martes, 23 de agosto de 2011

Cine histórico: BRAVEHEART





Esta aclamada cinta, que ganó cinco Oscars incluido el de Mejor Película, se preocupó más de la ambientación que del rigor histórico. En lo referente a lo primero, las cosas como son, se lucieron a base de bien salvo algunas chorraditas. El armamento y los despliegues de masas son bastante convincentes, así como las sagrientas escenas de lucha que, como es lógico, son más fieles a la realidad que otras en las que la gente cae como moscas sin que se vea una gota de sangre. Sin embargo, en el rigor de la historia tal como fue se buscó, como está mandado, el tema mercantilista. Y no sé por qué, ya que el personaje y su época da de sobra para una película épica sin necesidad de meter gazapos absurdos. Pero, como siempre, el poderoso caballero que es Don Dinero corta el bacalao y, además, a los yankees les debe privar eso de manipular la historia para que aparezca tal como a ellos les hubiera gustado que fuera, en vez de mostrarla como fue en realidad. Bueno, al tema...

William Wallace


En realidad, se sabe muy poco sobre la vida de este personaje antes de su aparición en escena a raíz de los intentos por parte de los escoceses de mandar a su casa a los ingleses. Escocia había sido un reino independiente que Inglaterra deseó anexionarse constantemente, cosa que también ocurrió con Gales e Irlanda. En cualquier caso, sí es cierto que Wallace, posiblemente perteneciente a la baja nobleza escocesa y hombre con seguridad dotado de gran carisma y habilidad innata como estratega, le dio bastante guerra a Eduardo I de Inglaterra. Al parecer, fue educado en un monasterio, lo que le permitió tener un nivel cultural superior a los hombres de su tiempo. No se conoce con certeza su fecha de nacimiento, pero en la batalla de Stirling Bridge (1297) (la primera que aparece en la cinta), debía tener menos de 30 años.
Su rebelión comenzó, tal como aparece en la película, con el asesinato del sheriff de Lanark, William Heselrig, en 1297. Las causas que le llevaron a cometer tales actos no tuvieron nada que ver con la muerte de su amada Murron, personaje ficticio sin nada que ver con la realidad. Al parecer, Wallace mantuvo un altercado con el sheriff, quizás por el despotismo que los ingleses solían mostrar contra los lugareños, y en respuesta al mismo Wallace reunió a varios de los suyos y acabó con la vida de Heselring.
Tras su captura, fue ejecutado en 1305 tal como vemos en la cinta, siguiendo la norma que se seguía con los reos de alta traición y que era un verdadero alarde del sadismo más rebuscado: colgado del cuello sin que se le rompiera el cuello para prolongar la asfixia, castrado, destripado y, finalmente, decapitado. Luego, su cuerpo fue cuarteado y cada trozo enviado a los diferentes lugares en que intervino. Su cabeza fue expuesta en el puente de Londres, clavada en una pica, como escarmiento.

Eduardo I de Inglaterra, conocido como Longshanks

En la época de la acción de la película contaba con 58 años. Su reinado fue bastante turbulento, viendose comprometido en constantes problemas de tipo político y militar, a pesar de lo cual incluso tuvo tiempo de irse a las Cruzadas en 1268 aún teniendo el tesoro regio con telarañas. No murió, como aparece en la peli, justo cuando ejecutaban a Wallace (eso de palmar a duo ambos enemigos queda molón, pero es falso). De hecho, sobrevivió al escocés algo más de dos años, falleciendo de disentería en julio de 1307 (contaba 68 años de edad, lo que no está nada mal para la época) mientras andaba a la gresca con Robert Bruce, al que no pudo meter en cintura a pesar de su empeño.

Eduardo, príncipe de Gales y luego Eduardo II de Inglaterra


Este personaje, único varón superviviente de la extensa progenie de Eduardo I, aparece perfectamente reflejado en la película. Era homosexual hasta la médula, hasta el extremo de hacer valido suyo, cuando alcanzó la corona, a su amante Hugo Le Despenser, el cual hizo y deshizo a su antojo y favoreció a los suyos como quiso con el placet de su amante y rey. Sin embargo, el guionista se debió dejar el libro de historia junto al inodoro el día que escribió la trama, porque Eduardo no se casó hasta enero de 1308, o sea, nada menos que tres años después de la muerte de Wallace. Por otro lado, en la época de la acción era un chaval de apenas 14 años, de modo que poco pudo intervenir en cuestiones militares, como cuando dice a su padre que ha enviado tropas en auxilio de York, cercado por Wallace.
Derrocado por su mujer, Isabel de Francia, con el apoyo de la nobleza en enero de 1326, fue encerrado en el castillo de Berkeley y asesinado en septiembre del año siguente. Al parecer, para no dejar rastro del regicidio y achacar su muerte a causas naturales, ya que los venenos al uso en la época dejaban al occiso con muy mal aspecto, sus carceleros, Thomas de Gournay y John, barón de Maltravers, en un alarde de sádico ingenio, le introdujeron por el recto un cuerno de cabra previamente enderezado mediante la aplicación de calor para luego, a través del cuerno, meterle en el cuerpo un hierro candente. Así no dejaron huella, al menos externa, del crimen.

Isabel de Francia, mujer de Eduardo II

En realidad, su presencia en la película no tiene sentido ya que, como he dicho, su boda con Eduardo no tuvo lugar hasta tres años después de la muerte de Wallace. Debido a la homosexualidad de su marido, que solo se molestó en engendrarle tres hijos para cumplir con sus obligaciones a la corona, se convirtió en amante de Roger Mortimer, VIII barón de Wigmore y cerebro del derrocamiento de Eduardo II. En la época de la acción, Isabel apenas tenía 5 añitos, por lo que difícilmente pudo ponerle los cuernos a su marido con el aguerrido Wallace o ser enviada como emisaria del rey para establecer una tregua.

Robert Bruce padre, VI Lord de Annandale

El taimado, maquiavélico y astuto leproso (lo de la lepra no se sabe con certeza) que aparece en la película, aunque durante mucho tiempo envuelto en las constantes luchas por el poder en Escocia, acabó sus días en Palestina, en 1304. O sea, que poco pudo influir en la decisión de vender a Wallace al enemigo ya que éste fue capturado un año después. Cuando la batalla de Stirling Bridge contaba con 54 años, pero eso de la lepra lo tenía un poco deteriorado al hombre.

Robert Bruce hijo

Logró la corona de escocia en 1306, pero su verdadera preocupación, más que Eduardo I, fue el otro aspirante al trono, John Comyn, señor de Badenoch y aspirante, al igual que Bruce, al trono escocés. Bruce acabó con su competidor de una forma muy práctica y adecuada para que no le diera más quebraderos de cabeza: lo apuñaló durante una reunión en la iglesia de Greyfriars, en Dumfries, en febrero de 1306. En la época de la acción contaba con 23 años de edad.

Y la estrella principal: el mandoble de Wallace

El cual es totalmente anacrónico (véase la entrada sobre el mandoble o montante). Wallace usaría una espada similar a las de sus enemigos (véanse las dos entradas sobre La espada del Milenio). Puede que se inspiraran en la Claymore (es la que se ve en el monumento a Wallace que pongo más arriba), un tipo de mandoble con unas guarniciones típicas y exclusivas de Escocia, pero que no se usaron hasta comienzos del siglo XV. Eso sí, la de "espadas de Braveheart" que han vendido los fabricantes de réplicas ha sido algo tremendo gracias a la peli. Así mismo, su indumentaria de combate sería más bien la de los hombres de armas de la época, y no con faldas y totalmente desprotegido.
Ah, y lo de las estacas afiladas para detener la carga de caballería, me lo sustituyan por simples lanzas. En efecto, usaron esa táctica para defenderse de los caballos ingleses, pero eso estaba inventado hacía siglos. O sea, que no fue una genial idea de Wallace.

Bueno, con esto creo que queda aclarado lo principal de la película. Para mi gusto, es demasiado larga y, aparte de los flagrantes errores históricos, sobran tantas escenas amorosas en bosques de ensueño con música de gaitas de fondo. Pero, en fin, como eso vende, hay que tragar. Hale, he dicho...