lunes, 15 de abril de 2019

NEGRILLOS. Las improvisaciones: el Panzer Breda


En la imagen vemos un Pzkpfw I Ausf. A con la torreta modificada para acoger un cañón Breda de 20 mm. En un "alarde
de ingenio" fue bautizado de forma oficiosa como Panzer Breda, y de forma oficial de ninguna manera porque el proyecto
acabó en agua de borrajas

Panzer Breda circulando la calle de alguna población posiblemente del
Frente de Madrid
Bueno, dilectos lectores, con esto llegamos a la penúltima entrada de esta breve monografía sobre estos pequeños pero eficientes vehículos que, a lo tonto a lo tonto, eran la columna vertebral de la Panzerwaffe tedesca en los albores de la 2ª Guerra Mundial. Muchos se preguntarán como un ejército cuyas unidades acorazadas se nutrían mayoritariamente de carros ligeros y en las que el Pzkpfw III con su cañón de 37 mm. era lo más potente que había (los efectivos de Pzkpfw IV aún eran muy escasos en aquel momento) pudieron barrer del mapa a ejércitos como el gabacho (Dios maldiga al enano corso) que, al comienzo de la contienda, disponía de más de 3.000 carros de combate con un armamento y un blindaje igual o superior a los modelos más pesados de los alemanes. Pero fueron precisamente las doctrinas de Guderian y la experiencia adquirida en España lo que permitió al ciudadano Adolf hacerse de momento el amo del cotarro y, además de darse el gustazo de fotografiarse delante de la Torre Eiffel, humillar a los gabachos haciéndoles firmar la rendición en el mismo vagón en el que apenas 22 años antes sus paisanos tuvieron que firmar el armisticio en el bosque de Compiègne.

FA-1 soviético. Iba tripulado por dos hombres y con un peso de 2 Tm.
podía alcanzar los 80 km/h por carretera. Estaba armado con una DT mod.
1932 con una dotación de 1.512 cartuchos calibre 7'62x54R
No obstante, los comienzos no fueron fáciles. En las entradas anteriores hemos ido estudiando desde la gestación de estos vehículos acorazados en los años 20 hasta su llegada a España, pero cuando llegó la hora de entrar en combate tuvieron que enfrentarse a la cruda realidad: sus pequeños y simpáticos carros ligeros solo valían, como ya daban por hecho Lutz y Guderian, para que los hombres de la Panzerwaffe aprendieran como manejarlos y a darles el empleo táctico de una fuerza acorazada como Thor manda, pero poco más. Y en cierto modo les vino bien el choque que supuso tanto a los tedescos como a los italianos, cuyos CV-33 eran aún más debiluchos que sus colegas alemanes, porque cuando llegó el momento de hacer frente al material enviado por el padrecito Iósif en ayuda del gobierno republicano, tuvieron que admitir que sus carros ligeros podían ser literalmente aplastados por el enemigo si no se ponían las pilas. Así pues, a continuación veremos cómo pudieron salir adelante los atribulados miembros del Gruppe Drohne y sus aventajados alumnos hispanos no sin antes advertir que el material ruso lo tocaremos solo de pasada en lo que concierne a este tema ya que más adelante tendremos oportunidad de estudiar más a fondo su intervención en el fratricida conflicto ibérico. Empecemos por los antecedentes para ponernos en situación...

El kombrig Krivoshéin (1899-1978)
Del mismo modo que el ciudadano Adolf y el inefable Benito se dieron prisa por enviar material al bando que les caía mejor, el padrecito Iósif hizo lo propio porque, a mi entender, el principal error de la república fue posicionarse ideológicamente. Había mogollón de gente de derechas que eran republicanos convencidos pero, como es obvio, si solo por ser de derechas ya te fusilaban pues estaba claro que tenían que cambiar de bando. Así, los de izquierdas se quedaron con la república y los de derechas con los nacionales, no les quedaba otra ni a unos ni a otros. Por esa misma razón, el padrecito Iósif se debió tomar mucho interés en apoyar al gobierno republicano ya que, como comentamos en una entrada anterior, si ganaban la guerra tendrían un valioso aliado, cuando no gobierno títere, dominando el sur de Europa y el paso hacia el Mediterráneo. Así pues, el 12 de octubre de 1936, prácticamente al mismo tiempo que sus enemigos, arribó al puerto de Cartagena el primer envío de material procedente de la URSS y que, entre otras cosas, traía consigo lo que más falta hacía: 50 carros ligeros T-26 B, 25 autoametralladoras cañón BA-6 y 6 autoametralladoras FA-1, todo ello al mando del coronel (según otras fuentes kombrig, abreviatura de comandante de brigada) Semión Moiséievich Krivoshéin. Conviene aclarar que las cifras varían un poco según las fuentes a consultar pero, en cualquier caso, ya vemos que el padrecito Iósif no se cortó un pelo, y que solo con esos dos primeros envíos ya superaba holgadamente lo que los tedescos habían entregado a los nacionales tanto en cantidad como en calidad. Debemos de tener en cuenta que el FA-1 era un vehículo era un vehículo de prestaciones inferiores al Pzkpfw I tanto en blindaje como en armamento, pero los BA-6 y los T-26 los superaban con creces.

Aspecto de un cañón 1932 de 45 mm. desmontado. En la foto
superior lo vemos sin la ametralladora. En las dos inferiores
podemos apreciar el visor de puntería y la recámara tanto
cerrada como abierta.
Ambos estaban equipados con la misma torreta, armada con un cañón modelo 1392 de 45 mm. que podía atravesar la coraza de un carro alemán y, por supuesto, la de un CV-33 italiano como si fueran de plastilina. Además, disponía de una ametralladora coaxial Degtyarev DT (lo de DT es por Degtyaryova Tankovy, o sea, Degtyarev para tanque) de calibre 7'62x54R alimentada por cargadores de plato de 47 o 60 cartuchos. El blindaje de los T-26 era similar al de sus enemigos alemanes, 15 mm. de chapa de acero, pero como es lógico el cañón de 45 mm. podía ofenderlos a una distancia mucho mayor. Junto al coronel Krivoshéin llegó también un contingente de 51 instructores similares a los del Gruppe Drohne con la obvia misión de adiestrar a los bisoños españoles en el manejo de aquellos trastos lo que, además, no era moco de pavo porque del mismo modo que las tropas nacionales eran más profesionales y por ende más habituadas al manejo de las armas, en el caso de la república las cosas pintaban peor. El ejército peninsular, nutrido de quintos que se limitaban a hacer la mili y largarse a casa y, a partir del estallido de la guerra, de milicianos que lo más que sabían era manejar la escopeta del abuelo, no eran precisamente el personal más adecuado para convertirlos en máquinah de matá. Pero de todos estos entresijos ya hablaremos detenidamente cuando llegue el momento, así que por ahora bástenos saber que tanto tedescos como italianos se quedaron un poco preocupados tras el primer intercambio de opiniones entre el material ruso y ellos, el cual tuvo lugar en Seseña a finales de octubre.

BA-6. Además del cañón estaba armado con dos ametralladoras DT-1932.
Con un peso de 5.200 kilos, estaba tripulado por tres hombres
Inicialmente, se intentó contrarrestar la potencia de fuego de los T-26 usando munición perforante SmKH en las Dreyse de los Pzkpfw I, pero solo eran efectivas hasta un alcance máximo de entre 120-150 metros dependiendo del ángulo de la superficie impactada, por lo que a las tripulaciones republicanas les bastó mantenerse alejados de sus enemigos para chulearlos bonitamente. De hecho, el cañón de 45 mm. era efectivo a distancias de hasta un kilómetro, lo que obligó a las tropas nacionales a enfrentarse a los republicanos agregando a las compañías de carros cañones PaK 36 de 37 mm. como armas de apoyo a razón de cinco piezas por compañía. De ese modo al menos evitaban que los T-26 jugaran al pim-pam-pum con los vulnerables vehículos blindados del ejército nacional, tanto de procedencia alemana como italiana. Ante semejante perspectiva, a principios de diciembre de 1936 Von Thoma requirió a Berlín que se enviaran vehículos armados con el cañón KwK 30 de 20 mm. ya en uso en los PzKpfw II. Más aún, parece ser que los tedescos intentaron instalar un cañón Solothurn de 20 mm. en un Pzkpfw I A, pero el invento no dio el resultado apetecido. 

Tuvo que ser la inventiva hispana la que llevó a cabo una modificación verdaderamente viable muy a pesar de Von Thoma, que era en todo momento el que quería llevar la voz cantante. Imagino que en su soberbia teutónica daba por sentado que los españoles éramos poco más que cromagnones peleándonos a pedradas y estacazos, y que solo la incomparable y proverbial eficacia germana nos sacaría las castañas del fuego. 

General García Pallasar (1877-1960)
En agosto de 1937, cuando las bajas producidas entre los carros rusos se debían en su mayoría a las botellas de gasofa que, en un alarde de testiculina, les arrojaban las tropas nacionales, el mandamás de la Jefatura General de la Artillería, el general Joaquín García Pallasar, envió una carta a la 4ª Sección de Estado Mayor de Franco dando cuenta de la necesidad de solicitar al Panzer Gruppe Imker un Negrillo que debía ser enviado al teniente coronel Ayuela en Bilbao, donde estudiaría la posibilidad de adaptarle un cañón de 20 mm. Los candidatos eran los cañones antiaéreos Breda modelo 1935 italiano y el Flak 30 alemán. Ambas armas, con prestaciones similares, podían perforar sin problemas la coraza de un T-26 a distancias de hasta unos 250 metros que, aunque no igualaban ni de lejos a los poderosos cañones de 45 mm. rusos, al menos permitirían a los carros nacionales disponer de un medio capaz de dejar fuera de combate a los enemigos sin tener poco menos que dispararles a bocajarro los proyectiles perforantes de las Dreyse. Finalmente, de las dos opciones barajadas se optó por el cañón italiano por resultar más fácil de manejar y tener un diseño más simple que su colega tedesco, lo que se traduciría en un mantenimiento menos complejo y una notable reducción de posibles averías. 

Prototipo del CV-33 con el Breda instalado en el lugar de las ametralladoras
Previamente, Pallasar había solicitado a los italianos que intentaran efectuar una conversión similar, adaptando un Breda en un CV-33. El prototipo resultante convenció de momento a los mandamases del ejército nacional, así que se encargaron 40 unidades. Sin embargo, finalmente se decidió quedar a la espera de los resultados del prototipo obtenido de la fusión de un PzKpfw I Ausf. A con el Breda, para lo que hubo que llevar a cabo notables cambios en la torreta del vehículo. En primer lugar fue necesario, como ya podemos imaginar, sustituir el escudo original por otro de mayor tamaño capaz de sustentar la pieza, que tenía 130 cm. de largo. El escudo en cuestión, que se fijaba a la torreta mediante tornillos, tenía incluso juntas tóricas para ofrecer protección antigás a la tripulación si bien era un detalle bastante superfluo tanto en cuando no se habían usado nunca armas químicas en la contienda y, por otro lado, todos los vehículos en liza tenían mogollón de rendijas por donde colarse la porquería esa. 

Vista comparativa entre el PzKpfw I y el CV-33 con el cañón Breda montado. Salta a la vista que hasta la posibilidad de
regulación del ángulo vertical era mínima en el prototipo italiano

Un Breda en su afuste original. El ciudadano de la derecha
sostiene un peine completo de munición que nos permite
hacernos una idea de sus dimensiones
El cambio más notable consistió en la elevación de la altura de la torreta para permitir darle al cañón el ángulo vertical necesario, por lo que hubo que cortar el techo de la misma y añadirle una estructura superior cerrada a la que se añadía la escotilla original. La alimentación del arma se llevaba a cabo mediante peines de 12 cartuchos y, como dato curioso, el mecanismo del Breda hacía que la vaina servida no saliera expulsada, como es habitual, sino que era vuelta a colocar en el peine, por lo que se evitaba ver el espacio interior del carro, de por sí bastante reducido, lleno de vainas rodando por todas partes que podían incluso interferir en la conducción del vehículo o producir daños en la transmisión. Para efectuar la puntería no se previó la instalación de ningún tipo de visor, sino que se llevaría a cabo con los elementos de puntería instalados en el arma para lo cual hubo que abrir en el escudo una pequeña abertura por donde el comandante/tirador podía apuntar al enemigo. Esta chorrada de la ventanita de puntería trajo cola, como iremos viendo más adelante.

Marcada con la flecha, el odioso agujerito que tanto preocupaba a Von
Thoma. Tras él carro vemos un T-26 capturado
A finales del septiembre de 1937 los dos vehículos estaban listos para efectuar las pruebas, liándose a tiros con dos camiones que actuaron como blancos. Desde el primer momento quedó claro que el Panzer I era la opción preferible por su torreta giratoria que, como es lógico, le daba más facilidad para buscar, apuntar y disparar al enemigo mientras que el CV-33, con el cañón instalado en una casamata fija, había que hacerlo girar entero para apuntar. Si a ese inconveniente añadimos que el blanco estuviese en movimiento, era casi imposible acertar salvo que el conductor fuese un genio capaz de ir girando lentamente su carro para no perder la cara al enemigo. En resumen, las pruebas fueron bastante satisfactorias en lo tocante al prototipo basado en el alemán, de modo que las 40 unidades de CV-33 en espera fueron definitivamente anuladas y se ordenó que se enviaran tres unidades más del PzKpfw I Ausf. A a la Fábrica de Armas de Sevilla para ser modificados con la perspectiva de completar de momento hasta nueve unidades con la idea de dotar con un Panzer Breda a cada sección del batallón.

Panzer Breda que, por lo que parece vislumbrarse en su distintivo,
pertenece a la 5ª compañía
El 1 de octubre, las cuatro unidades disponibles, el prototipo y las tres recién terminadas en Sevilla, fueron enviadas al Batallón de Carros de Combate, donde permanecieron hasta el 1 de mayo de 1938, siendo reasignados a la Bandera de Carros de Combate de la Legión. Esta unidad estaba formada por dos Grupos de tres compañías cada uno, numeradas del 1 al 3 y del 4 al 6 respectivamente. Parece ser que los Panzer Breda fueron destinados a las compañías 1ª, 2ª(según las fuentes pudo ser la 5ª), 3ª y 4ª. Pero mientras empezaba la misteriosa vida operativa de estos vehículos, porque la cuestión es que no se sabe gran cosa acerca de la misma ni de sus resultados en combate, el 6 de enero de 1938 el general Pallasar había ordenado al teniente coronel José Pujales Carrasco, jefe de la Agrupación de Carros de la Legión, que entregara seis  PzKpfw I más para su reconversión, pero Von Thoma se cabreó y envió un informe al Cuartel General de Franco manifestando su disconformidad con el proyecto en base a algo tan chorra como que la mínima ventana de puntería, carente de protección, dejaba vendido al ocupante de la torreta ya que una bala enemiga podría entrar por la misma.

Panzer Breda del 1er. Batallón. Obsérvese el T-26 del fondo a la izquierda,
uno de los muchos capturados al ejército republicano
Para colmo, incluso afirmó que las tripulaciones de los Panzer Breda se negaban a usar los vehículos, a los que según él apodaron con el siniestro y a la vez ridículo mote de "coches de la muerte" porque daban por sentado que los malvados enemigos se percatarían de la puñetera ventanita y dejarían seco de un certero balazo al comandante del carro. A todo ello, y ahí sí podía tener algo de razón, añadió que no había vehículos disponibles para andarse con más experimentos ya que, al cabo, sus enfrentamientos con los carros rusos habían mermado las existencias a pesar de que, en realidad, la proporción de bajas entre ambos bandos favorecía con gran diferencia a los nacionales ya que estos supieron dar un uso táctico más inteligente a sus carros que los republicanos muy a pesar de los instructores rusos que, todo hay que decirlo, se pringaron a base de bien. Pero bueno, de eso ya hemos dicho que hablaremos en mejor ocasión, así que nos limitaremos al hecho de que Von Thoma se salió con la suya y la orden de Pallasar fue inmediatamente cancelada para mayor cabreo de este, que como está mandado protestó con la debida energía hispánica cuando se nos lleva la contraria.

Panzer Breda de la 3ª compañía. La letra E negra que aparece en el rombo
significa según algunos autores "especial", aunque no hay certeza al respecto
Como hemos visto en la foto anterior, el orificio de puntería era tan pequeño que solo un disparo muy afortunado podría acertar y colarse dentro del vehículo, por lo que Pallasar sugirió si era una postura inteligente limitar la producción del único medio con el que podía hacer frente a los carros rusos ante la ínfima posibilidad de que alguien acertara en el agujerito, el cual podría proveerse de un cierre que se abriría en el instante de apuntar y disparar, lo que supondrían escasos segundos, o incluso de un cristal blindado. Según sus propias palabras en un informe enviado a Franco, afirmaba que "...en nuestra opinión, esta dificultad debe ser sometida a la decisión de Su Excelencia lo que es mejor: privarnos del recurso de combatir a los carros enemigos con otros capaces de destruirlos o dejar que los soldados del coronel Von Thoma corran el riesgo de morir dentro de los carros porque un disparo de fusil se introduce a través de una pequeña ventana que, por otro lado, puede y debe mantenerse cerrada hasta el momento de apuntar".

Compañía de Negrillos con su Panzer Breda
Al parecer, Von Thoma se la tuvo que enfundar de momento porque Pallasar tenía más razón que un santo, así que se encargó a Alemania una partida de cristal antibalas por la suculenta cifra de 4.831 Reichsmaks y 8 pfennigs, un verdadero pastizal que, para hacernos una idea, podemos comparar con las 333 pesetas con 33 céntimos que cobraba al mes un alférez provisional por tener una muerte heroica a las dos semanas de salir de la Academia de Ávila. Pero Von Thoma no paraba de dar la murga sacando más y más pegas sin que en realidad se sepa actualmente cuáles fueron los motivos para ello cuando, según vimos al principio, él mismo informó en su momento a Berlín de que, ante la llegada del material ruso, era de vital importancia equipar a los carros con un cañón de 20 mm. y, de hecho, hasta se probó con el Solothurn. Puede que fuera por mera cabezonería y/o soberbia (aunque aliados, los tedescos siempre miraron a los militares españoles por encima del hombro), puede que intentase forzar al gobierno de Franco a adquirir más unidades de PzKpfw I, o puede que incluso del II o, simplemente, puede que en su cuadriculada mentalidad germánica no cupiese la idea de que el escudo de una torreta pudiese tener un agujerito aunque fuera del tamaño de una mosca. 

Carristas italianos del CTV muy contentitos ante un T-26 capturado y, en
apariencia, en perfecto estado. Quizás sufrió una avería y fue abandonado
por sus tripulantes o fue alcanzado en algún punto que logró inmovilizarlo.
En todo caso, lo más probable es que pasase a engrosar la fuerza acorazada
del bando nacional una vez puesto a punto
Pero, por otro lado, y esto sí influyó en el Cuartel General, las tropas nacionales habían ido capturando bastantes cantidades de material ruso, especialmente T-26, BA-3 y BA-6 que, naturalmente, pasaron a nutrir sus filas. Algunos, en perfecto estado, fueron repintados sin más y destinados a unidades acorazadas. Otros fueron puestos en orden de combate canibalizando piezas de los que estaban más deteriorados, pero la cosa es que en 1938 la fuerza acorazada nacional disponía de un buen número de carros con los que combatir de igual a igual, y nunca mejor dicho, a los enemigos. Así pues, y sin más historias, el Panzer Breda no pasó de las cuatro unidades iniciales que, no obstante, fueron una buena muestra de como con una mera improvisación se podía haber salido del brete y reciclar carros muy inferiores en otros con una capacidad ofensiva superior. La última noticia que hay de ellos data de finales de 1938, concretamente en una nota fechada el 11 de noviembre en la que se solicitaban dos cañones Breda para sustituir los deteriorados en dos Negrillos, especificando no obstante que ambos vehículos estaban en perfecto estado. La respuesta fue que no había Bredas disponibles, por lo que debían ser enviados al Arsenal de Artillería de Zaragoza para su revisión. Desgraciadamente, no se conserva ningún Panzer Breda, y ni siquiera se sabe qué fue de ellos, así que solo nos quedan los testimonios gráficos del mismo como prueba de la inventiva española.

En fin, s'acabó por hoy

Hale, he dicho

Monografía completa pinchando exactamente aquí: AQUÍ

Panzer Breda en el que podemos apreciar su esquema de camuflaje con el perfilado sin difuminar. Este vehículo debía
estar recién incorporado al frente ya que carece de distintivos y, además, muestra todo el equipo que se instalaba en los
guardabarros completo. La foto nos deja ver las proporciones del escudo del cañón, muy pronunciado para permitir
alcanzar el mayor ángulo vertical posible. Obsérvese el grueso cordón de soldadura que une la torreta original con el
añadido posterior, así como la tapa de la escotilla entreabierta

21 comentarios:

Álvaro dijo...

Estimado señor Amo podría usted indicarme cual es el aparato de puntería. Y teniendo en cuenta las fechas ¿podría hacer una entrada sobre la Semana Santa de su ciudad o de alguna de las nuestras de Castilla?
Muchas gracias

Amo del castillo dijo...

Pues unas miras abiertas convencionales como las que usa un fusil y que se aprecian perfectamente en las fotos, sobre todo el punto de mira, Sr. Álvaro. Cuando se usaban estas armas sobre su afuste original empleaban otro tipo propio de las armas antiaéreas que se instalaban sobre un armazón que las situaba delante de la cara del tirador. En cuanto a entradas semanasanteras, no tienen relación con la temática del blog y, además, no tengo ni idea sobre esas cuestiones. Si le interesa lo relacionado con las cofradías, procesiones o la imaginería propia de estos eventos hay tropocientos mil foros, blogs y páginas donde seguro que hay probos ciudadanos que explican hasta las medidas de cada espina de la corona de cualquier imagen.

Un saludo

Álvaro dijo...

Muchas gracias por la respuesta

dani dijo...

Supongo que como hubo pocos combates carros vs carros, una vez pasado el susto de los primeros combates contra los T26, ya no se vio como tan necesario este invento.
He leído alguna vez que Panzer II llegaron a España para probarse pero que no fueron trasferidos a España como si sucedió con los Panzer I.
De todas formas tampoco es que se llegara a formar una gran masa acorazada. Creo que no pasaron de tres batallones los que organizó el ejército de Franco.

Mr. Gatsby dijo...

Pues el señor Von Thoma era un poco cretino, ¿no? Vamos, que prefiere usté, si tener la remota posibilidad de que una certera bala de fusil se cuele por el diminuto orificio, o que un obús de 45mm entre por cualquier lado del blindado y te haga pedazos, por no haber podido acercarte mucho más al enemigo, no te jode. Me da a mí, que al teutón le ponía enfermo ver a los gañanes peninsulares toquetear y modificar sus avanzadísimos modelos de carro de combate, en plan qué sabréis vosotros de carros de combate, pringaos, que tenéis menos industria que nosotros en la guerra de 1866. El argumento todavía habría tenido un mínimo de sentido si los cabrones marroquíes que te metían una bala entre ceja y ceja a 200 metros, hubieran combatido en el bando republicano, pero no leches, estaban todos en el bando nacional, jaja. Cosas de tedescos aristocráticos, supongo.

En fin, muy interesante, sabía de la existencia de estos chismes, pero nunca me había dado por profundizar sobre su origen y empleo. También conocía la versión Breda del CV italiano, es uno de los blindados de nivel más bajo del War Thunder, jajaj. Vamos, un juego de carros de combate al que jugué hace tiempo. Ahora espero impaciente las entradas sobre los blindados soviéticos, que son mis favoritos de lejos.

Hale, un saludo.

Amo del castillo dijo...

Hubo bastante enfrentamientos entre carros de combate, Sr. Dani, y lo cierto es que las pérdidas de ambos bandos fueron notables. En lo referente a los Panzer II, no tengo constancia de que se probaran, ni siquiera que se plantease traerlos a España. Lo que sí hubo fueron intentos de armar cañones de 37 y 45 mm. en los Panzer I, pero sin resultados. En cuanto a las unidades acorazadas de los nacionales, inicialmente fue un batallón, luego transferido a la Legión como Bandera de Carros de Combate hasta, si mal no recuerdo, finales de 1938. Con todo, tendría que consultar como evolucionó a raíz del material capturado a los republicanos.

Un saludo

Amo del castillo dijo...

Los tedescos siempre han sido muy cuadriculados, Sr. Gatsby. Las cosas que me contaba mi abuelo materno sobre los instructores alemanes de la Academia de Alféreces Provisionales de Ávila eran surrealistas, y Von Thoma no sería una excepción. Un ejemplo de la arrogancia de esta gente: me contaba que trabó cierta amistad con un oficial de la Legión Cóndor que se encoñó con una española que estaba como un queso y, encima, de buena familia y tal. Como era habitual en los ejércitos de la época, para casarse tenía que pedir permiso, el cual le fue denegado "por considerarse a la novia de una raza inferior", tócate el níspero. El tedesco se agarró un rebote de cojones, pero no tuvo más remedio que hocicar ya que de lo contrario tendría que largarse del ejército. La que salió ganando fue la española, naturalmente, que se libró de verse en una Alemania en guerra y, seguramente, de acabar como viuda joven o, peor aún, calcinada por los bombardeos aliados.

Un saludo

Amo del castillo dijo...

No hay de qué, Sr. Álvaro.

Un saludo

PeDurán dijo...

Debe ser un defecto generalizado ,que una potencia militar , desdeñe , la inventiva ibérica en cuestiones militares , les pasó a la Yankis con los mauser en la guerra de Cuba, a Napoleón con la guerra de guerrillas , seremos muy indisciplinados y poco organizados , pero de vez en cuando hay un iluminado español que , hace fácil lo imposible ......¿Es o no un invento ? la botella de gasolina , con un trapo ardiendo , utilizarla como arma antitanque ......... Y arrancar los aviones , con un camión con mecanismo de poleas y una especie de cardan ????
El Von ese alemán , vería los blindados de necesidad echos con camiones , y cuatro chapas , y ciertamente generalmente son autenticas chapuzas ....... tenemos de todo. Pintores tipo Goya , Velazquez y del tipo Mariano y Benito.

Un Saludo .. De Cáceres .

Amo del castillo dijo...

Todos los problemas tienen un mismo origen en lo referente a la cosa bélica, Sr. Durán: cuando se subestima al enemigo. El enano corso dio por sentado que sus brillantes regimientos aplastarían al pueblo español. El ciudadano Adolf pensó lo mismo de los rusos. El inefable Benito hizo lo propio con los griegos, lo que obligó a su compadre a usar tropas del frente ruso que eran vitales allí para sacarle las castañas del fuego al italiano. El memo de Vernon juraba por su budin de riñones que derrotaría a Lezo, y posteriormente también estaban seguros de que lord Cornwallis no tendría problemas en someter a los rebeldes de las colonias. E incluso nosotros mismos la cagamos inicialmente en el Rif considerando que Abd el-Krim era un pelagatos. En fin, la lista de errores históricos es tan larga como la existencia del ser humano en este planeta.

Un saludo

Mr. Gatsby dijo...

O de ser violada por algún furioso y vengativo bielorruso, cuya mujer e hijos fueran ahorcados por los Einsatzgruppen, en una represalia de trámite por algún ataque partisano del que no tuvieron nada que ver. Desde luego si, se libró de varios posibles destinos aterradores. De raza inferior...la madre que los parió, si es que merecían palmarla todos en el frente oriental, tiene pelotas la cosa. Sería muy interesante oír más anécdotas de esas, es la clase de cosas que ya sólo pueden encontrarse en los libros de historia, y con esfuerzo. Por cierto, y ya que lo menciona y está tocando el tema ahora mismo, ¿nunca ha pensado en escribir sobre cómo funcionaba lo de ser alférez provisional? Seguro que eso de fabricar suboficiales en serie que palmaban en cuestión de días da para una entrada jugosa de las suyas, es un tema por el que siento curiosidad.

Saludos

Amo del castillo dijo...

Lo de la "provisionalidad" fue una idea fastuosa ante la escasez de oficiales y suboficiales ya que, como es obvio, una gran parte de ellos permanecieron fieles a la república. Mi belicoso abuelo pasó por ambas, la de sargentos provisionales y posteriormente la de alféreces provisionales. Estos últimos caían como moscas debido a su mezcla de inexperiencia y arrojo debido a que muchos, la mayoría por no decir casi todos, eran sujetos muy ideologizados procedentes de Falange, monárquicos y carlistas. Ya habrá oído alguna vez eso de "alférez provisional, cadáver efectivo. La primera paga para el uniforme y la segunda para el entierro". Pero precisamente por la gran carga ideológica de estos oficiales de circunstancias es por lo que prefiero no elaborar un artículo sobre ellos.

Ya sabe que detesto la política, y más aún que el orco de turno nacido 50 o 60 años después de acabar la guerra sin que, para colmo, ningún ancestro suyo hubiese tomado parte en la misma, se ponga a despotricar como si hubiese terminado anteayer. En un país como España no se podrá hablar de forma neutral sobre este tema hasta que no pasen al menos otros 50 años y nadie sepa que su tatarabuelo palmó a manos de uno de los bandos porque nadie recuerde ni como se llamaba o, siquiera, quién fue. Por desgracia, a nosotros nos lo siguen recordando a diario y así nos luce el pelo: mañana mismo estaríamos dispuestos a sacarnos de nuevo las tiras de pellejo por obra y gracia de la basura de políticos que tenemos, que aún pretenden sacar réditos electorales de una matanza entre hermanos ocurrida hace ya la friolera de 80 años. ¿Cree que es normal que un "político" se ponga a llorar a moco tendido delante de la fosa donde están los restos de un tío abuelo, carajo? ¿Sabe de alguien que sienta en el alma la defunción de un tío abuelo muerto hace 80 años? A un tío tatarabuelo mío lo fusilaron con Blas Infante y, la verdad, me de una higa enorme, nadie sabe dónde leches está enterrado y nadie lo sabrá nunca, y me preocupa más pasar la ITV del mes que viene que dónde leches podrán estar sus huesos. El abuelo belicoso y un tío paterno mío combatieron en el otro bando, y dentro de una generación ya nadie sabrá ni sus puñeteros nombres, pero aún habrá algún imbécil recordando lo malos que fueron unos y lo maravillosos que fueron otros.

En resumen, ni los judíos creo que odien tanto a los alemanes como los españoles nos odiamos aún entre nosotros por esta historia. Tanto dar el coñazo con la memoria histórica cuando lo que teníamos que hacer es condenar a DAMNATIO MEMORIÆ todo lo relacionado con la guerra civil, incluso hablar de ella, hasta que no pasen cien años por lo menos.

Un saludo

David dijo...

Jejeje, al final ha sacado usted mas que nadie el tema político :)

Acerca de nuestra guerra civil, yo siempre he procurado comparar distintas versiones para tener una idea lo más completa posible, y mi conclusión es:
Había demasiados bestias en todas partes como para que no fuese a peor. Cuando en un país hay tanta gente que se amenaza y agrede físicamente, todos acabamos arrastrados a elegir un bando u otro.
Creo que el documental "España en Guerra", que le enseñé en su siguiente entrada sobre los negrillos, lo muestra bien en sus primeros episodios.

Amo del castillo dijo...

He sacado el tema político para explicar por qué me niego a hablar de cuestiones políticas. Los españoles- todos, incluyendo los que dicen que no lo son- somos extremadamente cainitas. Es algo que, ignoro el motivo, forma parte de nuestra genética. Hasta los romanos se sorprendieron al ver que nos sacábamos las tiras de pellejo entre nosotros. Basta ver la actual situación en España, donde si ya no a estallado una nueva guerra civil es porque no nos interesa debido a la globalización y por cuestiones meramente económicas. Pero si eso dejara de importar al personal, y podría pasar en un momento dado, tardaríamos dos segundos en desempolvar la escopeta del abuelo y liarla parda. Y la culpa, jamás me cansaré de repetirlo, es de la asquerosa, repulsiva y podrida clase política que tenemos, que no dejan de hacer aflorar lo peor de nosotros y de reabrir heridas que debían estar cerradas hace décadas solo por meros fines partidistas para arañar cuatro votos. Una sola reflexión final y no vuelvo a hablar de este tema: ¿al día de hoy, en qué país de Europa se tacha al adversario político de fascista solo por pensar de otra forma? Ojo, ya ni se usa el término "rojo". Ahora, el enemigo, que no adversario, es fascista sea del partido que sea. Estamos exactamente igual que en 1936, atacando a degüello a todo el que no piense como nosotros, con un ambiente exacerbado al máximo y la mala leche ibera peligrosamente a flor de piel.

David dijo...

Bueno, la gente se insulta y se pega por ser de otro partido, pero afortunadamente nadie está matando por ello como en el 36, ni hay políticos que animen a violar monjas como Lerroux, ni empresarios mandando a sicarios a asesinar sindicalistas.

Y no sé que definición de fascista tienen los que últimamente no paran de usar ésa palabra. Para mí, fascistas ( con sus diferencias entre ellos ) eran Franco, Hitler, Mussolini, o Stalin.

Amo del castillo dijo...

No, ahora entran en las capillas e iglesias medio en pelotas insultando a la gente, mofándose de ellos o atacando día sí y día también al cristianismo, mientras que ponen el grito en el cielo cuando alguien habla mal del Islam. En cuanto al término fascista, solo es aplicable al que lo inventó: Mussolini. El problema es que hoy día la gente ya ni sabe lo que es un fascista, ideología que en realidad pasó a la historia hace mucho tiempo.

Un saludo

Mr. Gatsby dijo...

Bueno, Sr. Amo, hay que admitir que entrar en una iglesia berreando y medio en pelotas, es un salto civilizatorio considerable frente al antiguo método de prenderle fuego y fusilar a los parroquianos y al cura. Tampoco aspiremos a la utopía, jajaj. Coñas aparte, ya que ha sacado el tema, le contaré algo que me pasó no hace mucho. Una de esas cosas en las que de pronto eres consciente de manera instantánea de cómo han cambiado los tiempos, como si te dieran una bofetada en la cara. Mientras dibujo, cuando no estoy escuchando música, me pongo podcasts, conferencias, debates, cosas así. Un día me puse a ver un debate, emitido en TVE1 en 1998, sobre el franquismo y la transición, en el que participaban Gabriel Albiac y García-Trevijano, que en paz descanse. Vamos, ellos dos eran lo que me interesaba del debate. El primer motivo que me condujo al pasmo, fue que uno de los invitados, era un antiguo ministro de Franco, que cómo no, se dedicó a justificar/defender/quitarle hierro a la dictadura. Por supuesto, Albiac y otros le daban bastante cera, porque algunos de sus argumentos eran delirantes. Pero lo que me dejó pasmado, fue ver un debate civilizado entre intelectuales de todo el espectro político, nostálgicos del régimen incluidos, en la televisión pública, sin aspavientos ni gilipolleces. ¿Qué hubiera pasado hoy en día con un invitado así? Pues eso, ya lo sabemos todos... El segundo motivo de pasmo, fue cómo se dedicaban a preguntarle a jóvenes de la universidad, micro en mano, sus opiniones sobre Franco, la dictadura, todo eso. ¿Sabe que respondían los chavales de 19 o 20 años que salían? No sé, no me interesa mucho el tema, aquello pasó hace mucho, es historia, ya no me preocupa, ya hace mucho de todo aquello, etc...En 1998, mi estimado proveedor de conocimientos históricos. Haces lo mismo hoy en día, 20 años después, en la misma universidad, y te sale un concurso de imitadores de Largo Caballero y la Pasionaria.

O por poner otro ejemplo que tengo reciente. En una cadena generalista que paso de mencionar, no hace mucho, se dedicaron a emitir un monográfico sobre los exiliados, los represaliados, los muertos españoles en los campos de exterminio nazis, etc...Y yo, que tengo 31 años y ya es edad suficiente para contrastar tiempos pasados y presentes, reflexionando acerca de como esos contenidos, hace años, solamente los emitían en canales de historia o de cultura. Y ahora ahí lo tienes, en teles generalistas, en horario de máxima audiencia, y cómo no, con un tono tendencioso de pelotas, que tampoco verías -o no tanto- en un documental del antiguo Canal de Historia, de Odisea, de National Geographic o lo que sea. No sé, es como si aquí en España las leyes del Universo se hubieran vuelto locas, y a medida que pasan los años, en vez de alejarnos, cada vez estamos más cerca de 1975 o 1936. Por supuesto todos sabemos a qué se debe este proceso, pero ser consciente de ello a través de pequeños detalles de la vida cotidiana, no deja de ser algo deprimente...

En fin, mis saludos.


PD. Le paso un tuit que me ha hecho recordar, con unas risas, sus entradas condenando a las más profundas entrañas del infierno, a los perpetradores de "puestas en valor" de todo pelaje, jajajaj:

https://twitter.com/crpandemonium/status/1119690055780589572

Amo del castillo dijo...

Mire, ilustre ilustrador, hace 15 años en España Franco era ya una mera sombra, un espectro prácticamente sumido en las tinieblas del olvido del que ni siquiera los que vivieron en primera persona la guerra civil se acordaban ya. El Valle de los Caídos era un sitio turístico más como El Escorial o el alcázar de Toledo, y las preocupaciones de la gente se encaminaban hacia temas mucho más importantes como el paro endémico, la sanidad, etc. Pero hubo un momento en que un sujeto sin escrúpulos, cuyo nombre omito porque no hace falta mencionarlo siquiera, abrió las heridas casi cerradas solo con un fin: obtener réditos políticos. Y con las heridas abrió la Caja de Pandora. A partir de ese momento empezó el "todo vale", el insulto gratuito, el sectarismo, esa "libertad de expresión" tan de moda que solo se usa para insultar de la forma más despiadada, y el pretender un ajuste de cuentas con efectos retroactivos. Esto pinta muy mal porque el problema es que la sociedad se ha radicalizado de tal forma que da miedo, y las redes sociales y determinados canales televisivos son los primeros que incentivan la proliferación del odio, un odio que está enquistado de forma inquietante. Las familias dejan de reunirse o hablarse por la asquerosa política, las amistades de toda la vida se rompen porque fulano le vota a uno y mengano al otro. Se tolera lo intolerable, los políticos buscan problemas donde no los hay solo para justificarse, se pasan meses discutiendo chorradas que a nadie interesan mientras que los problemas de verdad son relegados al olvido. En fin, para qué hablar... Por desgracia, en la España actual es totalmente válido lo de "cualquier tiempo pasado fue mejor". Y, por favor, dejemos ya este tema porque se me calienta la boca y no quiero caer en lo mismo que pretendo vetar.

Respecto al artífice de la "puesta en valor" que menciona, pues el típico cantamañanas, un mindundi que solo busca llamar la atención a ver si obtiene su minuto de gloria y le encargan aunque sea la construcción de un urinario público estilo zen, que ahora se lleva mucho.

Un saludo

Antonio dijo...

Sr. del Castillo, suscribo enteramente su anterior comentario. Es cierto. Demasiada ignorancia histórica, demasiada manipulación política y demasiada estupidez. Un servidor, hace tiempo, intervino en un foro aparentemente serio (otros eran directamente caca) y las conversaciones en muchas ocasiones eran demenciales, de fanáticos futboleros y cargadas de ignorancia. Lo peor era que saltaba a la vista que por allí pululaba personal nada documentado y los argumentos eran un curso de falacias dialécticas. En resumen, no se sacaba nada en claro.

Utilizar ese desgraciado conflicto para rentabilidad política no es ético, ni moral, ni es historia recuperada, ni es educativo. Es basura y jugar a aprendices de brujos. Se olvida la regla de oro de esos: nunca invoques a nada que no puedas controlar. Unos tontos lo han hecho y con lo de la corrección política que nos ahoga, han conseguido un lodazal apestoso y sin sentido. Por ilustrar: a mi padre lo movilizaron forzoso con 18 tacos en el ejército nacionalista y las pasó negras. Fue herido en combate y le dieron algunas medallas que ni se molestó en lucir. Siguió movilizado hasta después de la IIGM en Cataluña donde aprendió catalán que dicen que estaba prohibido pero como que no es verdad. Algunos bobos, lo considerarían un soldado franquista, un sublevado, ahora sería un apestado, un fascista. Pero no, aquello fue para él traumático y rarísimamente hablaba de la guerra y pasaba absolutamente de la política. Es enfrentar la realidad a las pajas mentales de algunos.

Para fastidiarla bien, fue una guerra civil, una guerra cruel como todas y con muchas víctimas en ambos bandos. Este tema se debería tratar con mesura, con respeto, con educación, incluso con frialdad y con ecuanimidad, jamás como ahora en plan pelea de borrachos y sin inteligencia.

Antonio dijo...

Mr. Gatsby, sobre los "provisionales" hay bastantes publicaciones. Si quiere tener una idea general, le recomiendo el libro de Gabriel Cardona: El gigante descalzo (Ed. Aguilar, 2003). Allí, encontrará pasajes dedicados a ellos, en medio de la crónica de lo que era el Ejército Español en la era de Franco, lo que contribuye a contextualizar este grupo, que de provisionales, muchos se convirtieron en definitivos. Su carrera posterior, salvo excepciones, fue penosa.

Lo de recurrir a suboficiales y oficiales de complemento, no profesionales, transitorios, era práctica común en otros ejércitos. Tenían galones y estrellas mientras durase el conflicto, luego a casa. No estaban en el escalafón de profesionales. En España no ocurrió así y con la miseria de posguerra intentaron quedarse. Fue un lío fenomenal que acompañó al Ejército durante decenios porque sobraban mandos. En los años setenta conocí algunos, ya mayorcitos que seguían de tenientes o capitanes y en puestos sin mando de tropas.

Amo del castillo dijo...

Así son las cosas, Sr. Antonio. Y gran parte de culpa de toda esta avalancha de estulticia la tiene además la abyecta tiranía de lo políticamente correcto. Un ejemplo: hace ya bastantes años solía participar en un muy conocido foro de historia militar cuyo nombre omito. Un día, en un hilo abierto sobre Oskar Dirlewanger, alguien comentó que, en efecto, sería un psicópata de tomo y lomo pero que, indudablemente, también fue un hombre valiente tanto en cuento fue herido varias veces, recibió varias condecoraciones y se mamó tres guerras. Bueno, pues lo banearon ipso-facto. A ver, ¿qué tienen que ver las churras con las merinas? Hitler era evidentemente un ser perverso, pero muy pocos cabos ganaron una Cruz de Hierro de 1ª clase, y ni ser perverso implica ser cobarde, ni por haber sido valiente dejaría de ser perverso. Al final, por culpa de tanta corrección a ultranza se omiten, se ocultan o se tergiversan infinidad de datos. Así es como se reescribe la historia.

Un saludo y gracias por su comentario