domingo, 1 de diciembre de 2013

20 curiosidades curiosas sobre el Real Fuerte de la Concepción



Puerta de acceso al recinto. Obsérvense la troneras fusileras dispuestas a lo largo de la cortina.


Al hilo de la entrada anterior, dedicada al patético destino como fonda de este prodigio de la ingeniería militar de la época, como es domingo y tal publico esta entrada no excesivamente enjundiosa pero no por ello carente de interés. Trata, como su título indica, sobre algunas curiosidades curiosas sobre el fuerte que actualmente es un...hotelito. Vamos a ello...

Curiosidad 1: Originariamente, el fuerte se concibió como un campamento base para las tropas con las que el duque de Osuna debía invadir Portugal a raíz de la firma del Tratado de los Pirineos. En sí mismo, era un fuerte de circunstancias fabricado con tierra, fajinas, salchichones y gaviones. 

Curiosidad 2: El lugar elegido fue el Cerro del Gardón, siendo necesarios 3.000 obreros para llevar a cabo a toda velocidad las obras del fuerte, que tendría forma cuadrangular con baluartes en sus ángulos.

Curiosidad 3: Se comenzó a construir el 8 de diciembre de 1663, día de la Inmaculada Concepción, de donde tomó el nombre. Fue concluido el 20 de enero siguiente.

Curiosidad 4: La capacidad de dicho fuerte era de 1.500 infantes y 200 caballos. Al ser derrotado el ejército del duque de Osuna el 8 de junio de 1664, el Consejo de Guerra ordenó demoler el fuerte para impedir su utilización por el enemigo.

Curiosidad 5: Tras la Guerra de Sucesión, el primer ministro de Felipe V, José Patiño, ordenó en 1735 la construcción de un nuevo fuerte por considerar que era muy necesario para impedir posibles invasiones procedentes de Portugal por aquella zona, estando como estaba la poderosa plaza fuerte de Almeida a escasos kilómetros. Además, se intentaba con esta fortificación poner fin al abundante bandolerismo y al contrabando debido a la cercana frontera con Portugal.

Curiosidad 6: El proyecto aprobado fue el presentado por el ingeniero militar francés natural de Bayona Pedro Moreau, considerado como uno de los más sesudos de la época y, fiel seguidor de las teorías de Vauban, traído expresamente por Felipe V para modernizar las fortificaciones hispanas.


Plano original del fuerte con la descripción de la distribución del mismo. A la derecha se ve el reducto de
San José y, en el centro, el cuartel de caballería


Curiosidad 7: Se estimaron en 36.000 escudos de vellón los gastos necesarios solo para el inicio de las obras. El montante final de la construcción del fuerte ascendió a 6.900.000 reales de vellón. Un escudo equivalía a 40 reales.

Curiosidad 8:El pliego de condiciones es finalmente firmado en Aldea del Obispo el 19 de abril de 1736, otorgándosele además el grado de coronel. La primera piedra fue colocada el 1 de mayo siguiente.

Curiosidad 9: La inauguración se llevó a cabo el 30 de mayo de 1776, tras terminarse la capilla y recibir al Santísimo Sacramento. O sea, que las obras duraron la friolera de 40 años y un mes.


Vista del cuartel de caballería


Curiosidad 10: A fin de neutralizar el cercano padrastro del cerro de la Cruz se edificó en el mismo el reducto de San José. Entre el reducto y el fuerte, unidos por un camino cubierto, se ubicaron las enormes cuadras con capacidad para 180 caballos y sus jinetes.

Curiosidad 11: El fuerte se fabricó enteramente de sillería de granito y a prueba de bomba. Sus cortinas medían 51 metros de largo, y tenían una altura de 9 metros desde el fondo del foso al cordón. Su plaza de armas era un cuadrado de de 50 metros de lado, habiendo en cada uno de dichos lados nueve casernas de 19 metros de largo por seis de ancho, todas abovedadas a prueba de bomba y destinada a dependencias de la oficialidad, de tropa, almacenes, pertrechos, pañoles, etc. 

Curiosidad 12: El fuerte tenía cuatro baluartes: el del Rey y la Reina, orientados hacia poniente, y los del Príncipe y el Infante hacia levante. Las cortinas estaban protegidas por cuatro revellines.

Curiosidad 13: Además de las dependencias habituales, disponía hasta de hospital y botica.

Curiosidad 14: El fuerte estaba artillado con 52 bocas de fuego más 9 en cada revellín, lo que hacen un total de 88 piezas. El cuartel de caballería disponía de 10 bocas de fuego que, al ser el recinto de forma romboidal, podían disparar en todas direcciones. El reducto de San José contaba con 9 piezas.

Curiosidad 15: El puente levadizo fue diseñado por el ingeniero francés Juan de Ferrière, y disponía de un mecanismo que, en vez de dejar la pasarela en un ángulo de unos 75º una vez elevada, cerraba totalmente el vano de la puerta.

Curiosidad 16: Los fosos disponían de un sistema de evacuación de aguas.

Curiosidad 17: Moreau se retiró en 1760, haciéndose cargo de las obras por indicación del mismo el ingeniero Pedro Bordan.


Rampa de acceso a un baluarte.


Curiosidad 18: El 10 de julio de 1810 fue volado por el general Crawford siguiente órdenes de Wellington. A pesar de la devastadora voladura, el fuerte resistió en muchas zonas la explosión lo que da una clara idea de su concienzuda construcción. 

Curiosidad 19: En 1860 se vendió a un particular. Durante 50 años fue expoliado a conciencia por los vecinos de la comarca para obtener materiales de construcción.

Curiosidad 20: El último comprador lo adquirió por 600.000 € para convertirlo en fonda.

Curioso, ¿no? Pues eso.

Hale, he dicho...


Vista cenital del complejo fortificado antes de ser perpetrado. A 235 metros al sureste se encuentra el reducto