domingo, 14 de enero de 2018

LA PESTE. Gazapos y curiosidades varios




Mis cervicales me odian. Es un odio profundo, atávico, visceral. Más que cervicales parecen cuñados. Y lo peor es que cuando el tiempo se pone en plan invernal, lo que no es frecuente en estos lares, se rebelan, les domina la ira y me declaran una guerra total. Así pues y ya que no estoy para temas enjundiosos, que el metamizol magnésico me sale ya por las orejas y que la llegada del hombre a Marte aún no ha tenido lugar, aprovecharé para comentar algunas cosas sobre esta serie televisiva de la que tanta propaganda llevan hecha y por la cosa de que la acción transcurre en la ciudad que me vio nacer y, posiblemente, me vea entregar la cuchara dentro de muchos años, espero. Además, hacía muchísimo tiempo que no dedicaba ninguna entrada a temas cinematográficos (por cierto que no sé dónde carajo han ido a parar todas las entradas que se publicaron sobre se tema), por lo que no vendrá mal dedicarle una a esta serie. Ojo, esto no será una crítica, porque para gustos colores. De hecho, las críticas cinematográficas siempre me han parecido absurdas, entre otras cosas porque serán buenas o malas en función de lo que los productores unten a los críticos de cine, esos ciudadanos que juzgarán con benevolencia o rigor extremo una película en función de la cuantía de la untada. No obstante, y si alguien me pregunta, le diré que me ha parecido enrevesada, demasiado oscura, con un sonido pésimo y, aparte de eso, no he logrado enterarme de qué carajo va la cosa ni siquiera cuando acaba.

Pero de lo que hablaremos será de los curiosos gazapos que he visto en la serie que, en teoría, esta cuidada al máximo en lo tocante al rigor histórico, así que nos vendrán de muerte para chinchar al cuñado que, seguramente, ya se ha bajado todos los capítulos y pretenda largarnos una filípica acerca de las bondades del producto. Veamos pues...

Gazapo 1. Dan las distancias en metros en vez de en varas, pasos, etc. No deja de ser curioso que en los doblajes de las pelis anglosajonas respeten su sistema de medidas hablando de millas, pies, pulgadas, galones o libras y que en una película española rodada en español digan en pleno siglo XVI que tal cosa está a 200 metros en vez de a 142 pasos.

Gazapo 2. Sale mucha gente rezando, pero en español. En aquella época se rezaba en latín y, de hecho, las oraciones se aprendían en latín, y la misa por supuesto se decía también en ese idioma tan cristiano. Hasta un ciudadano analfabeto rezaba el padrenuestro en latín porque, simplemente, no existía en otras lenguas, y se rezaba igual en España o en Moscú.

Gazapo 3. Mencionan que las casas de lenocinio estaban regidas por la Iglesia. No sé de dónde habrán sacado ese dato, pero es absurdo. Intuyo que lo habrán deducido, erróneamente, por el hecho de que el cabildo catedralicio alquiló varias dependencias del antiguo Patio de los Olmos, anejo a la catedral, para negocios particulares cuando el edificio del ayuntamiento fue terminado. Al abandonar el concejo hispalense las dependencias que ocupaban en dicho recinto este quedó solo como alojamiento para clérigos de paso y locales comerciales precisamente para despejar de mercaderes las gradas que en esta serie aparecen llenas de tratantes. Si en alguno de dichos locales había un putiferio no quiere decir que fuese gestionado por la Iglesia que, de hecho, acabó demoliendo el patio de marras precisamente porque se había convertido en un nido de antros para timbas, tahúres, jugadores de ventaja, robacapas y, por supuesto, putas a mansalva.

Gazapo 4. Los personajes se hablan entre ellos de usted, forma abreviada del vuesa merced que se usaba en aquella época y que luego degeneró en vuecé para, finalmente, acabar como usted, muy posterior a la época que nos ocupa. En el siglo XVI la gente se trataba de vos salvo familiares y allegados muy íntimos y a veces ni eso.

Gazapo 5. Los pozos de nieve. Vean la imagen, en la que el protagonista, Mateo Núñez, comparte condumio con el padre Celso de Guevara que le ofrece vino que mantiene fresquito en una cubitera. Le dice que es nieve de la Sierra Norte, y que han descubierto que se conserva bien en algunos pozos. Anda un poco atrasado el padre Celso ya que los pozos de nieve los usaban los romanos, y en España eran empleados por los moros desde siempre.

Gazapo 6. ¿Recuerdan aquella escena de "El silencio de los corderos", cuando van a estudiar el cadáver de una de las víctimas del malvado desollador? Los presentes se untan en el bigote una substancia para tapar el hedor del cadáver en descomposición. Bueno, pues aquí hacen lo mismo cuando van a hacer la autopsia a un muerto. No sé de dónde habrán sacado eso de untarse potingues aromáticos, la verdad. Aparte de que en aquella época diseccionar a un cadáver era la mejor forma de acabar procesado, el término autopsia no existía, como tampoco disección o disecar. Estas historias en plan CSI renacentista no cuadran mucho, la verdad.

Gazapo 7. Teresa Pinelo, personaje que aparece como pintora y viuda de un sedero que firma los cuadros con el nombre de su padre, un tal Francisco Pinelo, porque las féminas lo tenían chungo para vender arte en aquella época. Que yo sepa, y si estoy equivocado que me corrijan, el único Pinelo dedicado a la pintura fue José Pinello Llull (1861-1922). En los "Anales Eclesiásticos y Seculares de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Sevilla" de Ortiz de Zúñiga de 1796 solo aparece una Teresa Pinelo, en la que es mencionada únicamente como querida de don Per Afán de Ribera, muerto en Nápoles el 2 de abril de 1572 siendo virrey. Esta mujer, a la que trata como "doncella noble", dio un hijo espurio a don Per Afán con el nombre de Juan de Ribera que, metido a clérigo conforme era habitual en los bastardos de la nobleza, llegó a arzobispo de Valencia y a ostentar el patriarcado de Antioquía. Los Pinelo fueron una familia de comerciantes de origen genovés asentada en Sevilla cuya cabeza visible fue Francisco Pinelo (¿? -1509) que desempeñó el cargo de factor de la Casa de Contratación, pero pintar parece ser que pintaba poco. Estuvo casado con María de la Torre y de cuyo matrimonio nacieron dos hijos: Jerónimo y Pedro. Así pues, no sé de dónde habrá salido esta Teresa salvo que sea un personaje de ficción y lo hayan querido hacer pasar como histórico para cubrir la cuota feminista obligatoria.

Gazapo 8: Los efectos virtuales son bastante buenos, las cosas como son. Sin embargo, cometen unos errores absurdos en lo tocante a proporciones o perspectivas. El más flagrante es este de la foto, que ofrece una panorámica de Sevilla cuando el protagonista, Mateo Núñez, llega desde Toledo. Bueno, el fallo radica en que esa perspectiva solo es posible si se llega desde Huelva, o sea, desde el oeste. Sevilla está en un inmenso llano dominado por el Aljarafe, a poniente de la ciudad, y es por eso por lo que todos los grabados renacentistas de la misma están tomados desde esa comarca, precisamente porque es desde donde se disfruta de una vista panorámica de la urbe. Por cierto que este error es habitual, porque ya se vio en aquella serie sobre Teresa de Ávila que protagonizó Concha Velasco en 1984. Un viajero que llegase desde el norte avistaría Sevilla desde el nivel de la ciudad, y podría acceder a ella por la Puerta de Carmona, la Puerta de Córdoba o la Puerta de la Macarena dependiendo de la parte de la ciudad donde se quisiera dirigir. En aquellos tiempos, el camino desde Córdoba a Sevilla se hacía por la margen derecha del Guadalquivir, pasando por Palma del Río, Lora del Río, Alcalá del Río y La Algaba.

Gazapo 9. Con esta humillarán a sus cuñados hasta límites inhumanos. La imagen que vemos corresponde a la Puerta del Arenal, por donde el protagonista entra a la ciudad tras cruzar el río en barca. Bien, al fondo a la derecha se vislumbra la esbelta silueta de la Giralda y un templo que hemos señalado con una flecha. Se trata de la iglesia del Salvador, que fue construida sobre los cimientos de la antigua mezquita de Ibn Adabbas, la cual fue sacralizada y reformada para su uso como templo cristiano tras la reconquista de la ciudad a manos de Fernando III en 1248. Debido a su mal estado (el edificio original databa nada menos que de 830) fue derribado en 1671 para construir en su lugar el templo de estilo barroco cuyas obras duraron desde 1679 a 1712. En fin, esa iglesia no pinta nada ahí.


Gazapo 10. El protagonista, ya dentro de la ciudad, se ve ante la majestuosa sede hispalense tal como vemos en el fotograma. Bien, esa panorámica es la que se ve cuando se llega desde la calle Mateos Gago, y para orientarnos mejor tenemos marcada con la flecha la Capilla Real. Pero la cosa es que precisamente delante de esa fachada era donde estaba el Patio de los Olmos, por lo que para verla era imprescindible acceder al mismo, lo que se hacía desde una puerta situada junto a la Giralda, a la derecha de la imagen, o bien por otra junto a la Capilla Real, a la izquierda. En esta entrada pueden vuecedes enterarse de más entresijos sobre este recinto tan peculiar que se encontraba donde actualmente está la plaza de la Virgen de los Reyes. Unos transeúntes situados donde aparecen los personajes de la imagen solo verían un alto muro y la catedral asomando por detrás del mismo.


Gazapo 11. El saturnismo del probo impresor. El sujeto de la imagen, impresor de oficio, hace una breve aparición tosiendo como un tísico en estado terminal. El protagonista, que es asaz observador, afirma que se debe al plomo, que es venenoso, en referencia a los tipos de imprenta que usa en su oficio. Veamos, la manipulación del plomo no tiene ningún efecto nocivo si no entra en el cuerpo pero, en fin, aceptemos que el impresor es un guarro que no se lavaba las manos tras manejar los tipos y luego se rechupeteaba los dedos. Pero la cosa es que, entre la extensa sintomatología del saturnismo, no aparece la tos que no abandona a este hombre. Los que son apreciables a simple vista, o sea, los que se manifiestan exteriormente aparte de que por dentro esté en las últimas, son vómitos, vértigos, letargo, ataxia (descoordinación en los movimientos) y dolores abdominales, pero nada de toses. Igual es que estaba acatarrado y el protagonista se confundió, quién sabe...


Gazapo 12. Este fotograma nos ofrece una interesante vista del aspecto de la Torre del Oro cuando era una albarrana que cerraba el paso al arenal mediante una coracha que la unía a la Torre de la Plata, que vemos a la izquierda de la imagen. En realidad, aquí tenemos más que un gazapo un error en las proporciones. La entrada a la torre, como ya se explicó en su día, es la misma por la que se accedía a ella a través del adarve de la coracha, que correspondía aproximadamente a la altura que marca la flecha o quizás incluso más abajo. Puede que el error se deba a un detalle, y es el desconocimiento de que hay una planta baja que fue macizada a raíz del terremoto de Lisboa para reforzar su estructura, que quedó bastante dañada hasta el extremo de plantearse su derribo. En todo caso, lo cierto es que la torre era al menos 4 o 5 metros más alta de lo que vemos en esa foto. Por lo demás, la recreación está bastante lograda, y han tenido en cuenta que el tercer cuerpo, que no vemos en la foto, fue añadido en el siglo XVIII, precisamente tras las obras de consolidación efectuadas a raíz del puñetero terremoto. En cuanto a la Torre de la Plata, es más estrecha en relación a su hermana mayor, pero bueno, tampoco es plan de cogérsela con un papel de fumar.


Gazapo 13. Ahí tenemos una recreación del castillo de Triana, en aquella época denominado también como castillo de San Jorge y sede del Santo Oficio hispalense. La flecha roja marca el puente de barcas que unía Sevilla con el arrabal trianero hasta que se construyó el puente de Isabel II entre 1845 y 1852. Sin embargo, la flecha azul marca unos arcos que serían los Caños de Carmona, el antiguo acueducto romano que traía agua desde la fuente de Santa Lucía, en Alcalá de Guadaría. Este acueducto entraba en la población por la Puerta de Carmona, situada al este, o sea, justamente al fondo de la imagen, que correspondería a la zona del Alcor. Aparte de eso, el castillo debería aparecer enlucido y encalado, y no con el mampuesto a la vista. Como eso ya se explicó años ha no es plan de repetirlo, pero esa imagen de los castillos de piedra vista es simplemente a consecuencia de que casi todos han llegado a nuestros días con los enlucidos prácticamente desaparecidos. Por cierto, en esta toma han omitido la cúpula de la iglesia del Salvador que comentamos antes.


Gazapo 14. Este es glorioso. Es una continuación de la toma anterior que va recorriendo el castillo. Pero al final del mismo, ¿qué nos encontramos? Nada menos que con la torre de Don Fadrique, que no sé para qué leches la han trasplantado desde su ubicación en el jardín del convento de Santa Clara, dentro de la ciudad. De esta emblemática torre ya se habló largo y tendido en su día, así que los que la desconozcan o quieran saber su situación dentro de Sevilla sírvanse pinchar aquí. La verdad, no entiendo el motivo de cargarse una recreación tan bien hecha con algo que da tanto cante.

Gazapo 15. Esta escena nos muestran las fosas comunes en las que van enterrando a las víctimas de la peste. Por la posición del castillo de Triana, que vemos al fondo, después del río, se desarrollaría aproximadamente en lo que hoy es la zona de La Barqueta, al final de la calle Torneo. En aquella época, los que palmaban a consecuencia de estas epidemias los mandaban al Prado de San Sebastián, un extenso ejido situado al este, lejos del río. Enterrar gente en esa zona, que todos los años se anegaba por las crecidas del Guadalquivir, sería la mejor forma de desenterrarlos con las consecuencias de tipo sanitario que tendría ya que las aguas entraban en la población con bastante facilidad. En esta entrada se explicó ese tema en su día. 


Gazapo 16. Este es fastuoso. Ahí vemos a un probo matasanos deambulando por un hospital lleno de apestados con la jeta cubierta con la típica máscara con forma de cabeza de pájaro que se usaba pensando que protegía contra la enfermedad. Pero lo bueno no es la máscara, que es correcta, sino el sombrero de tres picos con que se cubre. Aunque la calidad de la imagen pueda hacer pensar a alguno que no es así, puedo asegurar que es un sombrero de tres picos. Qué despiste, ¿no?


Añadir leyenda
Gazapo 17. La teja. Es el sombrero que llevan esos dos curas. La teja era un derivado del capelo romano al que se curvaban un poco las alas por los lados. En el siglo XIX dichas curvaturas eran tan exageradas que les daba el aspecto de una teja, de ahí el nombre. Ese tipo de sombrero no se empezó a usar por los curas rasos hasta el siglo XVII, y se mantuvo hasta no hace muchos años. Recuerdo verlo puesto a algunos curas ya mayores cuando era un mozalbete pero, en todo caso, en el siglo XVI aún no estaban de moda. 


Gazapo 18. Aquí también se nos adelantan en el tiempo unos añitos de nada con ese fabuloso espejo estilo barroco que aún estaba por nacer. Surgido en Italia a principios del siglo XVII, no tardó mucho en llegar a España, donde alcanzó un esplendor magnificente. Pero, en este caso, la mentada magnificencia estaba por llegar.


Gazapo 19. Sí, ya sabemos que las llaves de chispa surgieron en el último cuarto del siglo XVI (la acción transcurre en 1597), pero si el mismísimo césar Carlos, amante apasionado de las armas al que proveían los mejores armeros de España, Alemania e Italia seguía usando pistolas con llave de rueda, dudo mucho que un Veinticuatro del cabildo hispalense ya tuviera una de chispa. De hecho, la proliferación ese tipo de armas no empezó hasta un tanto avanzado el siglo XVII con las llaves de patilla.


Gazapo 20. En el auto de fe vemos a los cuatro malditos herejes a punto de ser condenados a formar parte de una barbacoa. Eran relajados, o sea, entregados al brazo secular ya que la Iglesia no podía condenar a muerte a nadie. Como vemos, van vestidos con unos sambenitos y sus respectivas corozas, que son esos cucuruchos que llevan sobre la cabeza, todo ello de un color gris oscuro. En este caso, en realidad los sambenitos eran negros con llamas y demonios pintados en rojo, a modo de amable recordatorio de lo que les esperaba en el Más Allá tras partir convertidos en torreznos del Más Acá. En cuanto a las corozas, iban pintadas de rojo. 


Gazapo 21. El probo ciudadano que vemos depositando una moneda sobre el pecho del aspirante a difunto le dice: "Para el barquero, buen viaje", costumbre que como sabemos era propia de los paganos romanos, que ponían una moneda en la boca del difunto, cuando ya había palmado, para pagarle a Caronte por cruzar la Laguna Estigia. Qué gazapo más chorra, ¿no?



Curiosidad 1. Esta secuencia está rodada en el pasillo inferior del anfiteatro de Itálica, de donde parten las escaleras que conducen a la IMA CAVEA, o sea, la situada en el nivel más bajo y reservada a los patricios y caballeros. El protagonista ha accedido a ella directamente desde la arena, y frente a él se ve uno de los accesos al graderío superior. Todas las escenas que aparecen a continuación están rodadas en el anfiteatro, así como en el túnel que conduce a la FOSSA BESTIARIA del mismo.


Curiosidad 2. Esta también les vendrá de muerte por si al cuñado aún no se le han atragantado las almendritas con que acompaña al whisky. Lo que ven no es de Sevilla, sino la alcazaba de Alcalá de Guadaíra. Esa escalera de madera es falsa o, más bien, un recurso para forrar la que hicieron nueva cuando restauraron el recinto hace pocos años y que es un adefesio de hormigón que entona con el resto del edificio tanto como a un santo dos pistolas. La puerta por donde está entrando el soldado es precisamente la que da acceso a esa escalera, la cual comunica con el adarve.


Curiosidad 3. Y ahí tenemos una de las puertas de la muralla de Sevilla que, en realidad, pertenece al Alcázar de la Puerta de Sevilla, en Carmona. Es una puerta con pasillo de acceso directo de la antigua fortaleza árabe que defendía el acceso de la zona baja de la población, por lo que también es conocida como Alcázar de Abajo.


Curiosidad 4. Aquí tenemos la consumación del auto de fe con la cremación de los malditos herejes, que han situado en el Patio de los Silos del alcázar de Alcalá de Guadaíra. El caserío urbano que se ve tras las murallas es un efecto virtual ya que tras las mismas solo se verían los enormes eucaliptos que hay en lo que antaño fue la villa medieval, terreno que hoy solo está ocupado por la iglesia de Ntra. Señora del Águila. Como ya explicamos en su día, el quemadero del Santo Oficio estaba situado a extramuros, justo donde se encuentra actualmente la majestuosa estatua de nuestro héroe nacional, Rodrigo Díaz, que en su día donó Doña Margaret Huntington a la ciudad a raíz de la Exposición Iberoamericana de 1929.


Curiosidad 5. En algunas escenas se ve a uno de los personajes deambulando por un foso que, intuyo, debe querer representar lo que según la leyenda se conocía como la Cava, que sería el foso del castillo de Triana, convertido en nido de tugurios y gente de mal vivir. No obstante, hay diversas teorías sobre el tema de la Cava si bien ahora no vienen a colación. En todo caso, sea o no la dichosa Cava, para rodar esas escenas han recurrido al foso del Alcázar del Rey don Pedro de Carmona

Bueno, si con esta serie de gazapos y curiosidades curiosas no logran que sus aborrecidos cuñados se corten las venas longitudinalmente, recurran a la escopeta del abuelo y les endilgan una posta lobera en la caja del pecho y aquí paz y después gloria, amén de los amenes.

Es tiempo de merendar y de ponerme la manta eléctrica en el maldito cogote, a ver si estas malvadas dejan de soliviantarse y las adormezco.

Hale, he dicho

30 comentarios:

Arropiero dijo...

Estimado Amo del Castillo:
He de decirle que coincido plenamente en sus apreciaciones sobre la realización de la serie: pésimo sonido (algo habitual por otra parte en el cine español), trama enrevesada sin motivo y oscura al máximo.
En el tema de la luz o nos pasamos o no llegamos. En la serie sobre la reina Católica el derroche de vatios fue arrollador y parecía aquello la "Calle del Infierno", aparte de que el armamento parecía sacado de un saldo de una tienda de souvenirs de Toledo.
En esta la oscuridad es tal que a veces se hace imposible distinguir la escena.
De todas formas hay que reconocerle un evidente interés en recrear la época y salvo en los gazapos que usted tan amablemente ha señalado, está razonablemente conseguido.
Esta es una de las pocas cosas que envidio de los britanos, su habilidad para las series históricas.
Gracias por sus entretenidas a la par que instructivas entradas.

Amo del castillo dijo...

Ciertamente. Sr. Arropiero, y a pesar de mi indisimulada anglofobia, debo reconocer que sus películas históricas son fabulosas. Si le digo la verdad, no soy de series. Esta la vi porque está ambientada en Sevilla, nada más, y me ha resultado bastante decepcionante porque, aparte de lo dicho y como siempre, echan mano a una serie de tópicos recurrentes en el cine español en los que no pueden faltar el feminismo, la homosexualidad y el toque contra la Iglesia. La que menciona sobre la católica reina pasé de verla cuando vi un trailer en el que ella dice en plan heroico que "quería ser esposa y madre antes que reina", lo cual, en boca de una mujer que provocó una guerra civil para ascender al trono, no me cuadraba mucho. El remate fue cuando apareció el que hacía de católico monarca con una tupida barba, pantalones de cuero y botas de motero en plan macho-man. En fin, el tema cinematográfico no lo llevamos bien, para que mentir.

Un saludo y gracias por su comentario

Anónimo dijo...

buenas noches amo, no pierda usted el tiempo con el "arte" audiovisual patrio. Se ha quedado entre malo y peor,casi prefiero un maraton de cine zulu.
Las series ambientadas en la España de antaño adolecen todas ( o casi todas ) de una falta de rigor historico apabullante y si lo mezclamos con el imbecilismo predominante salen los bodrios que salen (Alatriste es una excepcion ).
Un saludo.

Bonolux dijo...

Dentro de lo que cabe, Señor Amo, han sido pecadillos sin importancia si los comparamos con la descacharrante idea en la serie "Los Demonios de Davinci" de vestir a la guardia de Florencia, en pleno Renacimiento, con TRICORNIO Y CAPOTE DE LA GUARDIA CIVIL. Si no la conoce, dele usted un vistazo, dele...

Amo del castillo dijo...

Bueno, Sr. Julio, no es que pretenda con este tipo de entradas corregir los defectos del cine hispano porque eso es una mera utopía pero, al menos, sirven para que el personal no de por bueno a pie juntillas todo lo que le pongan por delante. Respecto a Alatriste, colijo que fue una desaprovechadísima ocasión para crear una saga de varias películas ya que lo que hicieron fue comprimir en una cosas sueltas de las cinco novelas publicadas. El resultado fue un marasmo de situaciones sin relación entre unas y otras. Y la batallita final, que podría haber dado mucho juego a base de edición digital, dejó Rocroi convertida en una escaramuza entre un tercio reducido a la mínima expresión, solitario en mitad del campo contra unos cuantos gabachos. Mal que me pese reconocerlo, esa misma escena la cogen los yankees y flipamos en colores.

Un saludo

Amo del castillo dijo...

Como digo, Sr. Bonolux, no soy de series. Esa que menciona la desconozco pero, en fin, ya sabemos que los guionistas y directores no dudan en recurrir a su "creatividad" para perpetrar sus bodrios. En todo caso, a ver si la localizo en alguna parte y le hecho un vistazo para usarla como emético en caso de indigestión.

Un saludo

Devotio iberica dijo...

Tengo una duda sobre lo de las mismas en latín y no en castellano. Pues leí qué a principios del siglo XVII escribia un alarmado obispo catalán (creo que de Vic) que el pueblo prefería oír misa en latín o castellano aunque no los entendiera.
Por lo que asumí que se usaban las lenguas vernáculas en misa o al menos parte de ella.(lo leí tal vez en los mitos de la historia de España de Cortázar, perdón por la mejorable memoria).

Amo del castillo dijo...

Desconozco lo que comenta acerca del alarmado prelado, pero las misas eran obligatoriamente en latín y de espaldas a los fieles hasta que en 1965 y a raíz del Concilio Vaticano II se permitió celebrarlas tal como vemos hoy día. No obstante, quiero recordar que el anterior pontífice Benedicto XVI permitió, si los fieles así lo preferían, el antiguo rito en latín.

Un saludo

Cidi Ahmete dijo...

Joder Amo, no me ha dado tiempo vuesa merced a descacharrarme de la serie.
La descargué ayer noche,pues me niego a dar un duro más a Timofónica (ya me robó mucho en mis años mozos y no hablemos del regalo del puto Ansar).
Y este mediodía me iba a poner a ella. Ahora no se si dedicarle mis escasas horas frente a la caja tonta o descargar otra serie o re-ver algún capítulo del Doctor Who (Dios fulmine al puto Nelson).

dani dijo...

No sabía que los muros de los castillos se enlucían. ¿Tiene alguna foto o algún dibujo para ver como se "verían"?

Yo si soy de series, pero extranjeras, no me gustan las españolas. Tengo pendiente de ver "Carlos, Rey emperador" y es que se me atragantan tanto las licencias poéticas que me cuesta.........

Amo del castillo dijo...

Échele un vistazo, Sr. Cidi, así podrá juzgar con conocimiento de causa y, al menos, ya sabe lo que se va a encontrar. En todo caso, si le gustan las series policíacas vi no hace mucho esa de "Profesor T." que, la verdad, me resultó entretenida, y eso que es belga...¿o era holandesa? Bueno, sea de donde sea a mí me gustó. De hecho, es la única serie que he visto completa en los últimos 25 años

Un saludo

Amo del castillo dijo...

En su día dediqué varias entradas sobre reconstrucciones virtuales que, tal como pasó con las del cine histórico, han desaparecido misteriosamente. No obstante, en esta entrada que se dedicó a los muros diafragma usé como imagen de cabecera la del castillo de Setefilla:

http://amodelcastillo.blogspot.com.es/2015/03/partes-del-castillo-muros-diafragma.html

Un saludo

Alberto dijo...

Magnifica entrada, muy interesante. Soy de Sevilla y me encanta conocer todo lo que pueda sobre las historia de esta ciudad. Solo queria comentarle, con respecto al gazapo no. 13, que quizas los arcos que se ven en la imagen no sean los Caños de Carmona, sino las Reales Atarazanas. Puede ser?

Amo del castillo dijo...

Muy agradecido vos quedo por el elogio, Sr. Alberto. Respecto a su observación, las Atarazanas están, como vuecé bien sabe, justo al lado del Postigo del Aceite. Le recuerdo esto para que tenga en cuenta esa referencia. Ahora mire la foto y observe que justo debajo de la Giralda se ve la recreación de la Puerta del Arenal o quizás del Postigo del Carbón, situados en lo que hoy son las calles García de Vinuesa y Santander respectivamente, por lo que las Atarazanas deberían estar situadas a la izquierda de dicha puerta. Parte del edificio original fue demolido en 1641 para construir el Hospital de la Caridad, restando actualmente solo siete naves que son las que albergó la maestranza de artillería hasta que se hicieron las obras a raíz de la Expo.

En todo caso, y si la intención del que ha hecho la edición digital era representar las Atarazanas, se ha equivocado al situarlas.Por la perspectiva que ofrece esa imagen, donde están los arcos debería estar la coracha que unía las torres del Oro y la Plata.

Y ya que es paisano y le interesa la historia de nuestra milenaria urbe, posiblemente le resulten entretenidas esta serie de entradas que se han dedicado a curiosidades sobre Sevilla:

http://amodelcastillo.blogspot.com.es/search/label/Temas%20sevillanos

Un saludo y gracias por su comentario

José Carlos dijo...

¿Me daría permiso para compartir esta brillante entrada de su blog?
Soy sevillano y también ando un poco escamado con esta serie.
Enhorabuena y gracias.

Amo del castillo dijo...

Comparta, comparta sin problema.

Un saludo y gracias por su interés

Alberto dijo...

Si la puerta que se representa bajo la Giralda es la del Arenal, en la calle Garcia de Vinuesa, entonces las Atarazanas estarian bien colocadas, no? Ya que las mismas quedan a la derecha de la puerta del Arenal si las miramos desde el antiguo Castillo de San Jorge. Si la puerta que se observa fuera la del Carbon, entonces si' que estarian mal. Pero parece logico que sea la del Arenal, ya que queda ma's cerca de la imagen que la Giralda. No se', queda demasiado lejos para apreciarlo bien.

Muy interesante el enlace que ha enviado. Muchas gracias !!

Amo del castillo dijo...

Cierto. Me he despistado y he puesto lo que no es. A ver, la que aparece en la foto sería el Postigo del Carbón. La puerta siguiente hacia la izquierda sería el Postigo del Aceite, con las Atarazanas junto al mismo, y a continuación la del Arenal. En resumen, las Atarazanas estarían entre ambos postigos y a la derecha de la puerta que aparece en la foto.

La del Arenal y el Postigo del Aceite quedarían tapados por la torre del castillo, pero conforme a la perspectiva que vemos en la foto los arcos esos quedan muy alejados de la puerta, mientras que si fuese el Postigo del Aceite las Atarazanas estarían pegadas a la muralla con esa puerta justo a la izquierda, y el edificio llegaría hasta el Postigo del Carbón.

Resumiendo:la perspectiva de izquierda a derecha si mirásemos desde la calle Betis sería: Puerta del Arenal, Postigo del Aceite, Atarazanas y Postigo del Carbón. Junto al mismo estaría la Torre de la Plata.

Un saludo y disculpe el lapsus

Antonio Romero Zafra dijo...

Buena entrada, aunque la serie es buena para el nivel de producción española no deja de tener gazapos y errores (como bien ha expuesto) y cinematográficamente hablando cae en los tópicos del cine español (absurdos para la mentalidad de esa época), es demasiado oscura y tiene un hilo conductor y desenlace un tanto desconcertante (un problema del director en todas sus producciones)

Respecto a lo que ha expuesto, estoy de acuerdo con el comentario anterior sobre las atarazanas aunque puede que tenga usted razón en que las proporciones no son las exactas... Pero no creo que sean los caños de Carmona

En relación a la mancebía creo que el director o guionista ha cometido un error (quizás intencionado) de confundir el cabildo civil con el cabildo catedral. Desde 1553 las ordenanzas del concejo de Sevilla recogían la Administración y regulación de la prostitución sevillana por el órgano regidor local y las emplazaba en el compás de la laguna donde existían casas municipales para ello (aunque probablemente ya se venía haciendo desde antes ahora se normativiza)
Podría excusarse el guionista o el director diciendo que en Salamanca efectivamente sí dependía del cabildo catedral (y de hecho había una procesión en pascua que era el regreso de las putas a la ciudad de su "retiro cuaresmal"), pero si quieres hacer una serie sobre Sevilla hay que documentarse un poco...

De todas formas, para mi el error más llamativo y extraño porque no entiendo que han querido representar exactamente es la figura de Celso de Guevara... Al inicio pensé que sería el cardenal de Sevilla (basado en Fernando niño de Guevara) por su birrete carmesí y su físico que recuerda al famoso cuadro del greco
Pero después vi que, al tener oficinas en el castillo de San Jorge y ocuparse de los asuntos del santo oficio, se trataría del Inquisidor General de Sevilla.. Y ya no cuadraba su vestimenta y autoridad
Pero lo más extraño fue cuando en el auto de fe (que debía ser o en el convento de San Pablo o en la plaza de San Francisco) aparece totalmente revestido de prelado con mitra y capa pluvial, en tiempo pascual (blanco) pero a la vez dando un sermón al pueblo tal y como haría un inquisidor en dicho proceso...
Realmente lo único que se me ocurre es que tal cúmulo de errores solo tenga el objetivo de empozoñar a la iglesia desde un presentismo estúpido que no puede aceptar la normalidad que era para la mentalidad del momento su posición principal en la realidad del antiguo régimen y por ello recurre a tales desvaríos

Agradezco su publicación ya que como tutulado en historia que soy es gratificante que haya gente que se de cuenta que al final "no es todo oro lo que reluce"
Un saludo

Amo del castillo dijo...

A su detallada exposición respecto al auto de fe habría que añadir incluso la sentencia a muerte que proclama un clérigo, cuando la Iglesia lo que hacía era entregar los reos al brazo secular para su ejecución, y a estos no se les da siquiera la opción de redimirse para ser agarrotados antes de meter fuego a la pira. En fin, aparte de la pésima documentación histórica caen en los tópicos de siempre y que son de obligado cumplimiento en el cine actual: la referencia feminista en una época en que las mujeres, no es que aceptasen resignadas sus roles, es que no concebían otros; la mención a la homosexualidad aunque no venga a cuento y, por supuesto, poner a caldo a la Iglesia como sea.

Por cierto, Niño de Guevara también era inquisidor general además de arzobispo de la sede hispalense. En este caso ambos rangos convergían en la misma persona. Otra cosa es lo que hayan querido hacer con el personaje de la serie, si cardenal, inquisidor o pseudo comisario policial.

Un saludo y gracias por su aportación

nathan hale smith patton dijo...

sr del castillo que opina de la correccion politica en series historicas?
https://www.taringa.net/posts/noticias/20113771/Polemica-en-serie-Troya-fall-of-city-Aquiles-es-negro.html

Amo del castillo dijo...

Sr. Nathan, la corrección política me parece una soplapollez monumental ya sea en las series televisivas o en la vida cotidiana. Fíjese si es una imbecilidad que la inventaron los políticos y sus apesebrados, todos ellos víctimas del Síndrome de NUC, la Neurona Única Calcificada. Eso de evitar la palabra "negro" para denominar a un negro, o decir "sujeto de etnia gitana" en vez de "gitano" es propio de inopes mentales con más complejos que Eva cuando la echaron del Paraíso. De hecho, ahora te endosan un negro aunque no tenga nada que ver con la historia que se cuenta, como en una reciente película sobre el rey Arturo si mal no recuerdo, que quité en cuanto apareció uno de estos ciudadanos melaninos. ¿Qué leches pinta un negro en la mítica Albión artúrica, cuando ni siquiera se sabía que existían otras razas? Sin embargo, a nadie se le ocurre hacer una película sobre Shaka interpretado por un actor blanco porque sería igual de cachondeable, pero en este caso nadie se privaría de tachar de memez poner a un blanco haciendo de negro.

La estulticia y la paranoia con este tema llega a límites grotescos, como ocurrió en Sevilla cuando sustituyeron la Avenida de la Raza por la Avenida de las Razas, o sea, la pusieron en plural. Esa avenida se creó a raíz de la Exposición Iberoamericana de 1929 en el llamado Ensanche Sur, zona que acogía varios pabellones y multitud de monumentos hoy todos desaparecidos gracias a la incuria de los políticos. Obviamente, eso de "la Raza" era en referencia a la raza hispana, a la Hispanidad que daba acogida el fastuoso evento. Bien, pues a un cretino pseudo-progre del ayuntamiento se le ocurrió que hacer mención a una sola raza era de racistas, así que llegaron a la conclusión de que la avenida esa tenía que estar dedicada a todas las razas para no poder ser tachados de nazis xenófobos y racistas. Por ese motivo, todas las empresas radicadas en dicho lugar tuvieron que cambiar membretes, domicilios fiscales y sociales, domiciliaciones, etc. con el gasto y la molestia que supone, y todo porque un gilipollas se levantó un buen día en plan paladín de la hermandad entre humanos.

En fin, queda clara mi postura al respecto, ¿no? Por cierto que, si mal no recuerdo, en el Hamlet que hizo Kenneth Branagh en 1996 también sale un negro, muy propio en un relato medieval ambientado en Dinamarca.

alfonsodf dijo...

Para mí es simplemente una serie entretenida, bastante por encima de la media de otros bodrios de producción nacional, sólo le pido que me haga pasar el rato, no exactitud histórica. El autor se ha limitado a llevar su exitosa "La isla mínima" al siglo XVI en formato serie.

No puede escapar de los tópicos del progrerío patrio, pero es lo que hay, si no cuelan por alguna parte referencias a la hipocresía de la iglesia católica, homosexuales reprimidos por doquier y una mujer emancipada dando un anacrónico discurso feminista, no sería una producción española.

Respecto al sonido, es cierto que es sucio y confuso, pero creo que es lo que pretende, reflejar realismo, transportarte a la situación de una calle saturada y ruidosa, o al eco que se produce en una habitación de un antiguo caserón con techos altísimos.

La fotografía hasta cierto punto me gusta, está realizada con luz natural, y eso tiene mérito, de nuevo, con esas imágenes oscuras, iluminadas sólo por unas pocas velas, pretende transportarte a lo que era la vida real en esa época. En las escenas exteriores diurnas ha echado mano de los mismos efectos digitales que empleó en "La isla mínima", una imagen en clave alta, casi quemada, con colores muy "gastados", es una estética que me llamó la atención la primera vez que la vi, pero que ya me empieza a aburrir, la he visto en otras películas actuales, supongo que será un efecto estándar de las cámaras digitales o los programas de postproceso de moda.

Amo del castillo dijo...

Es que con un sonido sucio y confuso ya me dirá cómo leches se entera uno de lo que pasa. A mi no me gustó nada, y no ya por los errores y anacronismos mencionados, aparte de los tópicos de obligado cumplimiento, sino simplemente porque me ha resultado lenta, aburrida, con multitud de personajes que no pintan nada en la trama y, encima, cuando acaba ni te enteras a santo de qué aparecía tanto empalado. De hecho, "La Isla Mínima" tiene un final igual de plasta y parece que pretenden que la trama se desvíe hacia el oscuro pasado del policía franquista en vez de a los crímenes que investigan. En resumen, no la recomendaría ni a un cuñado.

Un saludo

medyr dijo...

Buenas

Sobre la oscuridad de la serie y tras verla puedo explicarlo: han apostado por usar nuevos sensores y lentes que permiten realizar las tomas con muy poca luz y, de esta manera, casi todo el tiempo solo usan "luz natural" es decir, evitar el uso de focos u otro tipo de iluminación. Debido a esto, las escenas nocturnas las iluminan tan solo con velas y antorchas (lo mas "realista" posible, aunque realmente el ojo humano tendría algo más claridad en las sombras) para que no sea como esas escenas en las que se enciende una vela y se ilumina un campo de futbol. Gracias a eso tenemos un ambiente algo más realsita a cambio de tener unas escenas más oscuras.

Como curiosidad, la primera vez que se hizo esto fué con película química en vez de sensor digital. El aventurero fué Stanley Kubrick en la película Barry Lyndon. Puede leer más sobre esto en el siguiente enlace:

https://www.xatakafoto.com/objetivos/asi-es-el-objetivo-mas-luminoso-que-se-ha-fabricado-carl-zeiss-planar-50mm-f-0-7

Amo del castillo dijo...

Ciertamente, lo de Kubrik dio lugar a la famosa leyenda de la lente que le prestó la NASA y que costó un pastizal como "pago" a la supuesta película sobre el alunizaje que nunca fue.

Pero en lo referente a la serie de marras, lo cierto es que se han pasado de realismo a mi modo de ver. De hecho, el ambiente de miseria absoluta que presenta en las calles no casa para nada con las crónicas de la época, en las que todos los viajeros se quedaban sorprendidos al ver el elevado nivel de vida de la ciudad gracias, lógicamente, al monopolio de las Indias. Se decía que un simple artesano vestía como un noble del resto de España y, aunque pobreza habría como en todas partes, dudo mucho que llegara a los exagerados límites que nos presentan, con esas calles anegadas de barro cuando la realidad es que Sevilla tenía cloacas y calles empedradas desde tiempos de los romanos.

Un saludo y gracias por su aportación

Sergi dijo...

Hola, Amo del Castillo

Hace un tiempo que sigo tu blog y me encanta tu contenido. Por fin me atrevo a comentar, no soy muy amigo de esto del feedback en los blogs, especialmente porque los que me interesan suelen estar abandonados. Como he visto que sigues activo y que sueles responder los comentarios, me he dicho: ¿por qué no?

Así que a partir de ahora me tendrás por aquí, sobre todo en las entradas relacionadas con la edad media y principios de la moderna, que son las que más me llaman.

Respecto a esta serie, no la he visto pero pensaba hacerlo, más que nada porque me parecía llamativa a nivel visual. Después de conocer estos gazapos, creo que intentaré tomármela como ficción, o por lo menos con ojo más crítico. De todos modos, nosotros no somos los únicos que metemos la pata en lo referente a la veracidad histórica. Creo que fue en la serie "Vikings" donde vi soldados británicos con cascos típicos del 1600 (ahora no me viene su nombre).

Un saludo, me encanta tu trabajo

Amo del castillo dijo...

Sea vuecé bienvenido a mi castillo, Sr. Sergi, y no se prive de comentar cada vez que lo tenga a bien. Como ya veo, sabe que respondo por sistema a todas y cada una de las cuestiones que se me plantean, así que no tenga reparos en hacerlo.

Respecto a las series foráneas, ciertamente la fidelidad histórica de las películas americanas es incluso peor que las españolas. Antes tenía publicadas algunas entradas sobre algunas películas muy conocidas como Braveheart y similares que, no es que no sean fieles a la historia, es que se la inventan bonitamente. Pero, por desgracia, no sé cómo ni por qué han desaparecido, y la única que aún perdura es la que se dedicó a "El Reino de los Cielos" que, por cierto, clama al cielo y nunca mejor dicho. Puede leerla en este enlace, y posiblemente quede sorprendido por los descomunales errores y anacronismos que contiene:

http://amodelcastillo.blogspot.com.es/2011/07/cine-historico-el-reino-de-los-cielos.html

Un saludo y gracias por su comentario

ravencorp dijo...

Vértigo el que me da pensar la cantidad de tiempo invertido en encontrar esos discutibles "gazapos" y presentárnoslos de esta manera, pero no entraré al trapo, a fin de cuentas esto no da de comer, pero bueno. Como bien dices, gustos colores... No obstante la trama es bien deducible desde el segundo capítulo, oscura... Es lo que tiene el siglo XVI ya que no había farolas. Y en cuanto al sonido... Han corrido ríos de tinta en múltiples diarios de todo el país. Siéntese y disfrute sinceramente de la mejor serie española de televisión hasta la fecha.

Amo del castillo dijo...

Pues mire, Sr. Ravencorp, he invertido exactamente el mismo tiempo que vuecé en ver la serie. Si lo dice por los errores de ubicación y del aspecto de la ciudad, sepa que soy de Sevilla, así que es algo que salta a la vista nada más verlos para mí o para cualquier otro nacido en esta ciudad que preste un mínimo de atención. En cuanto a lo cuestionable de los errores y/o anacronismos, ya me dirá en qué me he equivocado, pero la realidad es que he omitido algunos más por no alargarme en demasía, como por ejemplo lo del supuestamente cotizado jabón de Polonia o Colonia (la pésima vocalización de los actores no permite diferenciarlo claramente), cuando en Triana existía desde tiempos de Alfonso X la mayor y mejor almona de Europa, o lo de que la fábrica de añil era de las pocas que exportaba a Flandes cuando en aquellos tiempos se exportaban muchísimas más cosas, como la fabulosa lana merina, también a Flandes por cierto, o los productos de la cotizadísima industria armera española, etc. No pretendo que nadie entre en ningún trapo, son errores manifiestos cometidos con o sin intención independientemente de que a vuecé le haya gustado la serie. De la más que cuestionable calidad de la fotografía y el sonido no vamos a discutir porque, como bien dice, ya se ha escrito bastante al respecto y no vamos a perder tiempo en discusiones bizantinas sobre lo que es más que evidente.

En cuanto a lo de sentarme para volverla a ver, me temo que no estoy por la labor de volver a tragarme semejante peñazo. Es lo que tienen las series de producción nacional, que se ven una vez y cuando acaban solo desea uno olvidarlas lo antes posible.

Un saludo