacionalsocialista marcó de forma notable el siglo XX a raíz de la subida al poder de Adolf Hitler. Este peculiar sujeto, que podría ser un tirano y un genocida de primera magnitud pero también era un orador inigualable y un profundo conocedor de como mover a las masas, supo hacer uso de una serie de símbolos que ni mucho menos fueron inventados por él por ser mucho más antiguos que su mismo partido y, sin embargo, la inmensa mayoría del personal identifica plena y exclusivamente con la ideología nazi.

Pero antes de meternos de lleno en el tema, un breve resumen histórico sobre los comienzos de esta nefasta ideología y su principal promotor a fin de poner en antecedentes a los que desconozcan esta parte de la historia.

Como todos saben, Hitler combatió durante la Primera Guerra Mundial en un regimiento bávaro. Fue herido en varias ocasiones y fue condecorado con las Cruces de Hierro de 2ª y 1ª clase, condecoración ésta última que muy raramente se concedía a un simple cabo, rango del que no pasó a pesar de su probado valor porque, paradojas del destino, el capitán de su compañía no lo consideraba adecuado para el mando y carente de espíritu de liderazgo. Era obvio que el capitán de marras era de todo menos psicólogo. En la foto de la izquierda tenemos al inefable Adolf con el uniforme del ejército imperial alemán, mucho antes de que su apellido pasara a ser sinónimo del Mal.


Tras la guerra y las penurias impuestas a Alemania por el Tratado de Versalles, Hitler, que actuaba como espía del ejército infiltrándose en los partidos extremistas, se afilia al DAP (Deutsche Arbeiter Partei, Partido Alemán de los Trabajadores), uno de tantísimos partidos de ideología pangermanista surgidos durante esa turbulenta época y creado por un cerrajero llamado Anton Drexler. Era un partido tan birrioso que el ex-cabo Hitler tenía el número de carné 555 ya que, para aparentar que eran más, la numeración empezaba a partir del número 500. O sea, en realidad era el miembro 55 del DAP. En la imagen de la derecha tenemos el carnet de marras, firmado en Múnich por el mismo Drexler el 1 de enero de 1920. Obsérvese por cierto que en dicho documento no aparece por ninguna parte la cruz gamada. El 8 de agosto de ese mismo año, en Salzburgo, tuvo lugar la fundación del NSDAP, o sea, el partido nazi que todos conocemos, producto de la fusión de varios partidos de ideología similar.

La bandera con la cruz gamada la diseñó el mismo Hitler unos meses después, tomando la svástika del DNSP, un partido austro-bohemio, y aplicando los colores de la vieja bandera imperial: rojo, blanco y negro. Pero aún tardaría un tiempo nuestro Adolf en hacerse el dueño absoluto del cotarro ya que, como suele pasar entre los políticos de todas las épocas, todos los figurones hacían lo imposible por ser el mandamás. De hecho, no fue hasta mediados de 1921 cuando Hitler logró imponerse a sus rivales, especialmente a Julius Streicher el cual fue posteriormente tan fanático seguidor suyo que en el patíbulo de Spandau gritó "Heil Hitler" antes de que la trampilla de la horca se abriera bajo sus pies. 

Finalmente, dos datos curiosos: el peculiar bigote de Hitler fue consecuencia de un cuidadoso estudio de su fisonomía. Las fotos que hay de él de tiempos de la guerra nos muestran, como vemos en la foto anterior de éste personaje, al joven cabo Adolf luciendo un poblado mostacho similar al del kaiser Guillermo. Sin embargo, pensaba que tenía la nariz demasiado ancha para el concepto narigudo de los arios, así que se lo recortó con esa forma para que pareciera más estrecha. Por otro lado, el único picatoste del partido con una impronta auténticamente aria según todos los cánones (su cráneo dolicocéfalo estaba considerado por los genetistas del partido como perfecto), el obergrüppenführer Reinhard Heydrich, jefe del SD, del RSHA, Reichprotektor de Bohemia y Moravia, considerado por muchos como el sucesor de Hitler y al que todos temían como a la vara verde, incluido el jefe del Abwehr (espionaje), el almirante Canaris, el cual padecía incluso ataques de ansiedad ante la perspectiva de tener que entrevistarse con él, tenía al parecer un cuarto de judío si bien ya se preocupó él mismo de hacer desaparecer hasta el más mínimo rastro de su ominoso abuelo paterno, supuestamente un tal Gustav Süss.

Bueno, dicho esto, vamos al tema:

1. La cruz gamada o svástika. Es en realidad un símbolo antiquísimo procedente al parecer del valle del Indo, origen hipotético de los miembros de la raza aria (Himmler llegó a enviar investigadores al Tibet en busca de dichos orígenes). La svástika ha sido usada durante siglos por muchas culturas, desde los chinos a los romanos pasando por los pueblos germanos, los griegos y un largo etc. incluyendo ¡a los mismos judíos! y, básicamente, se trata de un símbolo benéfico. El término svástika procede del sánscrito, y gamada procede del griego tetragammadion, ya que cada brazo de la cruz es como la letra gamma, que tiene forma de L invertida, o sea, significa "cuatro gammas". Así pues, como vemos, la cruz que es hoy día símbolo de la maldad suprema representaba originariamente todo lo contrario, y me temo que pasarán muchos años o siglos antes de que se olvide que fue el símbolo asociado al mayor genocidio de la historia de la humanidad.

2. La Cruz de Hierro (Eisernes Kreuz en alemán) fue creada por un arquitecto llamado Friedrich Schinkel por orden del rey Federico III de Prusia en 1813 y basada en la cruz paté negra usada por los teutones. Lo que sí fue un invento de Hitler es el aumento de las distintas categorías de la misma. Anteriormente, sólo existían las de Primera y Segunda clase, pero durante la Segunda Guerra mundial se añadió la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro con cuatro variantes distintas. Como curiosidad, comentar para los que no lo sepan que la de segunda clase se portaba en el uniforme de diario solo la cinta en el segundo ojal de la guerrera. La de primera clase en lado izquierdo, prendida sin cinta, y las de caballero en el cuello.  Como ejemplo, ahí tenemos una foto del famoso capitán barón von Richthofen. En un ojal al lado derecho de la casaca lleva la cinta de la cruz de 2ª clase. A la izquierda lleva la de 1ª clase y al cuello la Orden Pour le Mèrite, en aquella época la más alta distinción al valor.

Esta cruz fue usada como distintivo por la aviación y la naciente arma acorazada alemana durante la Primera Guerra Mundial, y actualmente es el distintivo de toda la maquinaria bélica del ejército alemán. En la imagen de la izquierda tenemos un Leopard del Bundeswehr que porta dicha cruz si bien muy reducida de tamaño porque, actualmente, ya no son necesarios los indicativos muy vistosos ya que estos chismes suelen ir equipados con dispositivos electrónicos de identificación automática.

3. La  Cruz Balcánica (Balken Kreuz). Al igual que la anterior, procede de la simbología teutónica con la que Hitler tanto se identificaba. De hecho, una de las pretensiones para su Reich de los mil años era que las SS fueran un renacimiento de dicha orden religiosa-militar. La cruz balcánica fue profusamente usada por la aviación alemana durante la Gran Guerra para, posteriormente, ser el distintivo del aviones, vehículos, etc. del ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Su color y perfilado podía variar en función del color del vehículo, siendo incluso enteramente blanca. En la foto tenemos dos ejemplos de épocas diferentes: la imegen de la izquierda muestra un Fokker Dr.I de la Gran Guerra, y a la derecha una kette (cadena, una formación de ataque) de los archiconocidos Junker 87 Stuka de la Segunda Guerra Mundial. Como se ve en ambas imágenes, todos los aparatos lucen la cruz balcánica.

4. El uniforme de las SS. Precisamente por su pertinaz empeño en revivir todos los añejos símbolos germánicos, las letras que identificaban a este siniestro cuerpo fueron escritas en alfabeto rúnico, usado por las lenguas germánicas desde tiempos inmemoriales.  El color negro del uniforme era utilizado desde muy antiguo por unidades de caballería destinadas a la guardia personal de los emperadores alemanes. Recordemos que las SS eran los pretorianos de Hitler desde su fundación en detrimento de las SA. Y la calavera con las tibias cruzadas, pues lo mismo. Desde mucho antes era el símbolo de ciertas unidades, especialmente de húsares. En la imagen podemos ver dos ejemplos: a la izquierda tenemos al mariscal Von Mackensen, fotografiado en 1915 con el uniforme de gala del 2º Regimiento de la Guardia. El de la derecha es Sepp Dietrich, comandante de la 1ª División SS. Como se ve, lucen la misma calavera con las tibias cruzadas.

De hecho, hasta en España se usaron antes de la existencia de los nazis. A la derecha tenemos un ejemplo: el emblema del Regimiento de Caballería Ligera Acorazada Lusitania nº 8, una unidad originariamente conocida como "Dragones de la Muerte" y a los que, por su arrojo en combate, el rey Felipe V concedió precisamente ese emblema tan significativo. O sea, que nosotros ya usábamos la dichosa calavera casi 250 años antes que los alemanes. Por cierto, un dato curioso: la conocidísima firma Hugo Boss fabricó durante la guerra los uniformes de las SS.


5. El "casco nazi". Es habitual entre la gente, cuando ven el casco alemán mod. 1935, decir "ese es un casco nazi". Los nazis no diseñaron este elegante y eficaz casco. Antes al contrario, era una versión aligerada del modelo 1916 diseñado por el cirujano August Bier y el armero Franz Marx, considerado posteriormente como demasiado pesado y con ciertas limitaciones en lo tocante a la visibilidad por su larga visera. Este casco, por su eficacia probada, fue copiado o su diseño fue la base para los usados por muchos países, entre ellos España con su modelo Z-42, en uso hasta la introducción del los cascos de Kevlar fabricados por Induyco que, por cierto, tienen el mismo diseño, así como el usado por casi todos los Kevlars actuales incluyendo el americano. Veamos la foto. Arriba a la izquierda tenemos el casco alemán mod. 1916. A la derecha, el mod. 1935. Debajo a la izquierda el modelo Trubia 1926, y a la derecha el Z-42, ambos españoles. Como se ve, muy "nazis" todos ellos.

6. El saludo nazi. Si te ven por la calle con el brazo extendido arde Troya. Eso es de nazis, de fascistas, te dirán. Sin embargo, antes que los nazis ya lo usaban los fascistas italianos y los falangistas españoles, y siglos antes era el saludo usado por los romanos y los pueblos germanos. Básicamente, saludar extendiendo el brazo enseñando la mano es algo universal, que viene a significar que se viene en son de paz y sin armas en la mano. Mussolini lo copió del antiguo saludo romano en su empeño por revivir el añejo imperio. Los nazis, a imitación del saludo germánico. Y si nos paramos a pensarlo, ¿cuántas veces al día saludamos de forma parecida a algún conocido con el que nos cruzamos por la calle? Al fin y al cabo, la mano abierta ha sido desde tiempos inmemoriales signo de paz en todas las culturas y civilizaciones del mundo mundial. Sin ir más lejos, ahí tenemos al emperador Marco Aurelio saludando como Hitler, aunque dudo mucho que el estoico césar tuviera la más mínima idea de la existencia del belicoso germano que nacería casi dos mil años más tarde.

En fin, como hemos podido ver, los nazis no fueron precisamente nada creativos. Se limitaron a adoptar la simbología, colores e insignias ya creadas antes por otros en su afán de enaltecer sus valores nacionalistas hasta extremos de verdadera paranoia. A tanto llegó el odio en el mundo por esta simbología que, por ejemplo, en Inglaterra estaba terminantemente prohibido hasta no hace muchos años cualquier cosa en la que apareciera una cruz gamada. Aún recuerdo, en mis tiempos de denodado modelista, como se encontraban  aún viejas maquetas de la marca británica Airfix cuyos modelos de aviones alemanes no traían las calcas de la cruz gamada del timón de cola, por lo que había que pintarlas a mano o buscarlas entre las sobrantes de otras maquetas. 

Bueno, creo que con lo dicho quedan desmontados bastantes mitos y tópicos que, por repetidos, la gente toma como artículos de fe. Por desgracia, siempre topamos con algún "experto" que se sabe de memoria todos los cómics de "Hazañas bélicas" y, como habla con mucha propiedad, pues la gente va y se lo cree a pie juntillas sin preocuparse mucho de corroborar la información recibida.

Hale, he dicho...


9 comentarios:

nathan hale smith patton dijo...

excelente entrada, aunque solo un pequeño detalle: hitler se corto el bigote así porque durante la primera guerra mundial la mascara antigas no le cerraba bien debido al mostacho y cuando se lo corto dándole la forma que todo mundo conoce buala!! la mascara le quedo por fin.

numerosas leyendas de su bigote pupulan por ahí (como la de que se lo corto para darle algo simbólico como el bigote del tío stalin)

otra curiosidad es que escribió un poema con referencias a la cultura norse llamado: "el profeta de la edad de hierro"

https://www.taringa.net/posts/info/15667885/3-poemas-escritos-por-Adolf-Hitler.html

pd: tal vez use ese poema en el dia de las madres XD

nathan hale smith patton dijo...

"Aún recuerdo, en mis tiempos de denodado modelista"

cual es su edad? si no es mucho preguntar O.o curiosidad

Amo del castillo dijo...

Sr. Nathan, un bigote no impedía ajustar correctamente una máscara antigás, eso es la enésima leyenda urbana al respecto. En cualquier caso, el bigote que todos conocemos estaba muy de moda en aquellos años, y no solo en Alemania. De hecho, hasta Charlot usaba uno del mismo estilo. Pintado, pero similar. Si tiene ocasión de colocarse alguna vez una de esas máscaras verá que habría que tener un mostacho de más de 10 cm. por cada lado para que rozase con el borde de la máscara, la cual hace presión suficiente sobre el rostro para lograr un buen ajuste. Según su teoría, un hombre con barba estaría perdido, y sin embargo hay testimonios gráficos de soldados provistos de ostentosos bigotes y pobladas barbas.

En cuanto al poema, mejor le regala a la autora de sus días unos bombones o unas flores. Si se entera de que el autor del mismo es semejante personaje igual se lo toma a mal.

Un saludo

Fantasma de la Opera dijo...

Los cómics de "Hazañas bélicas" no eran tan malos, si su función era entretener con historias reales o imaginarias en un contexto muy fértil, que daba para historias con gancho y chispa, mucho más allá del costumbrismo-culebrón de tiempos de paz que aburren hasta a las ovejas. Y esto en un tiempo en el que la cultura costaba un riñón para los estándares de la época.

Hace tiempo que deseaba sugerirle la lectura de "Las águilas de Roma", de Enrico Marini, o "Murena", de Jean Dufaux y Philippe Delaby, ambos situados en la antigua Roma. "El teniente Blueberry" de Charlier-Giraud (cuidado con otros autores modernos), y "Comanche", de Hermann y Greg, ambos sobre Far West. Y en la serie negra, tenemos a "Criminal", de Ed Brubaker y Sean Philips. Entre otras muchas obras maestras.

Si puede superar el miedo pseudo-atávico a leer cómics o que le vean leyendo uno, con tanto machaque que hemos sufrido de niños con lo de "los tebeos son para niños", disfrutará como un ídem.

Un saludo.

Amo del castillo dijo...

No he dicho que los cómics de Hazañas Bélicas fuesen malos, Sr. Fantasma. De hecho, para su época era de lo mejorcito y prácticamente lo único sobre estos temas. Los del Teniente Blueberry aún los recuerdo y, la verdad, no me gustaban. Quizás porque siendo un crío los veía demasiado sombríos. Los otros que menciona no los conozco, así que intentaré buscarlos, a ver qué tal. Por lo demás, no tengo ningún miedo a leer cómics y mucho menos a que me vean leyendo uno. De hecho, aún releo los que conservo de Mortadelo y Filemón o me descargo alguno que otro de vez en cuando y me parto la caja con sus peripecias. Sin embargo, los cómics de adultos nunca me han han gustado, ya ve qué cosas. Ni siquiera los de Conan el Bárbaro, donde aparecían unas señoras de formas rotundas y medio en cueros que, en aquella época, eran cuasi pornográficas.

Un saludo

Schwejk dijo...

A los buenos puentes.
Ante todo, me gustaría preguntar a quienes dominen el galimatías tedesco, qué tiene de especial el palabro de totenkopf. Si consultamos google translate, da como término para calavera Schädel, para cráneo, Hirnschale, o incluso Gehirnschale, literalmente cuenco del cráneo. Pero nada de Totenkopf (literalmente cabeza de muerto) que parece que se refiere únicamente al símbolo del 5º de Leibhussaren "negros", siempre de medio lado, y siempre acompañado con dos huesos cruzados. Hay otro estado alemán (Brunswick) que también gustó de calaveras, con huesos cruzados y vestirse de negro, pero en este caso el hueso cabezón se sitúa de frente

Otrosí. ¿qué relación tenía todo esto con la literatura de cordel alemana del siglo XVIII y las novelitas de piratas, y si eran populares entre coroneles de húsares? Porque lo del totenkopf como símbolo medieval y germánico no me lo trago.

Resístome a hacerle aquí un comentario más largo que su entrada, sobre tantos y tan variados temas. Pero permítame, antes de nada, recomendar a todos tebeos históricos más modernos que aquellos que citan, de autores desgraciadamente fallecidos largos años ha. Aparte de una genérica a Tardi, que tiene mucho sobre la primera, pero también algo sobre la segunda, busquen, si no se fían de mi, referencias sobre "Erase una vez Francia" de Nury y Vallée, y asómbrense ante una historia tremenda, terrible y maravillosamente bien contada sobre la segunda guerra mundial en el país galo.

Inmaculados saludos

Amo del castillo dijo...

Eche un vistazo a esta entrada, puede que le sirva de referencia al tema de la calavera:

https://amodelcastillo.blogspot.com.es/2017/02/curiosidades-el-origen-de-la-calavera.html

Un saludo

Schwejk dijo...

Muy interesante, se me había pasado de largo, y eso que le sigo por RSS.

Bueno, el "origen funerario" es otra de las hipótesis, que parece cierta en el caso de Brunswick, pero no tanto en el prusiano, o por lo menos no la dan como confirmada en la wiki inglesa... y sus únicas fuentes son Ospreys...

Lo que escribí sobre "origen medieval y germánico", me refería al libro sobre las SS de Lumsden, que habla de símbolo ancestral, cita un poeta medieval del que no hay ninguna referencia en todo internet...

Lo mío no es más que especulación, pero.. ¿de verdad los prusianos de mediados del siglo XVIII no tenían ni idea de la existencia de las banderas de piratas y bucaneros???

Dicho sea como simple hipótesis ociosa.

Saludos.

Amo del castillo dijo...

Francamente, Sr. Schwejk, desconozco si los prusianos del siglo XVIII tenían conocimiento de los piratas, bucaneros y filibusteros que infestaban los mares. Sea como fuere, colijo que el uso de la calavera no se debió en modo alguno a que lo empleasen estos desagradables sujetos.

Un saludo