lunes, 6 de mayo de 2013

Líneas defensivas. Los castillos de la Banda Gallega 2ª parte



Bien, proseguimos para completar la entrada de ayer. Nos restan algunos castillos más, así que vamos al grano...


Castillo de las Guardas




Del castillo solo resta éste lienzo de muralla. En realidad, hay algunas opiniones que afirman que éste castillo no pertenecía a la Banda Gallega. Estaba demasiado a retaguardia y, por su tamaño, para lo único que valdría era para alojar una pequeña guarnición que, además, estaba alejada de la Vía de la Plata. En cualquier caso, como digo, apenas queda un trozo de muro que poco puede decirnos sobre su pasado. Además, apenas hay datos que puedan arrojar un poco de luz sobre esta pequeña fortificación. En todo caso, su fábrica de tapial podría inducirnos a pensar que era de origen árabe.


Castillo de Encinasola





Esto es lo que resta del que en su época fue el primer bastión defensivo contra un posible ataque portugués por el Andévalo. Poca cosa, ¿no? Apenas una torre engullida por el caserío urbano que, para colmo, alguien la tomó en propiedad vete a saber cuando y la tiene habilitada como trastero. Lo sangrante es que, aunque sea solo una torre, se permita que la ultraje un paleto para guardar aperos de campo. Estas cosas me rejierven la sangre, como decimos en mi tierra. Y no es para menos tanto en cuanto el castillo data nada menos que del siglo X, que no es moco de pavo. Ver para lo que ha quedado se me antoja cuanto menos una bellaquería.

Con todo, merece la pena darse un garbeo por allí ya que se... conservan un tanto perpetrados dos pequeños baluartes provistos de sendas torres muy similares en su morfología a las torres costeras del siglo XVII. Estos dos fortines fueron mandados construir por Felipe II y ya adaptados a la pirobalística. Cabe suponer además que el castillo, ya en aquella época, estaría en las últimas. Bueno, hablamos de los fuertes de San Felipe (izquierda) y San Juan (derecha), que podemos ver en las imágenes inferiores.





Como podemos observar, los "expertos" encargados de la restauración de ambas fortificaciones pusieron especial cuidado en no alterar lo más mínimo la fisonomía de las mismas, así como no colocar elementos fuera de contexto tales como barandillas metálicas, patines de hormigón y demás abominaciones. Lo peor es que no solo no les propinaron dos docenas de latigazos a cada uno por la perpetración, sino que incluso cobrarían un suculento estipendio por la marranada llevada a cabo. Dios los confunda y los hunda en el abismo, amén.


Castillo de Aroche




Estamos ante un castillo de origen almohade, edificado hacia los siglos XI o XII. Conquistado inicialmente por los hospitalarios portugueses, finalmente fue a manos castellanas a raíz de los intercambios realizados por las poblaciones de Moura y Beja entre otras, que habían sido tomadas por Castilla, a raíz del Tratado de Badajoz. Junto con los castillos de Encinasola y Torres formaban la primera línea defensiva de la Banda Gallega, siendo concretamente Aroche el enclave de más importancia en este sector.

Sin embargo, en 1802 alguien tuvo la feliz ocurrencia de construir en su plaza de armas una plaza de toros, como ocurrió en el castillo de Almonaster. Y allí sigue porque el personal presume de coso taurino con solera, manda cojones. Bueno, más fotos e historia pinchando aquí.


Castillo de Torres


Este pequeño castillo fue construido por los hospitalarios tras la conquista de la comarca, allá por el siglo XIII. Defiende el paso del río Múrtiga y, junto al de Encinasola y el de Aroche formaban, como ya he dicho, la primera línea defensiva. Es un preclaro ejemplo de esos castillos que actualmente están en mitad de la nada y la gente se pregunta qué leches pintan allí. Bien, en este caso fue edificado en lo alto de un cerro desde el que se controlaban los dos únicos pasos viables entre Portugal y Castilla. O sea, que cualquiera que se adentrara por esa comarca era inmediatamente detectado por la guarnición del castillo. Como este es el único que me falta de Huelva, pues no tengo fotos del mismo, pero sí dispongo de un plano bastante molón que nos permitirá hacernos una idea de su morfología:



Como vemos, no era un castillo grande. Ni siquiera medianejo. Pero su ubicación fue de lo más acertada. Y es que, como siempre afirmo, nadie debe pensar que nuestros ancestros eran memos de solemnidad y se gastaban el dineral que costaba edificar una fortaleza en un sitio absurdo. Por otro lado, éste es el único castillo de todo el sistema defensivo al que no se puede llegar cómodamente por carretera. Hay que darse un garbeo campestre de dos o tres km. hasta llegar a la base de la ladera accesible del cerro donde se yergue, y luego ascender algo más de cien metros echando un poco los bofes. Como explicar el acceso aquí es absurdo, paso a vuecedes las coordenadas por su alguien se anima: 38º 03' 13'' N // 6º 49' 18'' O. Si quieren pasarlas a coordenadas decimales, hay conversores en la red. En todo caso, el Google Earth se rige por el sistema tradicional.


Castillo de Cumbres Mayores





Este formidable castillo fue construido, como el de Santa Olalla, por orden de Sancho IV. En su enorme albácar fue habilitado un campo de fútbol (golpe de sangre en la cabeza), y ha permanecido cerrado la torta de años a causa de una interminable "puesta en valor" que, por fin, ha sido rematada y ya se puede visitar, si bien miedo me da lo que me voy a encontrar porque ya he bicheado en la red y he visto cosas horripilantes. Informaré en breve de la perpetración cometida.

Lo que aún perdura son las casuchas adosadas a la muralla en determinadas zonas de la misma que, salvo que cuando vaya a verlo me lleve una grata sorpresa, aún estarán allí. Lo más significativo de este castillo es su puerta, construida entre dos torres de flanqueo unidas por un pasillo elevado, lo que constituiría una especie de matacán corrido. Este peculiar elemento defensivo es único en las fortificaciones de la zona, teniendo solo algo similar el de Cortegana. Más información y fotos aquí.


Castillo de Aracena





Bueno, lo que ven vuecedes no es el castillo, sino la iglesia fortificada que hay junto al mismo. Pero he puesto esta foto porque lo que queda del castillo es más bien poco si bien su trazado de casi media hectárea de superficie se adivina por el contorno de la muralla, de la que quedan bastantes restos. Este castillo fue edificado por los hospitalarios sobre uno árabe anterior cuando fue conquistada la plaza en el siglo XIII, pasando luego a manos castellanas como el de Aroche. 

Se yergue sobre una montaña que domina el pueblo, proporcionando fastuosas vistas del entorno. La iglesia, de estilo gótico mudéjar, es verdaderamente interesante y si bien los lugareños jurarán por sus ancestros que es de origen templario, de eso nada. No se tiene constancia que la encomienda de Jerez de los Caballeros llegara hasta Aracena. Por lo demás, el acceso tanto a la iglesia como el castillo es por carretera hasta la mismísima cima, y el pueblo cuenta con varios sitios donde ponerse hasta las cejas de carnaca de la buena. Y si no, pues se toma camino de Alájar, donde tampoco se quedan atrás. Ah, y la pastelería que hay junto a la plaza tiene fama hasta el extremo de que los domingos se pone hasta la corcha con gente que va incluso desde Sevilla a comprar pasteles. En fin, es un pueblo muy bonito, las cosas como son, aunque el castillo esté hecho un asco. Para más información, aquí.


Castillo de Cumbres de San Bartolomé




Bueno, con éste castillo concluimos. Su datación es de hacia el siglo XIII, posiblemente edificado por los mismos hospitalarios portugueses que ocuparon la zona. Es un edificio de planta cuadrangular, de tamaño más bien pequeño y, como está mandado, con su interior convertido en una especie de plaza de toros rectangular que, según me dijeron, no está en uso. El castillo está cerrado, si bien en un bar cercano pregunté y me pusieron en contacto con un vecino que tiene la llave y te facilita la entrada sin problema. 

Lo más peculiar de este castillo es su ubicación. No está dominando ningún cerro ni risco, sino que está plantado en mitad del pueblo, con algún que otro corral y cochera adosados a sus murallas. De hecho, está literalmente a pie de carretera. La entrada al mismo, que podemos ver en la foto embutida entre dos torres de flanqueo, se encuentra en una calle transversal orientada hacia el este. Más fotillos, aquí. Porque de información sobre este castillo hay más bien poca.

Bueno, dilectos lectores. Estos son los castillos que durante siglos guardaron nuestras fronteras en esa zona contra las incursiones de los portugueses que, por si alguno no lo saben, fueron cosa corriente hasta el siglo XIX. De hecho, a pesar de que hoy día somos buenos vecinos y nos damos "twelve points" en la horterada esa de Eurovisión, antaño las relaciones entre ambas naciones no fue ni mucho menos cordial, y los violentos cambios de impresiones en las fronteras eran constantes, devolviéndose unos a otros las visitas con bastante mala uva. Pero, afortunadamente, eso ya es agua pasada y solo queda algún pequeño resquemor por la cuestión de Olivenza, de la que ya hablaré un día de estos porque es ciertamente un tema bastante curioso y peculiar.

Bueno, es hora de echarme algo al buche.

Hale, he dicho...