miércoles, 16 de mayo de 2018

Resurrecciones resucitadas


Dilectos lectores, sigo más atocinado que un elefante después de zamparse 450 kilos de forraje y dormir la siesta a pleno sol en la sabana. Sí, llevo ya la torta de días con el cerebro más vacuo que el sentido de la decencia de un político, pero ya saben que no es la primera vez que me invaden estos ataques de molicie y me temo que tampoco será esta la última. En cualquier caso, y como testimonio de que sigo vivo y coleando, ahí dejo las resurrecciones que en su día se publicaron, desaparecieron inexplicablemente y, afortunadamente, han sido recuperadas en las entrañas procelosas de un disco externo. Ya sé que no es algo especialmente enjundioso, pero es que estoy hasta el gorro de ver a diario la jeta afeitada del ciudadano Adolf con traje de Armani, qué carajo. Bueno, ahí van y por orden cronológico...

El primer lugar se lo debemos otorgar a Gaio Mario, en amado enemigo de Lucio Cornelio Sila. La guerra civil que ambos desencadenaron fue el germen para la posterior creación del principado a pesar de la larga y vitalicia dictadura de Sila. Como ya sabemos, el ser tío político del gran Gaio Julio César hizo que el futuro amo del cotarro fuese señalado por el suspicaz e implacable dedo de Sila, por lo que acabó siendo un proscrito a pesar de pertenecer a la GENS de más alcurnia de Roma. En fin, ahí podemos ver el busto donde se hizo la resurrección por los métodos que ya se explicaron en la entrada dedicada a Marco Agripa. Por cierto, el Mario este era feo de cojones, ¿que no...?



Y a continuación, como no, el sobrino del tío, el inmortal César. Por cierto que, si mal no recuerdo, hace tres o cuatro años salió una noticia curiosa en la que se afirmaba que un busto hallado en no sé qué sitio de Italia se consideró como la verdadera jeta del insigne dictador y que, por cierto, no se asemejaba en nada al sujeto de elegantes rasgos que siempre hemos visto. Más bien parecía un cuñado a punto de dar un sablazo, y las conclusiones en las que se basaron para afirmar con tanta contundencia la autenticidad de la pieza se me antojaron puro sensacionalismo. Sea como fuere, me quedo con el que muestro a continuación, que al menos casa más con las descripciones que nos han llegado sobre este personaje. Por cierto que le he regalado un poco de pelo ya que llevaba fatal su temprana alopecia, que como sabemos le llevó incluso a lograr que el senado le concediera el privilegio de llevar siempre en la cabeza una corona de laurel para disimular su escasez capilar.


Por supuesto, se trasplantó la cabeza a un cuerpo de "persona humana" para darle más verosimilitud a la cosa y podernos hacer una idea más aproximada de cómo debió ser el aspecto en vida de nuestro hombre, cuando andaba a la gresca con su amigo-enemigo-yerno Gneo Pompeyo. Queda chula, ¿verdad?



Y al amigo-enemigo-suegro debe acompañarle el amigo-enemigo yerno, uséase, Gneo Pompeyo Magno, que a pesar de sus orígenes plebeyos no dudó en alinearse con los OPTIMATES, quizás por aquello de ennoblecerse y tapar así que ni siquiera había nacido en Roma. Obviamente, sería el culmen de su prometedora carrera militar y complemento de su fortuna personal heredada de su progenitor y aumentada por él mismo, que ya sabemos que en río revuelto siempre hay ganancia de pescadores. Helo ahí, con su cabezón un tanto desproporcionado y de rasgos vulgares, totalmente opuestos a los de su amigo-enemigo-suegro.


Y en la siguiente imagen lo podemos ver, al igual que los anteriores, en su salsa, es decir, en un campamento del ejército y vitoreado por sus fieles legiones. Es posible que un rato antes hubiese anunciado uno de los generosos donativos con que los militares romanos se ganaban la lealtad de las tropas, especialmente proclives a entregar o negar su afecto a cambio de unos sestercios.


Y concluimos con el inefable Marco Tulio Cicerón, pico de oro donde los hubiere pero cuyas eternas dudas a la hora de elegir bando le acabaron costando la vida de forma muy desagradable. El que fuera amigo y principal pelota de Gaio Julio César acabó haciendo arrumacos a los enemigos del dictador, y tras el asesinato de este acabó pagando caro su chaqueteo porque Marco Antonio jamás se lo perdonó. En su momento ya publicamos un artículo sobre su ominosa muerte en plena huida de la purga que desencadenó el desmedido Antonio contra los enemigos de su protector y patrón.


Lógicamente, a este ciudadano no podemos ubicarlo en una ambientación militar, así que lo hemos trasplantado al senado, donde desplegaba su inigualable verborrea. La verdad es que, a pesar de su falta de decisión o de coraje, un personaje tan notable no mereció el final que tuvo.


Bueno, mi sesera no da hoy para más, criaturas. Elevaré algunas preces al Olimpo de las musas a ver si la mía deja de golfear por ahí y retorna al seno patriarcal. 

Hale, he dicho

31 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Amo del Castillo:
Permítome tener el morro de indicarle algunos «disparadores» de musas:
a) Segunda parte de navajas.
b) Continuación de la serie asesinos y cuñados.
c) ¿Qué piensa de los —para mí magníficos— cómics de Antonio Hernández Palacios «El Cid» y «Roncesvalles»? En cuanto a contexto histórico y armamento representado, por supuesto. Los dibujos y la acción a mi me parecen sencillamente brutales.
Espero que se recupere pronto de su desidia «musal».
Un saludo,

Marcos Mercado dijo...

Por un lado me alegra saber de usted señor Amo del Castillo y disfrutar del material que comparte
Por otro lado quisiera pedirle un articulo sobre el linothorax o sobre las defensas pasivas de cuero de la edad media o antigua
desde ya , gracias ,esperando que el verano español no se porte como un cuñado con usted , le mando saludos

Amo del castillo dijo...

Sr. Maldito, ¿me creerá si le digo que la segunda parte de las navajas lleva meses y meses a medio terminar, pero nunca me viene el empujón final para darle remate? Respecto a los cómics que menciona, me temo que los desconozco por completo. Algunos lectores me han mencionado otros que dicen que son fabulosos sobre la Gran Guerra, pero aparte de los de Mortadelo y Filemón no he leído ninguno en mi edad adulta.

Un saludo y gracias por su interés

Amo del castillo dijo...

Lo del linothorax lo tengo en lista desde hace mogollón de tiempo, Sr. Marcos. Pero me ocurre lo mismo que con lo de la navaja que le menciono en el comentario anterior al Sr. Maldito: está más atascado que un cuñado en el zaguán antes de despedirse de la visita. En fin, todo se andará, descuide.

Un saludo y gracias por su comentario

Africanus S.P.Q.R dijo...

Un cordial saludo, mi buen señor.
Quisiera pedirle recomendaciones bibliográficas sobre el armamento en la baja edad media, y sobre los usos y costumbres del alto y bajo medioevo.
Le quedó muy agradecido por el tiempo que dedica a iluminarnos con su sabiduría y por agasajar nos con sus relatos y montajes.
Hecho de menos sus entradas sobre armas de circunstancia y sus andanzas cuñadiles.

Africanus S.P.Q.R dijo...

*echo

Blakaquela dijo...

Un placer volver a leerlo señor Amo y saber que su ausencia se debe sólo a un atocinamiento pasajero,espero se recupere pronto y no nos tenga mucho tiempo viendo el careto del Gaio Mario ese.
Saludos

Anónimo dijo...

Estimado Amo del Castillo:
Si con los años no ha querido pasar más allá del Magno Ibáñez, no creo que yo sea capaz de convencerle de lo contrario. Pero, porque tenga una idea de estos tebeos comentados, me permito poner a su consideración una reseña —no es mía, por supuesto—:
https://tomosygrapas.wordpress.com/2015/12/04/resena-el-cid-de-antonio-hernandez-palacios/
Un saludo,

dani dijo...

Gran artículo. Y es que los personajes reales suelen ser menos guapos que los actores que los representan.......

Amo del castillo dijo...

Me temo que la bibliografía en español es bastante exigua, Sr. Africanus. En todo caso, siempre podrá encontrar algo interesante en la revista GLADIUS. En su web creo que se pueden descargar números antiguos. Como obras de referencia puede recurrir a los enjundiosos tratados de Ewart Oakeshott, pero están en la abominable lengua de los sajones.

Un saludo y gracias por su comentario

Amo del castillo dijo...

Gracias por su aportación, Sr. Maldito. Ojo, no quiero que piense que considero esos cómics como obras menores o más propias de críos, nada de eso. Simplemente un buen día me dejó de gustar ese formato de lectura de la misma forma que también dejé de leer novelas. Y no me pregunte el motivo porque ni yo mismo lo sé. Es como si por las buenas se harta uno de comer croquetas de bacalao a pesar de ser algo tan deleitoso y no las vuelve a probar nunca más. Misterios de la mente...

Un saludo y gracias por su interés

Amo del castillo dijo...

Muy agradecido vos quedo, Sr. Dani. La referencia cinematográfica mejor obviarla, porque ya sabemos y hemos hablado mil veces de las "licencias artísticas" que se permiten la industria del celuloide.

Un saludo y gracias por su comentario

Amo del castillo dijo...

Estamos en ello, Sr. Blakaquela. Yo soy el primero que le envío a diario un SMS a la musa para que retorne, no crea.

Un saludo y gracias por su interés

Ismael dijo...

Gaio Mario me recuerda a un cómico mexicano; "EL Loco Valdez" al menos en el gesto:

https://cdn2.uvnimg.com/3a/b4/7fe989fe482a9d0ee5f9f2599521/turismo-en-ciudad-juarez-te-platica-sobre-manuel-el-loco-valdez.png

Y Pompeyo al difunto actor James Gandolfini, famoso por Los Soprano:

https://hyperallergic.com/wp-content/uploads/2013/06/James-Gandolfini-HBO.jpg

Ojalá que la musa vuelva a asediarle pronto, que todos lo agradeceremos.

Cura ut ualeas

Amo del castillo dijo...

Me temo, Sr. Ismael, que su fisonomismo no está a la altura de su incuestionable talento férrico, o quizás es que yo no tengo la finura de vuecé para captar matices en las jetas del personal. En resumen, que no veo el parecido de ambos :-)))))

Respecto a la musa, también la añoro como no tiene ni idea a pesar de lo golfa que es. En fin, ya volverá. No creo que tarde mucho.

Benedico vobis

FURTIVO dijo...

Amo del Castillo : Quisiera que con tu sapiencia me aclararas una duda:
La antigua escopeta FN Browning de muelles, cuando se dispara...
¿Retrocede el cañon junto con el cierre..?
Creo que sí, pero quiero estar seguro.
Gracias por anticipado.

Amo del castillo dijo...

Siento haber tardado tanto en responder, pero me han tenido sin internet tres días por una avería gorda no sé dónde. Bueno, respecto a su pregunta pues me pone en un brete, porque no recuerdo ese detalle y eso que hace años tuve una escopeta de esas. No obstante, quiero recordar que no, que el cañón no se movía. En cualquier caso, me temo que tendrá que bichear por otro lado, porque no puedo asegurarlo.

Un saludo

FURTIVO dijo...

www.youtube.com/watch?v=5MfLYgTe6NI&t=36s

Muchas gracias por molestarse, pero he encontrado este video.
Es que un amigo "muy entendido" me apuesta la escopeta a que no se mueve el cañón.
El pobre lleva cuarenta años usándola y todavía no sabe como funciona.
Ya sabe Vd. que en este santo paias, toodos los cazadores son armeros, pero sin haber leido una puta raya sobre el tema.
Muchas gracias de nuevo.

Berundgaar dijo...

Hallábame en una profunda desazón. Última entrada fechada el 16 de mayo. Ya pensaba, mi señor, que habíais palmao de palmatoria palmación, uséase de muerte mortuoria. Afortunadamente, me dio por mirar los comentarios.
Espero que sigáis bien y pronto volváis a deleitarnos con vuestra sin par cultura.
Un cordial abrazo, entretanto, señor Amo del Castillo.

Hooke dijo...

Hola,

Efectivamente la Browning Auto-5 funciona mediante el sistema conocido como retroceso largo.

Esto es el cañón retrocede junto con el cierre una longitud mayor que el largo del cartucho. Cuando ambos componentes unidos llegan al final de su recorrido, se acciona un pestillo que los separa, avanzando primero el cañón que, cuando ha sobrepasado totalmente la posición del cartucho que espera a ser cargado, libera un segundo pestillo que hace que empiece el avance del cierre, arrastrando al cartucho hasta la recámara y acerrojando.

Fué el primer sistema viable para accionar armas semiautomáticas y automáticas, empezando con el Fusil Remintong Modelo 8 (del mismo John Moses Browning) o por ejemplo el famoso Chauchat francés de la Primera Guerra Mundial.

https://www.youtube.com/watch?v=6aX4W4HVo_U

Amo del castillo dijo...

Estamos en ello, Sr. Berundgaar. A ver si la musa retorna de una vez.

Un saludo y gracias por su interés

Unknown dijo...

Pero qué ha pasao' Sr Amo del Castillo, ¿se nos ha esfumao'? Si quiere escriba sobre el tirachinas de la infancia pero manifiéstese por favor.

Amo del castillo dijo...

La musa no vuelve, Sr. desconocido. Ando más mustio que un cuñado sin poder sablear a ningún pariente, así que nos toca esperar a todos. Lo siento en el alma, se lo juro por mis augustas barbas, pero así está el patio. Todo se andará.

Un saludo y gracias por su interés

Fernando Puentes dijo...

¿Y no le quedan artículos de cine histórico de esos que aparecieron en el disco duro perdido?

Amo del castillo dijo...

Me temo que no, Sr. Fernando, pero puedo volver a trillarlo a ver si, por casualidad, encuentro algún artículo olvidado. Si es así descuide que lo cuelgo enseguida mientras que mi ingrata y alevosa musa se digna retornar al seno craneal de donde nunca debió salir.

Un saludo y gracias por su comentario

nathan hale smith patton dijo...

Sr del castillo, podría cuando se recupere deleitarnos con alguna entrada sobre las armas que usaron los chinos en la segunda guerra sino-japonesa? He navegado buscando esa información y en todo el puñetero internet no encuentro nada con respecto a ese tema de las armas usadas (siempre lo de Nanjing), además creo que no forma parte de su límite histórico (que es hasta la SGM), detesto ignorar slgo que me interesa bastante

Y una pregunta, los Yankees entraron a la guerra de vietVie con sus AR-15? Si no, desde cuándo secuando se metió ese rifle a la guerra?

Zaius Orang dijo...

Una pequeña lectura que tal vez sea de su agrado y que yo desconocía

Aprovecho para enviarle un saludo y mi enhorabuena por su trabajo

https://elretohistorico.com/luis-vicente-velasco-defensa-castillo-morro-habana/

Amo del castillo dijo...

Bueno, el armamento japonés era el mismo que el de la 2ª Guerra Mundial: fusil Arisaka, pistola Nambu, etc. Los chinos usaban fusiles Mauser y, en general, armamento importado de Europa por carecer en aquella época de una industria armamentística adecuada. Eche un vistazo no obstante a la entrada que dediqué a las pistolas Mauser, donde se mencionaron las fabricadas en China. Respecto a su otra pregunta, no, el AR 15 no estrenó la contienda. Los yankees fueron a Vietnam inicialmente con el M-14. El elevado peso del mismo así como el de la munición les hizo ver que un arma de un calibre más pequeño les permitiría aumentar la dotación de cartuchos ya que, además, el potente 30-06 no tenía mucha utilidad en aquella guerra.

Un saludo

Amo del castillo dijo...

Muy agradecido le quedo por la aportación, Sr. Zaius

Un saludo

Gerardo FQ dijo...

Perdonadme, estimado Amo; pero si no estoy equivocado, el M-14 era de calibre 308 (o 7,62 x 51) y no 30/06 (o 7,62 x 63) como el Garand M-1 o el aún más venerable Springfield...

Amo del castillo dijo...

Cierto, Sr. Gerardo. Lapsus cerebral mezclado con espasmo evanescente estival. Gracias por la corrección

Un saludo