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lunes, 2 de diciembre de 2024

MISTERIOS MISTERIOSOS: EL ARCO

 


Cuando vemos documentales sobre pirámides, es habitual que surjan debates sobre la autoría de esas gigantescas construcciones cuyo origen es cada vez más discutido. De ser obras faraónicas hemos pasado a obras alienígenas, y de tumbas faraónicas a cualquier cosa menos tumbas. De hecho, actualmente nadie es capaz de datarlas de forma fehaciente. Lo mismo ocurre con otras obras similares repartidas por el mundo. Misma forma, tamaños descomunales y una finalidad que no está del todo clara. Todos los estudiosos se hacen la misma pregunta: ¿quién y para qué leches se invirtió un esfuerzo monstruoso al construirlas? Ah, misterio misterioso, y me temo que nunca lo sabremos.

Bien, pues no hace falta irse a contemplar pirámides para devanarse la sesera ya que hay mogollón de objetos que, por comunes, nadie repara en ellos. Pero, sin embargo, son artefactos muy complejos y, lo más intrigante, también surgieron por todo el planeta sin que exista, al menos en teoría, la posibilidad de propagar el invento entre primates que no tenían conocimiento de lo que había a poco más de dos o tres días de camino de sus asentamientos. Hablamos del arco. ¿Qué vaya chorrada? Bueno, bueno, ahora veremos...

Escena de caza en uno de los abrigos del Barranco de Valltorta,
en Castellón. En el mismo vemos a un grupo de cazadores disparando
sus flechas sobre una manada de ciervos. Se aprecian las hembras
con sus crías, e incluso el macho de la manada

Ante todo, debemos tener en cuenta un detalle: las pinturas rupestres donde aparecen estas armas en escenas de caza y guerra están datadas en unos 10.000 años las más antiguas. Estamos hablando del Neolítico Inicial, cuando en Europa aún no existía la agricultura y los primates veganos tenían que conformarse con recolectar lo que pillaban. En todo caso, si hay constancia de la existencia del arco desde hace al menos 10.000 años, quiere decir que ya existía antes. Ante todo, debemos considerar que el arco surgió como una necesidad para poder abatir presas a distancia, ya fuesen de caza o de ciudadanos de otra tribu. La lanza ya estaba inventada, pero es obvio que, a la hora de enfrentarse a un enemigo armado con una maza obtenida del fémur de un mamut o de dar muerte a un oso cavernario, era menos peligroso hacerlo a una distancia prudencial. El mismo razonamiento nos vale para los herbívoros que, siempre asustadizos y extremadamente veloces, eran bastante difíciles de abatir a lanzazos. Para solucionar el brete, un probo troglodita se debió pasar un año dándole vueltas al magín para idear cómo arrojar una proyectil a distancia.

Juro por mis muelas que a ninguno de nosotros se nos ocurriría esa idea partiendo del cero más absoluto porque no había nada ya existente en qué basarse y mejorarlo. Además, debemos considerar que el inventor era un fulano que farfullaba un vocabulario de unas decenas de gruñidos y que su nivel intelectual debería estar, al menos en teoría, por debajo del nuestro. No sabía cultivar la tierra, no sabía lo que era la escritura, no sabía tejer pero, sin embargo, era capaz de recrear vívidas escenas con unos pigmentos que llevan 100 siglos en perfecto estado y, además, fabricar un arma de lo más sofisticada sin tener una base de partida. Deducir que si a un palo le sacaba punta pinchaba más no era complicado. Añadirle un cacho piedra a otro palo para hacerlo más contundente, tampoco. Pero idear que colocando una cuerda en un palo podía lanzar un dardo y, encima, acertar a un blanco situado aunque sea a 10 o 20 metros, era todo un alarde.

Porque el arco, como hemos dicho, es un artefacto complejo. Sí, muy complejo, aunque su aspecto de palo con un cacho cuerda le de una apariencia muy simple. Pero un arco es una máquina capaz de transformar energía mecánica en energía cinética que, además, requiere una serie de conocimientos que cualquiera de nosotros no tiene. No todas las maderas valen, hay que saber el estado de secado óptimo de la misma para obtener su máximo rendimiento, hay que saber fabricar las cuerdas, ya sean de fibra vegetal o de tendones. Y, aún más difícil, hay que saber fabricar las flechas, cuyas puntas de sílex eran verdaderas obras de arte. Algunas son diminutas, de apenas un par de centímetros de largo, y eran sólidamente unidas al astil con una fina tira de piel cruda que, al secarse, se contraía, reforzando así el conjunto. En la foto de la derecha pueden ver el proceso de fabricación, a base de sacar mínimas lascas de una pieza de sílex con la ayuda de un trozo de asta de ciervo. En el detalle pueden ver varios tipos que nos muestran que ya tenían muy clara la morfología más idónea para dificultar su extracción al añadirles barbas y un pedúnculo de enmangue que se introducía en el astil  para fijarlas. ¿Quién de nosotros sería capaz de terminar una punta decente en menos de un mes tras desollarnos la mano 53 veces como mínimo? Pocos o ninguno, me temo...

En esta recreación podemos ver el aspecto de un punta unida al astil con una fina tira de piel. Obsérvense las entalladuras en la base de la punta para afianzarla aún más al astil. Y, por si no lo saben, el filo de un instrumento de sílex es similar o incluso superior al que se puede dar al acero, por lo que esas flechas no solo se clavaban, sino que producían una serie de daños muy importantes en los músculos, tendones y, sobre todo, los vasos sanguíneos de la víctima

Pero la cosa no queda ahí. Para la elaboración del astil se requería un vara totalmente recta, ligera y, a la par, sólida y, lo más sofisticado: ¿a qué genio se le ocurrió añadirle estabilizadores fabricados con plumas? ¿Cómo dedujo que si añadía plumas partidas en dos en el extremo del astil, éste tendría una trayectoria más estable y precisa? Y a eso, sumemos el proceso de fabricación, separando las dos mitades de las plumas y que precisan de agua para recuperar su forma ya que, tras quedar unidas al astil, habría que unir las barbas separadas al pasarles un hilo de fibra vegetal. ¿Quién leches se dio cuenta de que la única forma de repararlas era humedeciéndolas para que la queratina actuase? Muchos de nosotros no sabemos qué carajo es la queratina, y menos aún que las barbas se reparan humedeciéndolas. Yo me enteré por un documental del inmortal Rodríguez de la Fuente, pero ahora los jóvenes prefieren hacer el gamba con el esmarfon de los cojones y no saben un carajo de nada.

Pintura rupestre en Tassili n'Ajjer, Argelia, que muestra una
batallita entre primates cabreados. Las pinturas de Tassili están
datadas entre los diez mil y tres mil años de antigüedad
Veamos ahora los entresijos del arco que, en sí, tiene menos mecanismos que un chupete. Ante todo, reparemos en un detalle: desde su invención hasta el día de hoy, el principio del artefacto no ha variado un ápice. Es exactamente el mismo. Podrán variar los materiales, podrán ser recurvados, de poleas o largos. Las flechas podrán tener el astil de aluminio o de fibra de carbono, los estabilizadores de plástico y las puntas de acero, pero el funcionamiento es igual. No ha variado nada en siglos, ergo fue creado siendo inmejorable. Ya tiene mérito, ¿no? Sin embargo, si vemos un cañón de mano del siglo XV y una pistola moderna, en lo único que se parecen es en que ambas hacen "pum" y poco más. Pero el arco no. Hoy día podemos fabricar un arco réplica de uno de hace 5.000 años y obtener de él el mismo rendimiento que con uno moderno. 

Escena de caza en una cueva de Alta, en Noruega, que muestra
un cazador disparando contra un alce desde una canoa. Observen
la peculiar forma del arco, muy similar a la del arco turco. Estas
pinturas tienen unos 4.000 años
Y, como decíamos, para fabricar un arco no vale cualquier madera. Recordemos que, por ejemplo, para el arco galés era preferida la madera del tejo español por ser el que otorgaba las mejores prestaciones. No tejo inglés, francés o alemán, sino español. Por lo tanto, los probos trogloditas tuvieron que efectuar un largo proceso de prueba y error para dar con la más idónea y, además, averiguar qué momento era el más adecuado para cortar la rama y cuánto tiempo debía dejarse secar antes de acometer la elaboración del arma. Así mismo, debían tener en cuenta el veteado, así como darle una forma ahusada para obtener más elasticidad. Fabricar algo tan simple como la cuerda no era un tema baladí hace decenas de siglos. Había que buscar las fibras vegetales más finas y resistentes, trenzarlas y, una vez terminada, hacer una lazada en cada extremo y confiar en que sería lo suficientemente robusta como para soportar la tensión. ¿Y a qué eminencia se le ocurrió que los tendones eran mejores para ese cometido? ¿A quién leches se le pasó por la cabeza echar mano de los grandes tendones de las patas de los herbívoros que mataban, dejarlos secar, sacar cada fibra y trenzarlos? La mayoría de nosotros no tendríamos ni puñetera idea de que un tendón sirve para eso, y menos aún cómo trabajarlo, pero a un fulano de hace miles de generaciones sí. Manda cojones, ¿qué no?

Probo troglodita de Lakha Juhar, en la India. Observen
las flechas a la espalda provistas de estabilizadores y la
muesca del arco donde se engancha la cuerda,
posiblemente fabricada con hueso o asta 
Bien, ya hemos visto que idear, fabricar y usar un arco fue una genialidad, y salió tan bien que, pasados los siglos sigue funcionando perfectamente. Nadie ha podido superar su diseño. Si acaso, mejorar su rendimiento gracias a los materiales modernos, pero nada más. Eso no requiere genialidad, solo disponer de los medios adecuados. Pero ahora viene la pregunta que se me antoja la más misteriosa de todas: ¿Cómo es posible que el arco aparezca en pinturas rupestres de todo el planeta? Hablamos de una época en la que un fulano de China tenía complicado copiar a uno de África del Sur, por no hablar de Oceanía o de América. ¿Cómo es posible que un artefacto tan complejo surgiera en diversas partes de un planeta habitado en aquel entonces por unos milloncejos de primates cuyo mundo se terminaba cuando topaban con un río excesivamente caudaloso, por el cual no podían cruzar su impedimenta? ¿Acaso un rayo celestial impactó en la sesera de varios homínidos al mismo tiempo? ¿O también fueron los marcianos los que les entregaron el manual de instrucciones? El arco no pudo ser inventado por casualidad. No es un garrote que, al golpear en la cabeza a un cuñado, ves sorprendido que le has roto el cráneo y cae fulminado. Un arco requiere un diseño muy específico, una serie de requerimientos sin los cuales no funciona, y una selección de materiales muy meticulosa. No, no pudo surgir por casualidad, y menos en todo un planeta más o menos al mismo tiempo. Pero la cosa es que se inventó. El cómo y el quién o quienes es el misterio misterioso que, como las pirámides, nunca podremos desentrañar. Pero, ¿a que nunca habían pensado en este tema? ¿Ven como no? Ya se los advertí... Ah, y si creen que este es el único misterio misterioso sobre este tema, va a ser que no. Ya seguiremos...

Hale, he dicho



miércoles, 25 de septiembre de 2024

ACTOS ABSURDOS

 

El comportamiento habitual de los primates contiene una serie de gestos que, si uno se detiene a analizarlos con la mente adecuadamente fresquita, podrá comprobar que, no solo carecen de utilidad, sino que incluso a veces son absolutamente repulsivos si nos atenemos a su vertiente higiénica. Sin embargo, el hecho de que se practiquen a diario y a que están incrustados en nuestra memoria genética desde hace miles de generaciones, hacen que no reparemos en ellos y que formen parte de nuestras atribuladas existencias sin detenernos ni medio nanosegundo en preguntarnos por qué los hacemos.

Así pues, y aprovechando que la malvada que habita sobre mis hombros lleva unos días amotinada y los ataques con guerra química no acaban de derrotarla, pues pasaré el rato escribiendo esta gilipollez que, por otro lado, creo que hará pensar a más de uno que, en efecto, nuestra vida está plagada de gestos totalmente absurdos, inútiles e incluso nocivos. Procedamos...

DAR LA MANO

¿A que imbécil se le ocurrió eso? ¿Qué carajo significa? ¿Por qué tengo que tocar la mano de otro primate con la cual quizás se haya limpiado el culo o se haya sacudido el churro para soltar la gota postrera y no se las ha lavado? ¿Por qué tengo que tocar la mano de un fulano que igual tiene la gripe caucásica, ha tosido largamente cinco minutos antes y se ha llenado la mano de gérmenes? Es obvio que lo más sensato es lo que hacen los orientales: una somera inclinación de cabeza y punto. Contacto cero.

Pero la cuestión principal es lo primero que dije: ¿a quién se le ocurrió y con qué significado? Ya sabemos que los primates en general somos bastante dados al roce, pero eso de saludar estrechando la mano solo se da en las culturas occidentales que yo sepa. ¿Qué impelió al inventor del apretón de manos a apretar manos? Imposible de saber. Lo único cierto es que ese contacto anti-higénico y totalmente prescindible solo sirve para sentir asco cuando te dan una mano blanducha, fofa, de esas que solo te agarran los dedos; o apretar demasiado como muestra de poderío y dominación y que el otro se sienta molesto; o a la inversa, que un fulano te joda los escafoides. 

El culmen del gesto es agarrar con la mano libre las dos que se estrechan, lo que se interpreta como un gesto de afecto superlativo, como queriendo dar a entender que el otro te cae muy bien aunque estés deseando acudir a su entierro para, cuando se larguen los dolientes, mearte en su tumba y soltar un escupitajo sobre ella. Sea como fuere, los psicólogos, esos licenciados totalmente prescindibles y cuyo único cometido es el de auditores de miserias y complejos del personal, han asacado diversas explicaciones a las diversas formas de dar la mano: si la pones con la palma hacia abajo, eres dominante. Si la pones hacia arriba, eres sumiso. Si aprietas mucho, eres, además de un animal, uno que va por la vida de machito alfa. Si eres de mano fofa, eres un gilipollas, etc. etc. El caso es justificar su licenciatura buscando memeces para salir en las noticias de corta-pega en los diarios digitales que no leen ni los cuñados de los becarios que las editan. 

Ah, y ojo con pasarse con el apretón al hembrerío, que tardan 0'2" en tacharte de machista hetropatriarca que le acabas de oprimir la mano. Se planta en el hospital diciendo que le duele la manita, se da un mes de baja porque no se le quita el dolor de manita y te busca una ruina por opresor de manitas. A las hembras, un somero y muy breve gesto de salutación con la cabeza y punto, que son capaces de rebuscar la ofensa más pintoresca para joderte la existencia. Ya saben que el solo hecho de ser hombres no convierte en todo lo malo en potencia.

APLAUDIR

Hasta los macacos aplauden, es curioso. Cuando parece que están contentitos palmotean el suelo o, a veces, la manos, si bien de una forma poco coordinada. Es evidente que nuestro cerebro, más... ¿desarrollado?, nos permite hacerlo de forma más rítmica y uniforme. Pero, al igual que estrechar la mano, ¿a qué primate se le ocurrió palmotear para mostrar satisfacción? ¿Nunca se han parado en analizar fríamente lo ridículo que es ver a cientos de homínidos chocando las palmas de las manos y, por ende, produciendo un sonido seco y bastante molesto? Sería más lógico, digo yo, hacer uso del lenguaje, habilidad única en nuestra especie. Se podría decir "¡Me ha gustado!", o "¡Muy bien!", por ejemplo, y ya está. No tirarse cinco o diez minutos palmoteando como una foca a la que han obsequiado con un arenque, cosa que, por otro lado, acaba resultando bastante agotadora. ¿Qué mecanismo cerebral impulsó a los primates a chocar las manos como muestra de que algo les ha gustado? Misterio misterioso... pero no por ello menos absurdo, inútil e incluso grotesco.

BAILAR

Juro por mis muelas del juicio que jamás he visto algo más incoherente, grotesco y ridículo que bailar. Ojo, bailar lo que sea, no solo las convulsiones que practican el personal en las discotecas esas, antros especializados en aniquilar los huesecillos del oído medio, desempolvarse el hígado trasegando porquerías y respirando un aire más nocivo que el de una trinchera bien regada con fosgeno. ¿No han reparado en lo risible y ridículo que es ver a una fulana dando saltitos sobre las puntas de los pies, lo que con el tiempo les producirá deformaciones en los dedos, dolores, molestias de todo tipo, etc.? ¿Y un vals? Una pareja de primates agarrados y dando vueltas como peonzas al ritmo de una música bastante empalagosa. Y por no hablar de esos bailes procedentes de nuestras posesiones de Ultramar que parecen cuasi coitos sin penetración. Esos tangos en los que la hembra se retuerce y envuelve al varón como si sus piernas fueran culebras. Y, como es lógico, volvemos a la misma pregunta. ¿A qué chalado neolítico se le ocurrió ponerse a dar saltos mientras su cuñado aporreaba un tronco con una estaca? En resumen, es una acción similar al aplauso: totalmente inútil, no reporta nada y, peor aún, debe cansar una burrada, porque tirarse un rato haciendo el mono solo es apto para los monos.

BESAR

Este es sin duda el atavismo más incomprensible de todos. Consiste en apretar los labios y extenderlos a modo de trompita, acercarlos a alguien, generalmente a su jeta, y a continuación absorber un poco, lo que produce una especie de chasquido. Que sí, es que una muestra de afecto- a veces- pero, ¿por qué ese intrincado movimiento bucal con banda sonora incluida? ¿Quién lo inventaría? Con todo, debemos diferenciar entre tres clases de besos, a saber...

1. El beso afectuoso. Es el que solemos dar a seres más o menos queridos. Se suele dar en la cara, y es especialmente regalado a los cachorros de la especie. Hasta yo mismo, que nunca he sido besucón, me ha gustado besuquear los suaves, gorditos y tiernos mofletes de mi progenie cuando eran pequeños. Supongo que ellos a mí no tanto porque les picaría mi pelambre facial, pero bueno... Ahora, su pelambre pica más que la mía. Combinamos el beso afectuoso con achuchones y tal, pero los achuchones sí tienen una explicación lógica: es una muestra de protección hacia nuestros cachorros. Los protegemos con nuestros cuerpos de cualquier daño, del frío o los consolamos cuando, no se sabe por qué, berrean incansablemente como demonios desollados sacados del abismo. Sin embargo, el beso queda en el espacio dedicado a los actos absurdos. No tienen una explicación lógica, como una hostia a mano vuelta si un imbécil se pone chulo.

2. El beso de salutación. Muy habitual en España y extremadamente raro en otros países salvo entre familiares o personas muy cercanas. Aquí no. Aquí, cualquier desconocido/a te estampa dos besos en la jeta sin saber si tienes moquillo o algo supercontagioso. A veces, muchos limitan ese gesto a un pseudo-beso ya que hacen el amago, pero no lo culminan, como los dos primates de la foto de la derecha, en donde vemos que se limitan a juntar las jetas y punto. En todo caso, volvemos al punto inicial: ¿no basta con una mera inclinación de cabeza o, más lógico aún, a saludar de palabra? Yo he detestado siempre esta abominable costumbre, y cuando me han presentado alguna hembra he tendido la mano para cerrarle el paso y darle a entender que no tengo interés en que me deje medio kilo de afeites pringándome el careto. Sin embargo, algunas te agarran la mano y, encima, se te tiran encima a cumplir con la ridícula salutación besuquera. Es una costumbre que, aparte de incomprensible y absurda, se me antoja irritante tanto en cuando invaden tu espacio vital.

3. El beso erótico. Es, sin ningún género de dudas, el acto más antihigiénico, repulsivo y asqueroso que se pueda concebir, y reconozco que nunca he sido precisamente un mojigato y he tenido bastantes lances con el hembrerío. Demasiados, quizás. Sin embargo, al día de hoy y analizando mis actos del ayer, puedo asegurar y aseguro que es algo que no volveré a hacer en mi vida. Solo pensarlo me produce náuseas, lo juro. Coges a una persona que conoces hace apenas media hora y, sin más, le plantas el morro en el suyo. Se produce un lengüeteo interno con el consiguiente intercambio de babas, bacterias y porquerías de todo tipo que, naturalmente, aterrizarán en tu estómago. Y no sabes, o esa persona no sabe, si la boca opuesta está infestada de caries, si no se cepilla los dientes hace un mes, si tiene cualquier enfermedad de transmisión por la saliva... ¿No se dan cuenta de que es algo rotundamente repugnante? De todo lo mencionado hasta ahora, esto se me antoja como lo más absurdo, aparte de abominable. Que sí, que si las terminaciones nerviosas, que si las feromonas, y blablabla... pero eso no quita que el intercambio de gérmenes sea galopante. Es simple y llanamente una porquería insana.

Bueno, vale por hoy. Tengo un dolor de cabeza fastuoso, como es habitual en mí, y solo tengo ganas de que el chute de química haga efecto de un puta vez.

Hale, he dicho

CETERVM CENSEO PETRVM SANCHODICI ESSE DELENDAM

ATQVE SINISTRA DELENDA EST IN VNIVERSA TERRA

sábado, 31 de agosto de 2024

PARÁSITOS

 

Madriguera donde se reúne la mayor cantidad de parásitos de nuestra vapuleada España. En sus poltronas tapizadas de cuero del bueno, 375 sanguijuelas chupan la sangre de millones de ciudadanos. Tras ellos se oculta un verdadero ejército de pelotas, correveidiles, lamesuelas, agradadores, conseguidores, trincones, robacapas, cortabolsas y demás fauna de patio de Monipodio

PARÁSITO, TA

Del latín PARASITVS, y este del griego παρἁςιτος parásitos, "comensal", "gorrón".

3. Adj. Dícese de una persona que vive a costa ajena.

Sinónimos: aprovechado, abusón, vividor, chupón, gorrón, sablista.

DISTOPÍA

Del latín DYSTOPIA, y este del griego δυς, dys- y τόπος, topos

1. Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.

Antónimo: utopía.


Actualmente, podemos afirmar sin temor a ser acusados de desbarre de que estamos viviendo una tenebrosa distopía. A diario vemos como en Occidente se recortan sin prisa pero sin pausa las libertades del personal, y los parásitos que gobiernan, amparados en hipotéticas buenas causas y escudándose en un progreso que nos está haciendo retroceder al medioevo más obscuro, no paran de pergeñar maldades para convertirnos en un sumiso rebaño empobrecido hasta la miseria más rotunda. Creo que estas afirmaciones serán aceptadas por la mayoría de los que me leen, salvo los mantenidos por los regímenes, sus palmeros y los miembros de la extensa red clientelar que aumentan a base de prebendas, paguitas y demás canonjías. 

Bien, este articulillo es más bien una serie de 20 cuestiones que, al igual que yo, creo que nos planteamos muchos españoles pero que nuestros pseudo-traslúcidos gobiernos jamás nos responden porque, obviamente, no van a tirarse piedras en sus techumbres. En fin, no me enrollo más y procedo:

1. ¿Por qué mantenemos una ley electoral que permite que minorías mínimas tengan la llave de la gobernanza de la nación?

2. ¿Por qué los parásitos de ambas cámaras se escaquean sin que nadie les pida cuentas y, a pesar de ello, cobran aunque practiquen el absentismo laboral?

3. ¿Por qué para ser celador, ujier o chupatintas en cualquier organismo oficial se exigen unos estudios mínimos pero para ser parásito no preguntan siquiera si saben leer y escribir, incluyendo el parásito en jefe?

4. ¿Por qué para cualquier trabajo de mierda te exigen una experiencia mínima, pero un parásito puede ser ministro aunque no tenga ni puta idea de cómo gestionar su ministerio?

5. ¿Por qué se permite que parásitos sin la más mínima cualificación en otra cosa que no sea parasitar dirigen la vida de los españoles?

6. ¿Por qué se ponen en sus manos partidas multimillonarias si no saben ni recitar la tabla de multiplicar del 1?

7. ¿Por qué se les permite contratar a dedo legiones de asesores para que hagan su trabajo, sin que además se tenga constancia de la preparación de los asesores y sin que tengan que dar explicaciones de nada?

8. ¿Por qué se regala a los parásitos un Aifon de última generación, un Aipad, un ordenador portátil y hasta la línea de internet?

9. ¿Por qué, teniendo como tienen unos salarios suntuarios, se les pagan dietas y bonos de transporte cuando cualquier currante se tiene que pagar el autobús, el metro o la gasofa para el coche, más el menú de 10 euros en el bar poligonero o la cafetería de la esquina?

10. ¿Por qué la cafetería de las madrigueras cobran menos que un bar poligonero a pesar de que los parásitos cobra cinco veces más que el currante?

Madriguera principal en Bruselas, donde 720 parásitos con un sueldo base de 119.705 € anuales más tropocientos pluses se dedican a tocarse el níspero o el potorro para joder la existencia a todos los habitantes de la nefasta Unión Europea a base de leyes draconianas derivadas de la siniestra "Agenda Veinte Treinta", algo equiparable al Holodomor del padrecito Iósif, la Solución Final del ciudadano Adolf o la Revolución Cultural del camalada Mao Zedong

11. ¿Por qué si un parásito parasita durante dos legislaturas se larga cobrando su paga aunque se busque trabajo en otro lado, o si quiere se jubila con 30 años con una pensión suntuosa, mientras que el resto de españoles tienen que cotizar 35 o 40 años para una pensión de mierda?

12. ¿Por qué el parásito en jefe se va de vacaciones a un palacio propiedad del estado a mesa y mantel con una tropa de criados, cocineros, coches oficiales, etc., mientras que la mayoría de los españoles no se pueden pagar ni una semana en la playita?

13. ¿Por qué un parásito trinca la poltrona y durante cuatro años se dedica a leer el periódico, jugar con su Aifon y apretar el botón que le ordenan sin que,  ni una sola vez, salga a la tribuna a defender los intereses de los ilusos que le votaron?

14. ¿Por qué no sacan una sola ley que favorezca a la mayoría, y si sacan alguna es para favorecer a las minorías gritonas, que son cuatro gatos pero hacen mucho ruido?

15. ¿Por qué se detiene la actividad en las madrigueras en Navidad, Semana Santa y verano cuando la inmensa mayoría de los españoles trabajan en Navidad, en Semana Santa y muchos no pueden disfrutar ni de vacaciones estivales para añadir un poco más de dinero a las magras economías domésticas?

16. ¿Por qué una larva de parásito se apunta a las juventudes de su partido con 15 años, con 20 sale elegido porque ha lamido los ojetes necesarios y, a partir de ahí, a vivir que son dos días, pero un ciudadano que invierte años y dinero en sacar una carrera se acaba viendo de camarero con 30 años sin poder ejercer?

17. ¿Por qué gozan de inmunidad los parásitos salvo que lo autorice un Tribunal Supremo vendido al poder, mientras que al resto de primates lo crujen hasta por una multita de la Zona Azul o te clavan un 20% de recargo si sobrepasas el límite del pago de un impuesto cinco minutos?

18. ¿Por qué nos quieren imponer los coches eléctricos para contaminar menos mientras el parásito en jefe coge un helicóptero para ir desde Torrejón a Moncloa, que en coche se tarda cosa de media hora como mucho?

19. ¿Por qué intentan convencernos de que comer grillos y quinoa es guay y devorar chuletones es cancerígeno mientras que el parásito jefe se pone de grana y oro a base de jamón del buenísimo durante sus paseos en Falcon para llevar a la parienta de compras?

y 20. ¿Por qué el pueblo acepta mansamente los abusos de una ralea de parásitos, nadie dice ni pío y soporta lo insoportable, mientras que si cuatro histéricas con las tetas al aire exigen cualquier chorrada les hacen caso aduciendo "el clamor social de todo un pueblo"?

Y vale de momento, que mi libelo me está provocando severas palpitaciones en las arterias del pescuezo. Ya seguiremos.

Hale, he dicho

CETERVM CENSEO PETRVM SANCHODICI ESSE DELENDAM

ATQVE SINISTRA DELENDA EST IN VNIVERSA TERRA

La madriguera senatorial, donde 266 parásitos trabajan a destajo por el pueblo a cambio de un módico estipendio de 42.702 € más pluses. En la foto pueden ver una sesión plenaria donde debatieron intensamente para aprobar leyes benéficas apenas 54 eximios parásitos cuando, en teoría, deberían estar todos. ¿Dónde estaban los 212 restantes? Ah, chi lo sa...

domingo, 25 de agosto de 2024

EL ODIO

 


No veo las Olimpiadas desde que la falange macedónica fue derrotada sin paliativos en Pidna a manos de los probos imperialistas latinos. El motivo es simple: a pesar de que en mi mocedad era un deportista consumado, la cosa es que no me gustan absolutamente nada los deportes. Sin embargo, a la ciudadana austral de la foto la tengo más vista que el cabezón de jabalí que corona la chimenea del salón. Te metas donde te metas aparece esa prójima verdosa meneándose como una culebra atropellada en una carretera comarcal ante la befa, mofa y vilipendio de la humanidad entera. Ha tenido el dudoso honor de ser el primer competidor de la historia olímpica en obtener un ostentoso y orondo cero por su patética actuación. Bien, según la progresía, acabo de perpetrar un delito de odio por, supuestamente, regocijarme con su fiasco. Pero la australoide no ha reconocido que su ejercicio ha sido un auténtico y verdadero bodrio, sino que ha optado por la estrategia que siguen a rajatabla todos los inútiles del momento: victimizarse y aprovechar su condición de hembra de la especie luchando denodadamente en un pseudo-deporte dominado por los malvados machos opresores. No reconoce que no ha estado a la altura, sino que afirma haber sido víctima de una campaña de odio orquestada por el machismo rampante. No reconoce que su pericia no llega al nivel de las suelas de los machos opresores, sino que alega que su arte es incomprendido por su condición de hembra, etc., etc., etc. En resumen, el planeta entero la odia porque, simplemente, se han cachondeado de ella cuando parecía un gato agonizando mientras se agitaba en el suelo como un barbo fuera del agua.

Otro caso de odio planetario se lo ha llevado la pseudo-mujer argelino/a que, aprovechando su manifiesta superioridad física y su superávit de testosterona, ha forrado a hostias a todas sus oponentes. Según el controvertido seguimiento que se le ha hecho, juraría que estamos ante un síndrome rarito o un caso de hermafroditismo. El/la ciudadano/a argelino/a es un hombre a medio fabricar. Sus cromosomas son XY, produce más testosterona que un rinoceronte en celo y, por ende, tiene una potencia física superior a la de cualquier hembra, lo que se traduce en hostias más contundentes, mayor resistencia física y más agresividad, atributos viriles por excelencia. Como vemos en la foto, no tiene pinta de mujer. Carece de tetas, su estructura física es varonil, su jeta es de tío, sus gestos tienen la brusquedad propia de los machos de la especie e incluso en algunos planos se le atisba una delatadora nuez en el pescuezo. Ante este subterfugio, paralelo al de otro espécimen rarito de origen asiático que ha dado menos que hablar, el/la argelino/a ha sido/a objeto/a de todo/a tipo/a de críticas/os y acusado/a de tramposo/a. En resumen, todo/a el/la planeta/o la/lo odia, y como justa réplica ha decidido demandar a unos cuatro mil millones de primates por odiarlo/a a muerte. Curiosamente, aún no ha optado por la solución drástica: bajarse los gayumbos ante un comité médico independiente y mostrarles el potorro, caso de que tenga potorro, naturalmente, y ahí terminaría la polémica.

Otro caso más lo tenemos en la ciudadana con obesidad mórbida que participó en la blasfemia inaugural ocupando el lugar de Jesucristo en la Última Cena. Tampoco se ha molestado en reconocer que la ceremonia fue un cagarro que insultó a cientos de millones de primates piadosos, pero no para de graznar asegurando que todos la odian aunque ella se prestó a la bochornosa parodia, no solo de buen grado, sino incluso cobrando un estipendio. Sin embargo, según ella, la bilis que ha recibido no ha sido a causa de su patética actuación, sino a su exceso de grasa que la convierte en una candidata de primera clase para no cumplir los 50 años y palmarla antes de un paro cardíaco, un infarto fulminante, un hígado convertido en paté o una hemorragia cerebral debido a la ingesta masiva de grasas saturadas. Curiosamente, si le dices a un fumador que deje el vicio para no acabar con una EPOC o un cáncer el pulmón, o a un bebedor que deje el alpiste para no terminar con una cirrosis de las buenas, nadie te lo reprochará. Pero si le dices a la gorda que está gorda, te escupirán en la jeta afirmando que la odias por manifestar lo obvio: que está gorda. Curiosa vara de medir.

Bien, como vemos, lo que antaño era mostrar disconformidad ante cualquier cosa ahora es odio. Ojo, es odio todo lo que la rojambre no permite que sea odio. Si digo que odio al ciudadano Adolf, seré aplaudido porque el ciudadano Adolf era un sujeto nada recomendable. Pero si digo que odio al actual presidente del gobierno, seré acusado de inmediato como un delincuente a pesar de que es un mitómano patológico, un psicópata narcisista y un sujeto amoral y sin escrúpulos. Pero no puedo odiarlo o decir que lo odio porque la progresía lo tiene en sus altares particulares. La fórmula mágica para protegerte del odio es simple, pero efectiva:

-Lo hice con la mejor intención...

-Yo lucho contra el machismo, la gordofobia, la LGBTetc. fobia, la xenofobia, la homofobia más las mil cosas que se suponen odiables.

-Me odian porque he grabado un disco con canciones que solo hablan de inclusión y feminismo y blablabla...

-Me odian porque quise explicarle a críos de 4 años como tocarse la colita o la rajita para pasarlo bien y descubrir su sesssualidá.

En fin, la lista de excusas es interminable. Sin embargo:

-Lo hiciste con la mejor intención, como cuando empujé briosamente a un fulano para que no tropezase con una abuelita candorosa, pero con tan mala suerte que acabó arrollado por una hormigonera que pasaba por allí.

-Lucha por lo que te de la gana, so cansino, pero no estés tooooooooodo el santo día repitiendo como un loro la consignas que te dictan.

-No te odian por defender la inclusión y el feminismo, sino porque tus canciones son una mierda que no tienen por qué gustar a toda la galaxia, cretino/a.

-Los críos no te necesitan para que les enseñes a tocarse la colita o la rajita, degenerado/a de mierda. Eso lo hemos aprendido todos de forma totalmente instintiva desde tiempos del parantropo boisei.

En esta siniestra distopía que vivimos, la progresía nos ha impuesto un puritanismo ñoño y ridículo que nos hace a todos odiadores de oficio. Todo aquel que muestre su disconformidad con cualquier cosa implica que la odia. Si el fulano que canta de puta pena es criticado, se siente odiado. Si el corredor es lento como una tortuga y llega el último, se sentirá odiado, etc. Sí, es cierto que las redes sociales permiten derramar bilis de forma anónima, pero los receptores de la bilis deberían tener la suficiente capacidad para no sentirse aludidos por gilipollas que ni se atreven a dar la cara para cagarse en tus muelas.

Sea como fuere, la cuestión no radica en que cualquier ofendidito se sienta odiado por cualquier soplapollez sino en lo que hay tras tanta persecución al... ¿odio? Veamos...

Según el cocinero, este sushi de sabandijas es digno de mesa
pontificia, y si le haces ascos es porque lo odias y te cancelarán
en las redes sociales por mala persona
Ante todo, hay un detalle que parece que la progresía casposa olvida, y es que los sentimientos son irreprimibles. Si una serpiente te produce repulsión, por mucho que un herpetólogo te asegure que son unos animalitos muy cariñosos esa repulsión no cederá jamás. Si comer caracoles te da asco, aunque veas a 50 primares devorándolos a sorbetones poniendo jeta de éxtasis místico, seguirán produciéndote un asco invencible. Si para tu desgracia te has enamorado hasta el tuétano de una gachí/gachó que pasa de ti y, encima, no para de hacerte desaires, seguirás atrapado en esa inmisericorde red que, ya puestos, ha sido causa de autolisis en más de uno/a. Y si fulano te cae mal por el motivo que sea y le tienes una tirria espantosa, por muy bien que le caiga a otros tú lo seguirás odiando porque te resulta absolutamente odioso cual cuñado. En resumen, la cosa es tan surrealista que si digo que me dan asco los caracoles, pues no pasa nada, pero si digo que odio a la gorda, a la pseudo-boxeadora o a la culebra austral, de inmediato me acusarán de delito de odio porque odiar, aparte de estar muy mal, es un nuevo delito. Aún más, puedo odiar a los cazadores, a los carnívoros, a los de derechas o a los taurinos, pero bajo ningún concepto puedo odiar a los animalistas, a los veganos, a los rojos o a los antitaurinos. ¿Por qué? Pues porque los primeros están en la lista negra de la rojambre y los otros no.

Probos ciudadanos enviados a un campo de trabajo para que admitan
que odiar al gordito sonriente está muy feo, y que el Amado Líder
se preocupa mucho por su bienestar
Sin embargo, colijo que tras esta persecución a los odiadores selectivos hay algo mucho más obscuro y tenebroso que poner a caldo a un fulano que le da una soba a una boxeadora en unas Olimpiadas, y no es más que la enésima ventana de Overton, esa que todos los días abren un poco para ver cómo reacciona el personal hasta que la abren del todo. En este caso, la ventana pretende ir colando con vaselina el control absoluto de las redes sociales, cosa que, por cierto, el psicópata ya está planteando sin ningún pudor. Acogiéndose a una supuesta causa honorable que sería defender la honra de las gordas, las pseudo-boxeadoras y las culebras australes, controlar y perseguir a todo aquel que manifieste su disconformidad con la dictadura de facto que tiene instaurada. Uséase, una autocracia en la que el Amado Líder será un dios viviente como el gordito sonriente de Corea del Norte, al que sus súbditos aclaman hasta el paroxismo para no verse camino de un campo de trabajo para reeducarlos en que el odio a su persona es una mala costumbre que hay que erradicar porque odiar está feo.

¿Se imaginan a estos dos bichos con el poder que da actualmente
controlar lo que dice, piensa, hace o incluso calla cualquier ciudadano?
En realidad, esto no es nuevo. Solo se trata de antiguos métodos adaptados a los tiempos actuales. El padrecito Iósif controlaba hasta los chismes de comadres gracias a sus agentes del GPU y, posteriormente, del NKVD. El ciudadano Adolf sabía quiénes los criticaba gracias a la extensa red de soplones creada por el siniestro Heydrich, que llenaba de micrófonos hasta las casas de los miembros del partido, y así en cualquier dictadura que se precie. Hoy día, las redes sociales lo han puesto más complicado, pero siempre hay una forma de controlar al personal. Ya vimos hace poco cómo, amparándose en proteger a una infancia que no dudan en pervertir con sus talleres de sexo en las escuelas, pretenden que se faciliten los datos personales para ver películas cochinas por internet. Y ahora, con la persecución de los odiadores que, simplemente, manifiestan una opinión de forma más o menos abrupta, se pretende entrar a saco en la privacidad del personal, de forma que lo que he escrito más arriba podría ser constitutivo de delito ya que me he referido al psicópata como psicópata ya que lo considero un psicópata, un amoral y un canalla CVM LAVDE. ¿Soy por eso un criminal? Al parecer sí. Tengo que hacer como los coreanos, jurar por mis muelas que adoro al psicópata, que me da el pan que me alimenta y el aire que respiro.

En fin, el odio no es, como digo, más que la enésima excusa para cerrar un poco más el cerco a la libertad y la privacidad de los ciudadanos fritos a impuestos para mantener a una caterva de parásitos que nos chupan la sangre y a sus chiringuitos y demás palmeros que los jalean con tal de seguir mamando de la teta que, por cierto, cada vez da menos leche y menos que dará si las cosas siguen como hasta ahora. Sirva de aviso.

Ah, una cosilla más... ¿Por qué quemar la bandera de España o la foto del Rey, pitar el himno nacional o insultar a los españoles es libertad de expresión, pero exigir que se acabe con la inmigración ilegal o manifestar que los inmigrantes han aumentado los niveles de delincuencia es odio?

Hale, he dicho

POST SCRIPTVM: ¿Por qué si una ciudadana sale en cualquier red social poniendo a caldo a los hombres, asegurando que todos somos unos malvados sociópatas misóginos no pasa nada,  pero si sale un ciudadano diciendo que las feministas son unas misándricas que están como una cabra y que las mujeres son insoportables, tardan 0'2 nanosegundos en cancelarlo y marcarlo a fuego como odiador impenitente? Ahí lo dejo

CETERVM CENSEO PETRVM SANCHODICI ESSE DELENDAM

ATQVE SINISTRA DELENDA EST IN VNIVERSA TERRA



viernes, 12 de abril de 2024

UN MUNDO SIN HOMBRES

 

Esta es la imagen idílica de un mundo sin hombres que han vendido al mujerío de Occidente. Lo que no les han dicho es que jugando a la rueda churumbel el planeta se colapsaría en cuestión de días

Últimamente, no hay ocasión en la que entre en Yutub a bichear chorradas o musiquilla de la que me gusta en el que no me sugieran tropocientos vídeos en los que un primate en plan encuestador afanoso aparezca preguntando a jóvenes y no tan jóvenes hembras de la especie cómo sería un mundo sin hombres. Así pues, y ya que hasta el potito habla de este tema, pues no voy a ser menos, y más considerando que la musa anda remisa a retornar. 

Bien, la cuestión es que en estos vídeos aparece un ciudadano micro en mano que se acerca a una mocita de apariencia frondosa, jeta literalmente enfoscada con medio kilo de afeites y derrochando más arrogancia que una infanta de León. Sin embargo, el 99% de las encuestadas, esbozando una sonrisa de oreja a oreja, responden estupideces similares:

- Viviríamos más tranquilas.

¿Acaso convivir con tus congéneres es tranquilizador, cuando la realidad es que os odiáis a muerte entre vosotras?

- Dejarían de matarnos.

¿Cuántas mujeres palman a diario a manos de hombres, y cuántos hombres palman a diario en guerras para defenderos a vosotras? ¿Cuántos hombres palman a diario a manos de delincuentes y/o por accidentes laborales a los que no dedican ni un renglón en los periódicos? Y a todo esto, ¿cuántas veces te han matado a ti?

- Sería maravilloso.

Sí, hasta que os pique la entrepierna. Ah, no, que ya usáis falos ecológicos fabricados con caucho procedente del reciclado de neumáticos de camiones.

- Habría menos violencia.

¿En base a qué enjundioso estudio llega a semejante conclusión, palurda? La violencia psicológica que ejercen las mujeres es devastadora, y eso sí está más que comprobado.

Mientras las sufragistas exigían el voto para las mujeres- ojo, solo para las de un estatus social determinado- los malvados opresores caían como moscas en las trincheras. No obstante, más de una dirá que, naturalmente, caían como moscas porque la violencia y la guerra son patrimonio exclusivo de los hombres si bien dudo que los de la foto opinen lo mismo

En fin, no voy a aburrirles con la infinidad de gilipolleces que sueltan estas empoderadas criaturas que se pasan la vida pegadas al esmarfon colgando sus paranoias en el Tictoc ese. Pero lo más divertido empieza cuando el ciudadano entrevistador les replica, y las desafía a que le digan cómo llevarían a cabo la infinidad de trabajos que hacen los hombres, porque hay una cosa cierta que hasta muchas mujeres reconocen: no hay un solo trabajo, NI UNO, desempeñado por mujeres que los hombres no sepan o puedan realizar. Sin embargo, hay cantidades masivas de trabajos que las mujeres no saben o no pueden realizar. Sea como fuere, las inopes mentales estas, sin echarse atrás, responden memeces aún más surrealistas:

- Las mujeres podemos hacer lo mismo que los hombres- afirman levantando altivamente la cabeza como una walkiria dando la bienvenida a la Valhalla a los memos caídos en combate por defender a sus familias.

Si el ciudadano entrevistador no se rinde y les da contrarréplica, la soberbia se les empieza a evaporar:

- ¿Quiénes trabajarían de albañil, o de pocera, o en las labores del campo, o de repartidora de butano, etc.?

- Ay... no sé...- dice una.

- Estoooo... Bueno, sería cuestión de ponerse- supone otra.

- (...........)- calla otra, mirando al cielo a ver si una ángela la ilumina.

Si estos malvados machistas opresores dejaran de deslomarse y jugarse la vida en mitad del océano y se largasen a Raticulín, en un mes todas en bici. Eso sí, sería muy ecológico, aunque creo que ir de Cádiz a La Coruña en bicicleta debe ser muy fatigoso

Y si el ciudadano entrevistador quiere apuntillarlas, les pregunta que, caso de verse atrapadas en un fuego, quién preferiría que fuese en su auxilio, una congénere o un bombero de 1'90 que se machaca a diario en el gimnasio y la podría llevar bajo el brazo como quien lleva un crío de teta.

En ese caso, la mayoría suelen optar por mantener la boca cerrada ante la obviedad de una respuesta que se niegan a querer dar porque sería reconocer que son imbéciles. No obstante, alguna que otra resiste con tesón y suelta la enésima idiotez:

- Bueno, si la bombera ha pasado las pruebas de acceso es que puede salvar a cualquiera, ¿no?

Que sí, que las comparaciones son odiosas pero, díganse la verdad:
si las cosas se han puesto chungas de cojones, ¿cuál de los dos
primates de la foto querrían que acudiese en su auxilio?

Pero lo que casi todas quieren ignorar, o igual es que lo ignoran de verdad, es que las pruebas para mujeres son mucho menos exigentes para ellas que para ellos, y que una mujer, por mucho que se machaque en el gimnasio, carece de la masa muscular de un hombre y, lo más importante, del arrojo viril proporcionados por la testosterona, y eso es así porque lo ha dispuesto la Naturaleza. No es culpa de ellas, ojo, sino una mera cuestión biológica que el hembrismo rampante se niega, no ya a reconocer, sino también a mencionar. Les guste o no, los machos mamíferos son superiores físicamente a las hembras, y eso lo vemos en los humanos, los felinos, los vacunos, los caprinos, los bovinos, los cánidos e incluso en los cetáceos y los paquidermos. Dime, alma de cántaro, ¿cómo una bombera de 60 kilos y 1'65 de estatura va a tener la misma capacidad física que un bombero de 85 kilos y 1'80 de estatura?

Bueno, supongo que muchos de los que me leen habrán visto más de una vez este tipo de vídeos, de modo que no hace falta explayarse más en el introito que les he expuesto para ponernos en contexto. Sea como fuere, lo cierto es que el tenebroso experimento de ingeniería social basado en destruir el principal pilar de la sociedad, la familia, ha calado en las generaciones más jóvenes de féminas, que son las encargadas de seguir perpetuando la especie. Hablamos de mujeres de hasta 30 años que están en edad fértil (a partir de los 35 el huerto empieza a secarse) y a las que se ha incrustado un odio acérrimo hacia los hombres, hasta el extremo de que nos consideran poco menos que juguetes sexuales y/o proveedores de sus caprichos. De formar una familia tradicional, nada de nada, mientras que los hombres de la misma generación se siguen rigiendo por los mismos valores que sus abuelos en ese sentido: buscar una mujer con la que formar pareja, tener hijos y, en fin, lo habitual desde hace mogollón de miles de años. 

¿Cómo es posible que millones de mujeres hayan llegado a comulgar
con estas consignas absurdas y hayan sido cegadas por el odio?
Bien, el discurso de estas criaturas con idiocia cronificada ya sabemos cuál es. Básicamente, ellas pueden hacer lo mismo que nosotros, son independientes de nosotros, tienen su trabajo, su casa, sus amiguitas, sus admiradores en las redes sociales y, por supuesto, si les arde la entrepierna lo tienen muy fácil para refocilarse con cualquier pardillo porque, innegablemente, en esas cuestiones llevan las de ganar. Las hembras de todas las especies ejercen una irresistible atracción sobre los machos, y con las homínidas ocurre lo mismo si bien, a causa de las leyes demenciales dictadas en los últimos años, cada vez son más los seguidores de la MGTOW, acrónimo de "Men going their own way", los hombres que toman su propio camino, una filosofía o modo de vida por el que pasan totalmente de las mujeres y que crecen de número a una velocidad increíble. De hecho, yo me sumé hace tiempo a esa forma de vida, cuando mi paciencia con el mujerío se vaporizó, y doy fe de que mi existencia es ahora infinitamente más apacible, satisfactoria y plena porque hago literalmente lo que me sale del níspero sin tener a mi lado a una hembra reprochándome, protestándome y dando el coñazo todo el día. Esto corrobora el hecho de que el principio de acción y reacción funciona, y que muchos hombres se han hartado de ser los malos de la película porque así lo dictan cuatro misándricas mal o nada folladas que vomitan odio contra nosotros. De hecho, muchas mujeres ya empiezan a notar los efectos de la reacción a su acción, porque los tíos huyen de ellas como de la peste ante la amenaza de una denuncia por acoso o violación para, simplemente, vengarse de algún desaire. Ya sabemos que las hembras son asaz viscerales y rencorosas.

Bueno, pasemos ya a la enjundia del tema, que para luego es tarde. ¿Qué pasaría si, de repente, 17 millones de naves provenientes de Raticulín evacuaran a todos los hombres del mundo incluyendo los neonatos? Respuesta: las habitantes exclusivas del planeta, uséase, las mujeres, tardarían menos de un año en desaparecer, o quizás antes. ¿Qué cómo me atrevo a afirmar semejante dislate, cuando las líderes feminazis juran por sus brechas salariales que ellas son iguales o superiores a los hombres? Pues me atrevo y, además, con argumentos, cosa que ellas no hacen ya que basan su discurso en dogmas y mantras totalmente falsos y artificiosos. Ojo al dato:

A ver, que igual me falla la vista... ¿Aparece alguna señora o
señorita en esa foto? Creo que no
Estas lerdas que con tanto vigor aseguran que un planeta sin hombres sería un Edén parten de una base errónea, que es el ambiente en el que ellas se desenvuelven: ciudades provistas de todo, tiendas llenas de todo, luz, internet, agua corriente, automóviles, transportes públicos, etc. Sin embargo, en su idiocia calcificada no se han percatado de un detalle: ¿quiénes son los que han construido los edificios, las calles, el alumbrado, etc.? ¿Quiénes conducen los camiones de reparto? ¿Quiénes hacen que haya electricidad? ¿Quiénes trabajan en la industria petrolífera para que haya combustible para coches, autobuses, trenes, aviones, etc? ¿Quiénes cultivan el campo? ¿Quiénes mantienen la ganadería? Criaturas, el mundo que conocéis lo han construido los hombres. Sí, los malvados heteropatriarcas opresores que os mantenían encerradas en casita pariendo críos mientras ellos se daban la vidorra padre ahogándose cuando el pesquero donde curraban se hundía, cayéndose desde 50 metros de altura desde una torre de alta tensión, palmando por millones en las guerras, cultivando, sembrando, cosechando, trillando, aventando, ensacando, moliendo y amasando el trigo para que comieseis pan, asfaltando una calle a más de 50º para que a vuestros utilitarios guais no se le jodiese la suspensión, poniendo ladrillos en un andamio de 10 pisos de altura sin arnés para que tuvieseis un techo. El esmarfon de última generación con el que colgáis chorradas en el Tictoc lo inventó un hombre. El utilitario guay lo diseñó un hombre. Hasta el tinte con que os quemáis la melena lo fabrica un hombre. Que sí, que hay alguna mujer en el ajo, pero son la excepción, no la regla.

En esta creo que tampoco...
Pero vayamos un poco más allá de los tópicos que se suelen repetir. El verdadero problema ante un mundo sin hombres es que las máquinas, las herramientas y todo lo que sirve para fabricar lo que sea están ideados para ser manejadas por hombres, lo que indudablemente es una muestra más de que el heteropatriarcado se las ha ingeniado para que las mujeres no puedan manejarlas, por lo que la culpa de que las máquinas solo puedan usarlas los hombres es de los hombres. Un ejemplo: apenas un 11% de mujeres se dedican a cuestiones agrícolas, si bien no se especifica en la estadística en qué oficio concreto aunque no hace falta ser muy sagaz para deducirlo: recolectoras y operarias en factorías de procesamiento de productos agrícolas. Lo cierto es que yo no he visto nunca una mujer en un tractor o una cosechadora. Entonces, cuando empiecen a escasear los productos de la industria primaria, ¿qué pasará? El tractor está diseñado para que lo manejen hombres, que son los que pueden montarle una grada que pesa un huevo, o los contrapesos delanteros que pesan dos huevos (más de 100 kg. en algunos casos). Ahora, la lista de turno me replicará afirmando que ese trabajo pueden hacerlo entre varias mujeres, o que pueden fabricar tractores aptos para mujeres. Cierto, pero el problema es que la maquinaria destinada a fabricar tractores también está diseñada para que la manejen hombres, por lo que tendrían que partir literalmente desde cero, uséase, fabricar máquinas sin máquinas adecuadas. Resultado: vuelta al arado de toda la vida.

En esta tampoco...
Un matadero. Aparte de que pocas mujeres aceptarían matar animalitos porque es algo que les produce espanto, las máquinas para despiece son mamotretos que pesan horrores porque están diseñadas para que sean manejadas por hombres. Resultado: liarse a hachazos y tardar un día entero en cuartear una res, porque tendrían que usar un hacha pequeña ya que las grandes son demasiado pesadas para ellas. En cuestión de semanas, el veganismo se impondría por pura necesidad. Se acabaron los chuletones, ñoras...

Una obra. Los sacos de cemento pesan 50 kg. Una carretilla llena de ladrillos te deja los lomos pelín doloridos, y cuando tienes que lanzar 300 uno a uno al colega situado en el piso superior, los brazos parece que se te caen al suelo. ¿Qué tal abrir una zanja a pico y pala porque está en un sitio donde no entra una excavadora? ¿Y remover continuamente con el palaustre el mortero de un cubo de goma para que no se asiente? La muñeca duele que te cagas si no estás habituado.

Vámonos de pesca. Temporal chungo. El barco se menea una cosa mala, a pesar de lo cual hay que estar en cubierta para sacar las redes. Un golpe de agua puede lanzarte por la borda y adiós muy buenas. ¿Y qué tal los que se meten en las almadrabas a trincar atunes de 200 kilos muy cabreados?

En esta seguro que no. De hecho, unos segundos antes esa alcantarilla estaba
hasta la boca inundada por un líquido con un inquietante color marrón
grisáceo. El primate que asoma la cabeza estaba sumergido en el mismo
Hay que ver lo que pesa una bombona de butano, y si son dos pesan el doble, y tienes que subirlas a un 4º piso sin ascensor. Son las dos de la tarde, mes de julio, sensación térmica de 53º. Pero eso da lo mismo. Hay que subir las bombonas porque, de lo contrario, el cliente llamará muy cabreado al distribuidor y el butanero será puesto de patitas en la calle en cuando llegue de repartir.


El tractor ha pinchado la rueda gorda. Hay que desmontarla y llevarla rodando hasta la máquina. Pero la rueda, que por sí pesa una burrada, lleva dentro unos 200 litros de agua o más, dependiendo de su tamaño. Si no tienes la pericia necesaria, la rueda se caerá, y hay que levantarla. Horrrrrrrrible, ¿no? Y encima, a causa de la mugre y la tierra acumulada entre llanta y neumático, hay que echar mano al desmontador para despegarlos y que la máquina pueda entrar en acción. Chungo, ¿qué no?

El tenebroso subsuelo, donde circulan las aguas negras. Levantar la tapa cuesta lo suyo. Unos 120 kilos de hierro colado al que un hombre fuerte le cuesta trabajo tirar de ella con una gavilla en forma de gancho. Métete dentro, donde la fragancia embriagadora no te satura la pituitaria y el desayuno desearía abandonar tu estómago. Y hay ratas. Ejércitos de ratas negras correteando, nadando, saltando... Y no, ponerte una mascarilla humedecida con Nenuco no va a servir de nada.

¿Mola sacar petróleo? Los currantes de las plantas o plataformas petrolíferas tienen que manejar tubos y utillaje que pesan una burrada, y nada de tomárselo con tranquilidad porque el tiempo apremia. Cargan un petrolero, lo llevan a una refinería y, finalmente, el conductor del camión que suministra a la gasolinera tiene que sacar unos tubos gordos y pesados que hay que conectar a la cisterna y al depósito de la gasolinera. Resultado, vuelta al troncomóvil.

¿Alguna se anima? Total, son 52 kg. de nada...
En fin, podría estar dos meses enumerando trabajos en los que esas mujeres que quieren vernos desaparecer no podrían o tendrían muy difícil llevar a cabo. Y no es culpa del manido heteropatriarcado, ni del machismo, ni nada similar. Es cosa de la Naturaleza, que ha hecho evolucionar a los machos mamíferos con una serie de capacidades destinadas a proveer y proteger a su clan. No pretendan subvertir un orden establecido por una evolución de millones de años, porque es simplemente imposible. Tendrían que pasar cientos de miles de años para que las hembras humanas se acercasen un poco a los machos, y para entonces ya se habrían extinguido porque durarían a lo sumo cuatro generaciones ya que los que ponen la semilla se largaron a Raticulín a vivir apaciblemente y a refocilarse con androidas sumamente complacientes a las que nunca les duele la cabeza, nunca protestan y siempre hacen lo que les pidan. Luego las desenchufan y a roncar como un oso satisfecho.

En el momento en que se vaciasen los supermercados y los almacenes de los distribuidores de alimentos empezarían a pasar hambre. En el momento en el que se agotasen las reservas de combustible, adiós al transporte, la calefacción, la electricidad, etc. Pero no ya por el hecho de que no puedan o dejen de poder producir alimentos y energía, sino porque no sabrían como hacerlo porque los que manejaban el tractor, los pesticidas y los barcos que transportaban el petróleo habrían desaparecido antes de explicarles como funciona la cosa. 

Es injusto que a las señoritas las releguen a pintar uñas mientras que
a los machistas opresores los premien permitiéndoles soldar bajo
el agua, que es la hostia de emocionante
Resumiendo: un mundo sin hombres sería un mundo condenado a muerte en el mismo instante en el que el último de ellos se subiese a la última nave enviada desde Raticulín. Vuestra Arcadia femenina, vuestra Lesbos planetaria, tardaría pocos meses en empezar a desmoronarse. La mayoría de vosotras, dulces criaturas, no sabéis ni cambiar una rueda, arreglar un enchufe, pescar ni un boquerón, o sembrar otra cosa que no sean bulbos de gladiolos. La mayoría de vosotras sois presa del pánico ante la visión de un ratón, o por oír un ruido rarito, u os bloqueáis en situaciones de peligro porque la biología no os ha diseñado para reaccionar adecuadamente. A la mujer le gusta, aunque se niegue ahora a reconocerlo, sentirse protegida por un hombre. La estampa habitual es la de la mujer acurrucada en el sofá, con su hombre echándole el brazo por encima (¿alguien ha visto o experimentado la imagen opuesta alguna vez?). Si ocurre algo raro en la calle, de inmediato buscará su protección, mientras que el hombre se interpondrá de forma totalmente instintiva entre ella y el peligro, y la abrazará para hacerla sentir segura.

Foto obviamente manipulada para que parezca
que ese malvado padre muestra afecto por su
nena. Igual es un degenerado pedófilo, quién sabe
Y concluyo, que ya he escrito bastante. Ya que tanto anheláis un mundo sin hombres, ¿os gustaría ver partir hacia Raticulín a vuestros padres, hermanos, hijos y maridos/parejas? ¿Todos son maltratadores, opresores y violadores? ¿Es un maltratador ese padre que se ha deslomado para sacaros adelante sin que os falte de nada? ¿Es un violador ese hermano que le ha partido la cara al chulito que os tiraba del pelo en el cole? ¿Es un opresor ese hijo que durante nueve lunas habéis llevado en vuestro seno?

Estúpidas. Os habéis dejado lavar la sesera por cuatro locas con los sobacos teñidos de morado sin daros cuenta de que solo querían montar un chiringuito para vivir sin doblarla a costa vuestra. Pero ya estáis empezando a notar los nefastos efectos de vuestra estulticia palmaria. Dentro de un lustro, cuando ni un malvado opresor os haga puñetero caso, maldeciréis la hora en que os dejasteis llevar por una ideología tóxica como pocas se han visto en la historia. Y entonces, ajo y agua, por imbéciles. Anda y que os den.

Hale, he dicho

CETERVM CENSEO PETRVM SANCHODICI ESSE DELENDAM

O volvemos a esto o, aunque los hombres no nos vayamos a Raticulín, el mundo occidental se irá al carajo en dos o tres generaciones. Si la rojambre  y la progresía antisistema sigue propalando su tóxica maldad, nuestra sociedad está condenada a extinguirse o, peor aún, a ser dominada por las que pasan de gilipolleces feministas y engendran hijos, conservando a ultranza la familia como núcleo principal