martes, 7 de febrero de 2017

Las pistolas Mauser españolas 2ª parte


Miliciano durante la guerra civil mostrando a la cámara
su pistola, en este caso una MM31 con el armazón de
una MM34 provisto del mecanismo de retardo
Bien, prosigamos...

Unceta & Cía.

En la entrada anterior pudimos ver con detalle los modelos producidos por Beistegui Hnos. incluyendo la Super Azul fabricada por Eulogio Aróstegui y la MM34 que nunca fue, así que hoy hablaremos de la otra firma que entró en competencia por el mercado de este tipo de pistolas, la Unceta & Cía. Como recordaremos, este fabricante ya gozaba de una excelente reputación en el mercado armero gracias a su modelo 400 así como por haber fabricado la antecesora de esta, la pistola Campo-Giro, la primera semiautomática de diseño 100% español creada por el conde homónimo, don Venancio López de Ceballos y Aguirre. Al igual que Beistegui Hnos., tras el chollo de la Gran Guerra esta empresa puso sus ojos en el mercado exterior a principios de los años 20, y no tardaron mucho en tomar buena nota de la gran aceptación que tenían en China las pistolas Mauser, de modo que se pusieron manos a la obra para ofrecer un arma de aspecto similar pero con los mecanismos totalmente rediseñados para no tener problemas de patentes. El resultado fue una pistola que, como señalamos en la entrada anterior, salió al mercado bajo la marca Hope si bien esta denominación desapareció al poco tiempo para adoptar el nombre por el que sería conocida para siempre, Astra 900.

Modelo 900
La Astra 900 fue creación de Canuto Unceta, sobrino del fundador de la empresa, Pedro Unceta. Canuto optó por simplificar al máximo el mecanismo de disparo original de Mauser, un conjunto de piezas montadas en un bloque que podía extraerse por completo al desmontar la pistola. Eso hacía posible que no necesitase pasadores ni tornillería pero, al mismo tiempo, hacía más compleja la fabricación de estas piezas y, por ende, ascendía notablemente su precio. Aparte de cuestiones mecánicas, el modelo 900 salió al mercado con la configuración clásica de la Mauser, o sea, semiautomática y con depósito de munición para diez cartuchos de calibre 7'63 Mauser.

Así pues, el mecanismo de disparo se vio reducido, aparte de al gatillo y el martillo, a una simple biela y el fiador. El conjunto quedaba oculto por la característica tapa que toda la serie llevaba en el costado izquierdo y que podía ser removida para dejar a la vista los mecanismos en cuestión. De este modo, la Astra 900 se convertía en un arma estéticamente idéntica a la Mauser salvo por el detalle de la tapa, pero con el interior totalmente renovado para hacerla mucho más fácil de fabricar y, sobre todo, más barata, que eso de que a los chinos se les puede engañar como a un ídem es un camelo, y los mandamases de Kuomintang sabían latín. En la foto superior podemos ver el armazón con la tapa quitada dejando al descubierto los mecanismos de disparo, así como la palanca del seguro. Por lo demás, esta pistola fue comercializada en 1927, alcanzando hasta 1931, cuando se acabaron los envíos de armas a China, una producción de 9.050 unidades. Por cierto que los niveles de acabado y la calidad de los materiales de Astra superaban notablemente a los de Beistegui, que todo hay que decirlo.

Modelo 901
Una vez introducida la marca en el mercado internacional tuvieron que aumentar la oferta con una pistola con capacidad para tiro automático que mataban más y mejor. De hecho, el gran éxito obtenido por la Royal hizo ver a los de Astra que si querían mantener sus ventas en China no les quedaba otra opción. Para los que no lo sepan, convertir una pistola semiautomática en automática es fácil ya que solo hace falta una pieza que actúe sobre el fiador, que es la que bloquea el martillo al producirse el disparo impidiéndole que avance junto a la corredera. Básicamente, podemos decir que añadiendo el selector se bloquea o libera el fiador por lo que, si elegimos tiro semiautomático, al producirse un disparo el martillo quedará retenido hacia atrás y habrá que volver a apretar el gatillo para efectuar otro disparo. Si optamos por el disparo a ráfagas el selector no bloqueará el fiador y la pistola disparará mientras tengamos apretado el gatillo. 

En 1928 salió al mercado el modelo 901, que no era sino una 900 con el añadido del selector, nada más. Sin embargo, según podemos apreciar en la foto superior, dicho selector estaba colocado en el lado derecho debido a la chapa que tapaba los mecanismos, lo que hacía más incómodo accionarlo. Para ello habría que hacerlo con el dedo índice, cosa bastante molesta, o con la mano izquierda pero, en fin, no quedaba otra opción, así que así se quedó en toda la serie. No obstante, fue un buen inicio para las versiones automáticas de la Astra. De este modelo se fabricaron muy pocos ejemplares, apenas 1.655 unidades de las que 1.050 fueron a China, y como detallito curioso podemos añadir que en los primeros ejemplares las posiciones del selector estaban marcadas con las letras S y M, siendo luego sustituidas por los números 1 y 10, o sea, o tiro a tiro o los 10 de golpe. Por último, añadir que el mecanismo del selector fue patentado por la Astra en mayo de 1930.

Modelo 902
Está de más decir que Astra se encontró con el mismo problema que Beistegui a la hora de comercializar una pistola ametralladora con una capacidad de munición tan exigua, así que tuvieron que adoptar la misma solución: alargar el depósito para duplicar la capacidad del mismo. Así surgió el modelo 902, que además vio su cañón alargado 4 cm. hasta un total de 18. Y, al igual que su competidora nacional, se encontraron con el inconveniente de tener que emplear dos peines para cargar el arma sin que el cierre avanzase al extraer la lámina del primero, por lo que diseñaron un sistema de retenida para dicho cierre que lo mantenía abierto. Básicamente era bastante parecido al que usaron los de la Beistegui en la Royal pero, en este caso, mucho más elaborado y seguro, no siendo preciso ayudarse con la mano para mantenerlo abierto. Debió funcionar bastante bien porque no se andaron con chorradas y lo patentaron abril de 1932 para impedir que la competencia lo copiase.

Guardia de Asalto con una Astra 902 bajo el brazo.
Como se puede ver, lleva la funda culatín montada
No obstante, y como ya se comentó en la entrada anterior, el advenimiento de la república el 14 de abril de 1931 acabó con el negocio de la venta de armas al exterior. Así, la Astra se encontró con varios miles de unidades en los talleres que no pudo llegar a exportar a través de su sede de Shangai, la Astra-China Co. Ltd, y se quedaron en España 4.334 unidades terminadas y 1.850 en producción del modelo 900, 600 del modelo 901 y 796 terminadas y 1.625 en producción del modelo 902, lo que hacían un total de 9.205 pistolas, que no era moco de pavo. Con todo, fueron adquiridas para la Guardia de Asalto creada el 2 de febrero de 1932 las 600 unidades fabricadas del modelo 901 y 750 del 902 por un importe total de 204.000 pelas, que en aquella época era una pasta gansa. Al resto pudieron darle salida a base de echarle horas y horas de papeleo debido, como ya se comentó, a la recién instaurada obligatoriedad de solicitar una licencia de exportación. Y no les quedaba otra que aceptar aquel trágala porque las copias de la Mauser eran legalmente armas de guerra, así que estaban vedadas a los civiles. 

Modelo 903
Los convulsos inicios de la república, el fin de la guerra civil china y los inconvenientes para exportar armas supusieron el ocaso de la Beistegui Hnos. como ya vimos en la entrada anterior. Sin embargo, la Astra no se rindió y prosiguió su andadura, ayudada en gran medida por la producción de su modelo 400 que era reglamentario en el ejército español. Así pues, siguieron apostando por la serie 900 poniendo en el mercado la 903, un modelo que, al igual que ya hicieron antes los de Beistegui, estaba provisto de cargadores extraíbles de 10 y 20 cartuchos. 

Página del catálogo de Astra en la que aparece el modelo
903, que costaba en aquella época 160 Pts. o sea, 1 €
Estos cargadores tenían la particularidad de estar provistos de una acanaladura en su parte posterior para sustituir la pieza de la teja elevadora que bloqueaba el cierre al efectuar el último disparo. Además, se acortó en dos centímetros el cañón para hacerla menos aparatosa que su antecesora. Al poco tiempo de aparecer la 903 salió una variante, la modelo "E", a la que se había reforzado la corredera a la altura de la ventana de expulsión. Además, para facilitar la venta al extranjero, todas las 903 se empezaron a producir también en 9 Largo, .38 Super Auto y 9 Parabellum. De este modelo se fabricaron un total de 3.437 armas hasta que se finiquitó su producción en 1955. Dos mil de ellas fueron vendidas a Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, lo que pone de relieve la calidad de la misma siendo como era la principal competidora de su Mauser. Otras 383 unidades fueron vendidas a diversos países, especialmente a Pakistán.

Modelo 904
Hacia 1933 se diseñó un nuevo modelo provisto de un mecanismo de retardo ya que, como le ocurrió a la Beistegui, la enorme cadencia de tiro no permitía un correcto control del arma ni del gasto de munición cuando se disparaba en ráfaga. Así pues, se creó el modelo 904 que, en realidad, solo fue una serie de apenas 9 prototipos para los que se recurrió a armazones del modelo 903 y correderas del modelo "E", añadiendo al conjunto el citado mecanismo de retardo que no tenía nada que ver con el que diseñó Luis Palomo para la MM34. En lo único que coincidían era en que ambos estaban instalados en la empuñadura, y en el caso de la 904 no permitía elegir varias cadencias sino que, a fin de simplificar el proceso de fabricación, se limitaba a reducir la cadencia de tiro desde los 800 dpm a 350.

Esta innovación fue la que permitió crear la que sería el cenit de las Mauser españolas, el modelo "F", la cual superó con creces los niveles de acabados y la calidad del producto final, logrando una pistola soberbia ya que, como se comentó en su momento, fue diseñada para desbancar a la MM34 en el concurso para suministrar un arma de este tipo para la Guardia Civil. Así, se tomaron las mejoras realizadas a lo largo del tiempo y se crearon soluciones para eliminar defectos, especialmente en el mecanismo de retenida del cierre que se adoptó en el modelo 903. Este sistema, que no era más que un remiendo para aprovechar armazones de los modelos con depósito fijo, obligaba a dar un fuerte tirón para sacar el cargador vacío debido a la presión que ejercía el muelle del cierre sobre la teja elevadora. Así pues, se diseñó un nuevo mecanismo que permitía manipular el cargador sin problemas ya que el cierre era bloqueado por una pieza independiente.

Vista del modelo "F" por el costado izquierdo
Por otro lado, el cañón se acortó hasta los 16 cm. y el alza estaba graduada de 50 en 50 metros hasta los 500, y no hasta los 1.000 de todos los modelos anteriores incluyendo los de Beistegui o la misma Mauser, que ya había que tener moral para pretender acertar a algo con una pistola así a más de 150 metros. Una vez pasadas las pruebas oportunas se aprobó la compra de 1.000 unidades, de las cuales fueron servidas 950 antes del estallido de la guerra civil. En proceso de producción quedaron 150 unidades más, lo que hace que este modelo, aún siendo el mejor de todos, fuese el que menos se fabricó. De hecho y tal como hemos comentado, tras la guerra la Astra siguió fabricando esta serie de armas hasta 1955 si bien solo dos modelos, el 900 y el 903. En cuanto a los modelos 901 y 902 se quedaron anclados con la contienda junto con la F.

Astra 900 absolutamente flamante de la muerte. Me dejaría depilar las
barbas en seco por pillarla, la adoptaría y hasta le daría mis apellidos
En fin, esta fue la historia de las Mauser fabricadas por Astra. En total salieron de la fábrica de Gernica 34.306 unidades incluyendo los nueve prototipos del modelo 904, siendo la relación de ejemplares fabricados como sigue: del modelo 900, 21.044. Del 901, 1655. Del 902, 7.075. Del 9o3, 3.437 y, finalmente, 1.126 del modelo "F" que incluyen las 950 entregadas a la Guardia Civil, las 150 que estaban en producción al comienzo de la guerra y 26 más que figuraban como numeradas pero de las que nunca más se supo. Como vemos, la producción total fue similar a la de Beistegui Hnos. si bien la vida operativa de las Astra fue más extensa, así como el número de mercados que abarcó. 

En fin, no creo que se me haya olvidado nada, así que se acabó lo que se daba.

Hale, he dicho

6 comentarios:

Carlos fdez barba dijo...

10 € no son 160 pesetas son 1664 . 160 pesetas ? Mi abuela ganaba de criada en una casa 25 ptas por mes por aquellos años de guerra con 14 años.

Amo del castillo dijo...

Cierto, Sr. Carlos. Se me ha colado un cero, le agradezco el aviso. Y sí, la pistola costaba 160 pesetas, eso es correcto.

Un saludo

Mabri Briones dijo...

sr del castillo buena entrada pero debe tener cuidado con la ortografía, he encontrado algunos errores ortográficos en esta y la anterior entrada, solo le aviso no me tome como un grammar-nazi .w.

Amo del castillo dijo...

Le agradezco el aviso. Entre una conjuntivitis que no se me termina de curar y cinco teclas que fallan constantemente no es de extrañar que se cuelen errores.

Un saludo

Draugkarak dijo...

Sobre estas pistolas siempre he tenido una duda que no he podido resolver al no haber podido disparar jamás con una de ellas...es sobre su hergonomia y comodidad de empuñe, ya que al existir esa distancia entre la parte la empuñadura y el inicio del guardamontes, aunque la distancia al disparador sea la correcta, se me antoja como poco práctico.

¿Es así?

Gracias y enhorabuena por éste y todos sus otros artículos que componen su blog.

Amo del castillo dijo...

Si he entendido bien su pregunta, debe tener en cuenta que el espacio entre la empuñadura y el guardamonte es para acomodar el dedo corazón, que es sobre el que recae el peso del arma. El índice, debido al ángulo de la empuñadura, baja cómodamente hasta el gatillo de forma que una mano de dimensiones normales permita al dedo apoyarlo aproximadamente en la mitad de la yema. La C96 es un arma que, a pesar de su aspecto, es muy agradable de empuñar tanto por el ángulo de la misma como por el grosor de sus cachas, que llenan bien la mano sin dejar partes huecas. Su único defecto en ese sentido es la distancia entre la parte superior de la mano y el alza, que es demasiado grande, lo que conlleva que si no se mantiene perfectamente vertical se resienta en la precisión del disparo. Si se fija, en las pistolas de competición dicha distancia es mínima precisamente por esa razón. Por otro lado, al tener el cargador delante reparte más el peso si bien un hombre con una muñeca debilucha la encontrará cabezona, problema que se acrecentará si es un arma con capacidad para 20 cartuchos. En cualquier caso, disparar una C96 es como hacerlo con una P08 o una 1911: un éxtasis místico que produce espasmos de placer, regodeo supino, babeo intenso e incluso orgasmos evanescentes, doy fe.

Espero haber resuelto su duda. Si no es así, me lo explique de nuevo.

Un saludo y muy agradecido vos quedo por sus elogiosos comentarios